
La reforma laboral es uno de los cambios en nuestra economía de los que más hemos oído hablar en los últimos meses. Tras la ruptura del diálogo social entre sindicatos y patronal, el gobierno va a imponer su visión de la misma.
El trabajo es la principal fuente de ingresos de las familias, con excepciones. Por tanto se trata de la noticia más relevante en bastante tiempo para las finanzas personales, que no tratan sobre inversión, sino sobre ingresos y gasto.
Resumen de declaraciones
Empecemos por las declaraciones de sindicatos y patronal. Los primeros amenazan con una huelga general, mientras que Díaz Ferrán (presidente de la CEOE) ha afirmado que una reforma laboral no es suficiente para crear empleo ya que es necesario que haya crecimiento económico y más reformas. Otro empresario, el presidente del Banco Santander Emilio Botín, ha afirmado que la reforma que se necesita es urgente, profunda y con visión de futuro.
También son destacables las declaraciones del profesor de economía de la Universidad Columbia de Nueva York y de la Universidad Pompeu Fabra, Xavier Sala i Martín, que afirmó la necesidad urgente de realizar reformas en la economía española en un encuentro con periodistas en Vigo. Afirma el académico que estamos a tres meses de la argentinización de nuestra economía, aunque es optimista por el recorte presupuestario realizado para contener el gasto.
Por parte del gobierno se ha afirmado que la reforma es sustancial, es decir se van a realizar grandes cambios. También se ha afirmado que la reforma no altera los derechos de los trabajadores. Otro hecho del gobierno es su búsqueda del consenso con el Partido Popular y probablemente con CiU, que podrían ser sus socios a la hora de sacar adelante la reforma.
La reforma laboral
Aunque ya entraremos en mayor profundidad más adelante, vamos a comentar los principales rasgos de la reforma aprobada por el gobierno. La reforma laboral va a retocar buena parte de nuestro sistema laboral de contratación y despido. El despido se va a abaratar, especialmente para las empresas en dificultades. El despido se va a llegar a reducir hasta a 20 días por año trabajado en algunas circunstancias.
También se crean contratos para el fomento del empleo dirigidos a colectivos específicos y se alargan los contratos de formación. Se altera la negociación colectiva y se toman rasgos de los llamados modelos alemán y austriaco de capitalización.
También se penaliza el contrato temporal, pretendiendo acabar con la temporalidad en nuestro mercado, algo que contrata con la afirmación de díaz Ferrán de “la temporalidad es empleo”.
Un objetivo que se entrevé en esta reforma es acabar con el mercado laboral dual, en el que unos trabajadores están en una situación privilegiada (tras haber consolidado años de experiencia en una empresa ) y los otros trabajadores están en una situación precaria al encadenar contratos temporales.
Consecuencias para nuestras finanzas
Las consecuencias de esta reforma nos van afectar en dos sentidos. El primero es nuestro trabajo, partir de ahora la indemnización será menor en caso de perder nuestro trabajo, especialmente si la empresa se encuentra en un mal momento.
La segunda consecuencia es la economía, para que nos sea positiva la reforma se debería volver a la creación de empleo. La vuelta al crecimiento y a la creación de empleo es necesaria para salir de la crisis y acabar con la situación actual que va erosionando poco a poco la actividad económica.
Acabar con la dualidad del mercado laboral debería de ayudar a mejorar la productividad, ya que serían los trabajadores más productivos aquellos que serán más beneficiados por la reforma. No obstante, hasta que veamos los efectos de la reforma laboral a corto y medio plazo, no podremos determinar su efectividad sobre la economía y sobre el mercado de trabajo.
En Actibva | Reforma laboral: guía para entender los cambios en el mercado laboral
Imagen | Mike Licht, Flickr
Javier Navarro, editor de El Blog Salmón


Comentarios
Para mi lo más importante de la reforma es acabar con la dualidad indefinidos-temporales y propiciar la movilidad del trabajador entre empresas y zonas geográficas.