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La semana pasada planteamos la situación de aislamiento crediticio en el que se encuentra una persona cuando entra en un listado de morosos como es el RAI o el Asnef y necesita pedir un préstamo.
Ahora veremos las distintas opciones bancarias y no bancarias que tiene una persona para salir del desierto financiero y llegar sano y salvo al oasis de la tribu de los buenos pagadores. Siempre que se trate de una BPCP (Buena Persona Con Problemas) el sistema debería orquestar mecanismos crediticios de supervivencia para evitar la muerte económica del viajero extraviado. Vamos a tratar de hacer una guía sobre estas soluciones.
Este artículo va dirigido a la gente que ha entrado en un registro de impagados por razones ajenas a su voluntad.
BPCP que por mala fortuna o falta de previsión se han visto obligados a incumplir sus
compromisos de pago.
Hay otro colectivo, a los que llamaría impagadores vocacionales, que simplemente no ven mal pedir préstamos y no pagarlos. A esta gente lo que le recomiendo es ir al psicólogo y aprender que la fortuna se gana con el esfuerzo de uno mismo.
Dividiremos las posibles soluciones en dos apartados, las soluciones bancarias y las no bancarias; según se tengan o no garantías hipotecarias, veremos que las opciones cambian radicalmente.
Soluciones bancarias para salir del Rai o Asnef
Esta vía solamente es factible para aquellas personas que tienen una propiedad inmueble, básicamente una
vivienda urbana, o tienen familia o buenos amigos dispuestos a hipotecar la suya.
En este caso, acudiendo a un intermediario financiero o directamente a las entidades financieras que se dedican a reunificar deudas, se puede pedir un préstamo hipotecario nuevo o una hipoteca en segundo rango.
El problema de esta época de caída del precio de la vivienda, unida a una escasez de liquidez del sistema financiero y a una situación laboral precaria, en que sería un producto estrella la reunificación de deudas con RAI o ASNEF, es que hay cada vez menos entidades financieras que se dedican a ello y las que hay han endurecido sus criterios de riesgo.
Por tanto, a pesar de que la demanda de hipotecas de este tipo es mayor, la oferta de crédito es mucho menor. Si lo que se pretende es un préstamo personal estando en algún registro de impagados, lo mejor es no perder tiempo. Simplemente no hay financiación personal si no se está al día de pagos.
Una pregunta que me hacen muchas veces y cuya respuesta es negativa es si se puede pedir una hipoteca para adquirir una vivienda estando en la RAI o ASNEF. Parece que es lo mismo pedir una hipoteca para comprar que para cancelar deudas, pero no es así. No hay ninguna entidad financiera que nos vaya a conceder una hipoteca para comprar una vivienda si tenemos impagos anteriores. La única posibilidad es saldar las deudas antes de solicitar la hipoteca.
Tampoco tiene sentido acudir a una entidad financiera especializada a reunificar deudas empresariales, ya que no hay producto para este colectivo. En estos casos recomiendo acudir al ICO y a la Sociedad de Garantía Recíproca de su zona para que estudien la posibilidad de avalar la operación.
Veremos en el apartado siguiente las soluciones que nos dan otros operadores no bancarios, pero ya os adelanto que hay que extremar las precauciones cuando se acude al capital privado (comúnmente llamados prestamistas).
Soluciones no bancarias
Nos referimos básicamente al capital no bancario, el
capital privado. Hay empresas que intermedian entre prestamistas que están dispuestos a asumir riesgos a cambio de intereses muy elevados y también se puede acudir directamente a estos prestamistas.
Es de vital importancia asesorarse con un profesional independiente de nuestra confianza cuando se acude al capital privado, ya que es una operación de alto riesgo. Lo que tiene que quedar muy claro a una persona que pide dinero a un prestamista es que, en caso de impago, perderá su casa. Ni más ni menos.
En principio hay posibilidad de acudir a un prestamista privado tanto si se tienen propiedades como si no se tienen, pero es muy poco probable conseguir liquidez sin bienes hipotecables. Esta vía solo tiene lógica en los casos de que una vez conseguido el dinero, se cancelen todas las deudas que tenemos en el RAI o ASNEF y se consiga financiación bancaria para pagar al prestamista.
Tienen lógica también estas operaciones si nuestra vivienda está a punto de ser subastada y necesitamos un tiempo adicional para tratar de venderla, por ejemplo. En todo caso, normalmente no financian más allá del 50% del valor de tasación, a tipos de interés superiores al 20% y con periodos de devolución no superiores a un año.
Valoración personal
En mi vida profesional en la intermediación financiera me he encontrado de todo. Gente con problemas graves que impagan por costumbre, personas que no saben gestionar sus finanzas personales y, en ocasiones, casos de verdadera mala suerte. Perder el empleo, un autónomo al que el negocio se le va a pique, enfermedades que incapacitan temporalmente al pequeño empresario y demás. Es a esta gente, las
BPCP a los que el sistema financiero debería dar una
herramienta eficaz para ponerse al día, restaurar su historial y volver al Valhalla crediticio.
Pero en lugar de potenciar la financiación bancaria para reconducir la situación crediticia de impagos, la realidad es que cada vez hay menos entidades dedicadas a ello. Y acudir al capital privado es siempre una indeseable opción.
En Actibva | La refinanciación de deudas y los intermediarios financieros
Imagen | Celso Flores, Flickr
Pau A. Monserrat, editor de Futur Finances
Comentarios
Es realmente complicado tener financiación con impagos en el ASNEF, buena ruta para intentar conseguirla
Si complicado es obtener financiación siendo solvente, imagina si tienes problemas. Pero deben existir mecanismos de salvamento para los que se merecen sanear sus desgracias.
Dices que hay que ayudar a las BPCP, el problema es distinguirlas de los imapagadores viocacionales.
Realmente no es tan complicado distinguirlas; los buenos analistas de riesgo lo hacen muy bien. Otra cosa es los sistemas de riesgo al scoring industrial que no filtran bien y luego pasa lo que pasa. Psicología de análisis de riesgos y no scorings bananeros, es lo que hace falta a la red de oficinas.
Bueno, pensaba que no había vida financiera más allá de estas listas pero me alegro que haya un resquicio por el que pueda entrar la luz si la oscuridad te sorprende.