Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Hoy los consumidores y las empresas estamos embarcados en un mismo barco que lucha por librarse de una de las tormentas más grandes luego del naufragio del “Titanic financiero”. Esta crisis que soportan nuestros bolsillos y las esperanzas de progreso parece ser una oportunidad especial para aprovechar nuestra fuerza como consumidores.
Ninguna entidad financiera se puede dar el gusto de perder clientes. Ni siquiera aquellas con una posición más holgada frente a las turbulencias, pensarían en resignar ingresos. Por ello, es bueno que hagamos valer nuestros derechos, y ejerzamos nuestras obligaciones, demandando buenos productos, una mejor atención, y esta es la oportunidad ideal para que nos escuchen con nuestras reclamaciones y quejas.
Hoy, las empresas que ofrecen servicios financieros están constantemente buscando rapiñarle a la competencia, abundante y a la expectativa, todo tipo de clientes con la variedad más amplia de oportunidades para incrementar su cartera. Estos días, los españoles continúan con la tendencia de la mayoría de las familias que prefieren dejar su dinero en cuentas sin remunerar, 44,61% del total. Es decir que frente a la oportunidad de conseguir una rentabilidad por “confiarle” nuestro dinero a un banco o caja de ahorro, preferimos no ganar nada.
Esta tendencia que poco a poco empieza a cambiar, ya que un año atrás se situaba en el 44%, es una fotografía de los temores o el desconocimiento que los consumidores que habitan España, sienten sobre el mundo de las finanzas.
Entonces aquí existe un doble juego, con dos participantes, y un mismo fin, el beneficio. Pero para que las entidades financieras y los clientes puedan cumplir con sus objetivos, es fundamental que el Estado cumpla con su función de control y regulación de las normas, porque en caso de que su ausencia sea evidente, estamos frente a un actor de la sociedad cómplice del desastre, y si estas palabras resultan insuficientes, sólo debemos leer en los medios de prensa la actual situación de la economía mundial.
El sistema financiero español ofrece una amplia variedad de productos financieros que nos pueden ayudar a conseguir unos cuentos euros, como depósitos a plazo fijo, cuentas remuneradas, fondos de inversión, por nombrar algunos. También nos ofrecen domiciliar nomina y recibos, con algunas promociones como regalos o devolución de un porcentaje de estos, préstamos de todo tipo al consumo, financiación para la compra de vehículos, para estudio, informática, o también tarjetas de crédito, seguros de vida, coche, hogar, mascotas, ahorro.
Pero también una de las demandas más frecuentes e importantes de clientes en los últimos años han sido las hipotecas, y si bien hoy ha disminuido notablemente la concesión de este tipo de préstamos, tenemos la oportunidad en caso de estar pagando alguno, subrogar hacia otra entidad que nos ofrece mejores condiciones. Este es un ejemplo claro de nuestro poder como consumidores, podemos irnos si las condiciones que nos ofrecen otros nos permiten afrontar este compromiso con mejores condiciones para nuestra economía familiar.
La guerra por la captación de pasivo ha llevado a las entidades financieras a tentar a los clientes de la competencia con todo tipo de promociones, y en especial, las ofertas mas tentadoras tienen como condición “dinero nuevo procedente de otra entidad”. Mejor rentabilidad, plazos más convenientes o productos que se adaptan a nuestras necesidades son buenas razones para cambiar de banco si no estamos conformes.
También, las cuentas remuneradas, y los planes de pensiones están de moda por estos meses, llevar dinero hacia nuevas ofertas se conjugan con otros productos, que por el solo motivo de llevarlo hacia la competencia, nos ofrecen rentabilidades superiores a la que le pagan a los clientes actuales.
Sin embargo, los clientes y las entidades financieras han coincidido en un punto a la hora de ofrecer y reclamar propuestas, los servicios que ofrecen bancos y cajas.
Transferencias con escasas o nulas comisiones, servicios de banca móvil, financiación en compras online, venta de entradas a espectáculos, mantenimiento de ciertos productos con costes 0 euros, adelantos de nomina, servicios online, promociones a clientes que no se retrasan en los pagos.
Otros servicios como atención al publico con información y buena predisposición a través de un “call center” eficiente, el cumplimiento en las condiciones sin letras pequeñas engañosas, confianza en la solvencia de la institución y el “sentirse parte” son puntos tan importantes que pueden terminar por decidirnos si migramos hacia la competencia o nos quedamos donde estamos.
Autor. Matías Torres. Analista económico de América del Sur de Financialred.com
Foto ScriS