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Desde que abrí la conversación sobre los planes de pensiones, llevo tiempo dándole vueltas al tema del momento de su contratación y sus beneficios presentes y futurossobre este formato de ahorro con vistas a la jubilación. No existe un consenso claro sobre este punto ni sobre el producto en sí, porque se unen multitud de factores que pueden generar que la balanza se decante hacia un lado u otro.
En primer lugar, sentemos las bases claras de las ventajas implícitas para los planes de pensiones. El atractivo real de los mismos se origina en el ahorro fiscal que generan, aunque este ahorro no sea tanto, puesto que se difiere el impuesto al momento de su rescate y en un futuro, es imprevisible suponer cómo tributará este producto, pero podemos aseverar, que hoy por hoy, una aportación inferior a 10.000 euros, nos ahorra una cantidad en impuestos que oscila entre el 24% y el 43% en función de nuestra declaración de la renta real.
Pero para obtener este ahorro fiscal, tiene dos componentes que se sacrifican:
- El coste de oportunidad perdido por el dinero depositado en el plan.
- La no-reinversión de estos beneficios fiscales dentro del propio ahorro y su materialización en gasto al integrarlos dentro de la corriente real de renta.
Por otra parte, la rentabilidad de los planes de pensiones tiene una réplica real en función de la composición de la inversión que realizan. El diseño de los mismos, renta fija o variable, más o menos conservadores o con mayor exposición de riesgo, llevan a cabo una contratación de un producto combinado, que basándonos en el criterio del largo plazo y su ahorro, nos decantamos por la seguridad.
Pues después de mucho reflexionar, creo que es un error contratar un plan de pensiones antes de los 50-55 años y veamos porqué. Si el ahorro que yo destino al plan de pensiones lo voy manejando por otro tipo de inversiones financieras, puedo batir la rentabilidad bruta de los planes de pensiones sin mucha complicación.
Es más, incluso apostando por combinaciones de riesgo medio, puedo ir realizando aportaciones a fondos de inversión más atractivos a coste casi cero de comisiones directas /que no es lo mismo que los costes de gestión que lleva asociado cada fondo).
Suponiendo que me encuentro en la horquilla de 30-40 años, tengo hasta los 50 para mejorar la rentabilidad fiscal que me puede obtener un plan de pensiones.
Supongamos que yo hubiera seleccionado un plan de pensiones que suele obtener una rentabilidad media del 3% anual. Si mediante mis operaciones financieras en un plazo de 15 años consiguo una rentabilidad del 6% anual, he batido ampliamente estos registro, pudiendo ejercitar la suscripción al plan a partir de los 50 años y retomando esa ventaja fiscal si existe aún.
En el caso de ahorradores domésticos, las pequeñas aportaciones periódicas que se realizan a los planes, (imaginemos un tope mensual de 100 euros) se pueden articular en productos de revalorización patrimonial más interesantes a largo plazo, como pueden ser determinadas acciones. Para abaratar estas suscripciones, podemos disponer de las cuentas de reinversión del dividendo por ejemplo, como vías de ahorro a largo plazo muy planteables también.
En definitiva, me acabo de autoconvencer de que no voy a contratar un plan de pensiones por ahora, puesto que bajo mi óptica es prematuro sacrificar este coste de oportunidad y esta distribución de pequeña renta sin motivo aparente. Pero esto no significa que no vaya a diseñar un plan de ahorro a largo plazo, al igual que si fuera un cazarrecompensas financiero.
En Actibva | Planes y fondos de pensiones
Imagen | Per Ola Wiberg (Powi)
Remo, editor de Pymes y Autonómos y El Blog Salmón
Comentarios
interesante
:-) Veo que ya te has decidido. Bien razonado. Los que ya lo tenemos contratado y deducido fiscalmente por él en su momento, a pensar en estas opciones que planteas, quizás puedas asesorarme.
interesante
Muy interesante la reflexión, Remo. Entiendo que contratar un producto de ahorro periódico y a largo plazo como los planaes de pensiones no es la mejor opción para alguien que sabe invertir en otros productos que ofrecen rentabilidades probables mayores. Si bien lanzo esta pregunta: ¿Tal vez un producto como los planes de pensiones, seguros combinados con productos de ahorro o las PIAS, que nos "obligan" a ahorrar algo cada mes sea interesante para alguien que no tiene ni idea de invertir?
interesante
Estoy deacuerdo con pmonserrat, yo no se invertir más que en productos del tipo cuentas remuneradas o depositos sencillos. Y no veo que con esta combinación de inversión pueda superar una rentabilidad del 2,5% más la desgrabación de Hacienda. No se, un 6% se me queda muy lejos…
Uhm, interesante reflexión a tener en cuenta por los que ya tenemos contratado uno, e interesante también la pregunta de Pau ;)
interesante
Que dificil lo poneis todo, porque creo que lo que no saben invertir como yo, no baten esos precios ni queriendo
interesante
En realidad, pensando en el futuro, podrías invertir en fondos de pensiones "agresivos" que inviertan en algo similar a los paquetes de acciones que propones, y cuando alcances los 50-55 años irlos traspasando a otros fondos más conservadores, hasta dejarlos en los últimos años en riesgo mínimo con rentabilidades menores pero asegurando el capital principal, ¿no? Aunque eso no elimina el tema del coste de oportunidad, claro.
interesante
El factor del coste de oportunidad para usuarios con conocimientos medios es importante. Yo prefiero casi aprovecharlo por la hipotética rentabilidad que pueda conseguir extra
Saludos