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A la hora de invertir en bolsa, nos encontramos en el mercado con un ámplio abanico de posibilidades. ¿Cuál elegir? Está claro que en gran parte dependerá de nuestras necesidades, intereses y capital a invertir.
Hay una cuestión cuantitativa a la hora de repartir nuestras inversiones. Por ejemplo, si queremos invertir en bolsa, hay una cantidad mínima que debemos de considerar, ya que por debajo de la misma, las comisiones hacen que sea prácticamente inviable sacar rentabilidad a la inversión. Tenemos que tener en cuenta que cualquier operación en bolsa conlleva unos gastos variables en función de la cantidad de acciones compradas o vendidas y también unos gastos fijos. Nos encontramos pues en que por debajo de cierta cantidad sencillamente las comisiones se comen todos los beneficios que podamos obtener, de ahí que no sea rentable.
Cuando acudimos a buscar ayuda para nuestras inversiones, lo primero que nos preguntarán es de cuánto capital disponemos para ello, con el fin de poder asesorarnos mejor. Sin embargo, para el pequeño inversor, yo creo que hay otro factor que no se suele tener tan en cuenta y que bajo mi punto de vista debería determinar en gran medida nuestra forma de invertir. Me estoy refiriendo al
tiempo que tenemos para dedicar a nuestras inversiones (y que queremos dedicarle) y el
conocimiento que tengamos sobre lo que vamos a invertir. Como pequeños inversores es importante que tengamos una cultura financiera y
conocimiento financiero. De ahí que el tiempo que dediquemos a nuestras inversiones va a determinar en gran parte nuestros resultados.
Sobre todo, para los que empiezan a invertir en bolsa, el principio de diversificación es fundamental. Es decir, no concentrar todas las inversiones en una misma empresa o un mismo sector. La manera más eficaz de hacer esto es invirtiendo directamente en un índice, es decir invertir directamente en todo el IBEX35 en lugar de comprar acciones individuales.
En el mundo bursátil, las valoraciones muchas veces a corto plazo se mueven por modas o tendencias que no tienen que ver con el valor real de los activos. Resulta muy difícil acertar con las modas y como inversores estaremos más protegidos si no apostamos por una empresa en particular sino por el conjunto de la economía. Esto es en definitiva invertir en un índice: comprar una pequeña participación en todas las empresas que forman parte de ese índice. En España, el índice de referencia es el IBEX 35 que está formado por las 35 empresas más importantes que cotizan en bolsa. Al invertir en el IBEX 35 estamos comprando participaciones en todas esas empresas.
Este método de invertir en todo el índice, nos protege al inicio contra nuestra propia ignorancia. De esta forma nos aseguramos no obtener una rentabilidad más baja que la media, mientras vamos aprendiendo y aumentando nuestro conocimiento financiero. Hay que tener en cuenta que históricamente los índices bursátiles han tenido una rentabilidad media de entre un 6 y 8 %. Otro de los riesgos que evitamos con la inversión en un índice es el de quiebra. Es factible que una empresa individual quiebre, pero esto no puede pasar en un índice como el IBEX 35.
Hasta ahora hemos hablado de una diversificación dentro de un tipo específico de inversión como es la compra de acciones en la bolsa, pero está claro que este principio es aplicable a todas nuestras inversiones.
Así que ya sabéis: diversificar, diversificar, diversificar…
Imagen | katrinakatrina (Flickr)
Autor: Nairan, editor de El Blog del Inversor