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En la actual situación financiera y con la crisis en el sector inmobiliario cabe destacar uno de los productos financieros que más se han podido ver afectados por ambas cosas por que se encuentra en un punto intermedio entre ambos. Hablamos de las cuentas ahorro-vivienda.
Para quién no conozca la funcionalidad de las cuentas ahorro-vivienda podríamos definirlas como un instrumento financiero cuya finalidad y objeto es la de ir ahorrando una cantidad todos los meses para poder comprarte o rehabilitar una vivienda. Una de las mejores cosas que te ofrece es que puedes conseguir grandes deducciones fiscales, ya que representa una de las mejores cuentas macroeconómicas para una economía, el ahorro privado.
Hay que matizar que las ayudas fiscales son del 15% de lo suscrito hasta un máximo de 9.015 euros, pero desde luego es un incentivo bastante importante para pensarse muy seriamente en este tipo de cuentas como una buena alternativa para nuestros ahorros.
Uno de los principales inconvenientes de estas cuentas ahorro-vivienda es que durante los últimos años sólo estaban legitimadas durante 4 años, por lo que si más tarde de los 4 años no habíamos comprado o rehabilitado una casa debíamos devolver el montante total de las 4 declaraciones a hacienda. Fomentaba el ahorro pero de forma muy continuada; por lo que el gobierno decidió tras la ausencia de crédito aumentar esto a 6 años, con lo que podemos intentar adquirir a unas muy buenas condiciones y de forma rentable fiscalmente hablando un producto muy rentable y que nos ayude a no atarnos a una hipoteca en tiempos de crisis.
Desde luego el gobierno con el aumento a 6 años de dichas deducciones fiscales quiere demostrar a muchos de los ciudadanos que la suscripción a cuentas ahorro-vivienda es positiva no sólo desde el punto de vista público, sino también para ellos como consumidores y agentes financieros. Ahorradores con estos planes podrán tener un período amplio de búsqueda de vivienda sin estar atados a una hipoteca por una vivienda a partir de un momento concreto.
Otro de los puntos básicos es que las cuentas ahorro-vivienda poseen una alta liquidez, por lo que si llega un momento en el que queramos posponer nuestra decisión de compra de una vivienda simplemente con devolver las cantidades percibidas como deducciones (y en País Vasco y Navarra más los intereses) a la Hacienda Pública podremos recuperar el montante total de nuestro dinero.
Es cierto que actualmente se podría decir que para una persona contar con una cuenta de este tipo sólo durante un máximo de 6 años, cuando posiblemente esté pagando su casa durante un período posterior de 30, no es una gran cantidad de tiempo, pero quizá si el necesario para hacerse a la idea de lo que supone una carga mensual de pagos con respecto a sus ingresos.
Es importante también que una de las mayores ventajas de las cuentas ahorro-vivienda es que podemos contratarlas hoy en día con casi cualquier entidad financiera; por lo que en muchas ocasiones podemos ver cuales son las condiciones que más nos interesan particularmente a cada uno de nosotros entre las distintas entidades.
Una curiosidad sobre este tipo de cuentas es que no tienen por que ser tildadas con dicho nombre financiero, sino que puede ser cualquier cuenta en la que vayamos depositando todos los meses la cantidad estipulada; tanto el banco como Hacienda han de saber eso sí que la cuenta es con esos fines, para que una vez tengamos que hacer la declaración del IRPF podamos vincular dicha cuenta a la deducción que necesitamos o queremos y así el órgano publico vea inmediatamente nuestros obligados financieros de forma continuada hacia esa cuenta.
Una de las cosas que poca gente sabe es que las cuentas ahorro-vivienda sólo sirven para cuando queremos hacernos con nuestra primera vivienda, por lo que si tenemos otra en propiedad o en alquiler no podemos suscribir un pago por ella con el dinero ahorrado; además de que también este dinero puede ser aprovechado para la rehabilitación de la misma.
Es por tanto un producto financiero personal del todo importante, ya que contamos con ahorro propio para hacernos con una vivienda, con deducciones fiscales importantes y además gracias a nuestros flujos de caja en dicha cuenta de ahorro-vivienda podemos obtener unos cuantiosos intereses (entre el 5% y 9%) ya que la entidad sabe que estarán un máximo de 6 años y serán grandes cantidades mensuales.
Miguel Lopez, editor de Pymes y Autónomos y El Blog Salmón
Imagen | Pingu1963
Comentarios
Uhm, interesante producto que apenas conocía más que de oídas y leídas. Habrá que informarse más y mejor…
Buena información.