Magazine

Anunciate aquí
mercado-laboral

¿Formarse sigue siendo nuestra mejor inversión?

1 comentario

libros

Con la crisis, cada día son más las personas que deciden invertir su tiempo y dinero en formarse pero como con toda inversión tenemos que analizar los datos reales sobre el impacto respecto a nuestros objetivos.

Ante la imposibilidad de acceder a un puesto de trabajo o mejorar el actual muchos han decidido dirigir sus esfuerzos a mejorar su experiencia mediante programas formativos públicos o privados. Antes de dar el paso es bueno tener en cuenta ciertas consideraciones para analizar la inversión que vamos a realizar.

Aumenta la demanda.

Desde que comenzó la crisis hasta ahora ha aumentado un 160% la demanda de formación entre los desempleados (datos de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal) y según el FP-EP del Gobierno aragonés este año se han matriculado cerca de mil personas más a la Formación Profesional que en el curso pasado, solo en dicha comunidad.

En el resto del país existen estadísticas similares y universidades como la UNED contarán este curso con un 37% más de alumnos. Además se han batido récords en la selectividad pues se ha registrado el mayor incremento desde hace 15 años.

Estos indicadores sobre el aumento de la demanda nos hace pensar en que los beneficios de la formación serán cada vez menos diferenciadores y costará más competir por un puesto de trabajo.

Las empresas tendrán un mayor abanico donde seleccionar profesionales formados y nuestra formación perderá valor relativo respecto a otros momentos históricos. Costará más acceder a un puesto de trabajo utilizando la formación como arma.

Por otro lado, España ha experimentado históricamente un gran problema de abandono escolar (el doble que en la Unión Europea) y muchas personas ahora parecen estar regresando al sistema educativo para aumentar sus posibilidades laborales. Fijándonos simplemente en el aumento de la demanda parece evidente que la inversión en formación ha ganado peso. Es decir: no formarse puede ser más perjudicial que en otras épocas. Pederíamos competitividad así que es una inversión más importante que nunca.

Impacto de la formación en el salario.

El baremo más utilizado para descubrir los beneficios obtenidos por la formación es el nivel retributivo comparado entre el personal con estudios superiores y otros más básicos. A este respecto se han realizado varios estudios cuyo punto en común es indicar que han aumentado las diferencias salariales entre estos niveles. Voy a resumir los datos obtenidos por el ICSA Grupo en colaboración con La Salle Business Engineering School, Laboris.net y Fundipe en su estudio sobre 2010.

De 2009 a 2010 ha aumentado un 8% la diferencia salarial entre titulados universitarios y no titulados, situándose en un 58% para este año. Esta diferencia, por otro lado, aumenta según avanza la vida laboral del empleado.

Si estudiamos estos datos entre los trabajadores con edades entre 24 y 30 años obtenemos una aplastante diferencia del 86% entre postgraduados y otros con formaciones más básicas. A continuación muestro un cuadro confeccionado para este estudio en el que se habla del impacto de la formación en el salario medio distribuido por grupos de edad y titulación.

impactosalario

Además se concluye que los profesionales formados logran empleo en menor tiempo y que aguantan mejor la retribución en tiempos de crisis.

De momento todos los datos parecen indicar que formarse sigue siendo una de las mejores inversiones que puede hacer una persona para mejorar sus condiciones laborales y sus posibilidades de encontrar o cambiar de empleo, pero no todos los datos son tan esperanzadores.

El problema de la sobrecualificación.

Según el Ministerio de Trabajo el 18,6% de los empleados están demasiado cualificados para su puesto. Este porcentaje ha experimentado un aumento dada la mayor disponibilidad de los candidatos provocada por la crisis. La OCDE actualiza aún más estos datos y nos sitúa a la cabeza de Europa con un 25% e incluso con un 44% en el caso de los más jóvenes.

Se estima que normalmente estos trabajadores terminan dejando estos puestos en busca de empleos más adecuados por lo que la sobrecualificación puede ser un obstáculo a la hora de encontrar empleo en estos momentos. Las empresas desconfían de la continuidad de estos profesionales y no desean perder recursos formando a personal que está de paso.

El sector inmobiliario y el hostelero han experimentado un aumento de aproximadamente el 5% mientras por su lado se han recogido disminuciones en el sector de intermediación financiera (cercano al 10%), la educación, administraciones públicas y actividades sociales (estas últimas rondando pérdidas en torno al 2 y 3%).

El sector de la construcción, tan en boga, ha aumentado ligeramente en personal sobrecualificado pero pese a todo se mantiene en un discreto 14%, eso si, sin datos de este último ejercicio económico.

Respecto a niveles de estudios los universitarios parecen mantenerse durante los últimos años en un 20 o 30% de sobrecualificación aunque se observa una tendencia bajista. Lo contrario pasa con las personas con edades comprendidas entre los 45 y los 54 años pues ha aumentado la estadística que ya se sitúa en un 16,1%

Entonces ¿Formarse o no formarse?

Indudablemente la formación se ha convertido en una inversión necesaria e incluso obligatoria para poder competir en el mercado laboral. Actualmente con la crisis es posible que exista un problema de falta de salidas profesionales pero cuando la situación mejore podemos estar en una posición muy desfavorable si no nos hemos preocupado por mejorar nuestro currículum.

Además está demostrado que esta inversión repercutirá no solo en nuestras posibilidades de encontrar trabajo sino también en el salario que obtendremos por el desempeño del mismo. Estos dos puntos son los básicos para considerar esta inversión de tiempo y dinero.

La sobrecualificación siempre ha existido pero actualmente nos encontramos en una situación temporal y anómala que no debe hacernos pensar que será la tendencia del futuro. Hay mucha gente invirtiendo en formación y esto nos obliga a redoblar nuestros esfuerzos para competir en pro de un ascenso o una contratación. En estos casos nuestra experiencia laboral puede marcar la diferencia.

Lo más importante a la hora de invertir nuestro tiempo en la formación es tener claro en qué sector queremos especializarnos y poner nuestro objetivo en el puesto que deseamos. Por tanto la pregunta no será si debemos invertir en nuestras formación no sino “¿en qué me formo?

En Actibva | Formación continua de trabajadores | Formación: Plataformas on-line | Cómo mejorar nuestro posicionamiento laboral
Imagen | Ginnerobot

Anunciate aquí
Anunciate aquí
Anunciate aquí
+ Deja tu comentario

Comentarios

  • 1

    Avatar de javiernavarro !

    También hay que tener en cuenta los beneficios no económicos o al menos no directamente económicos de la formación. Por ejemplo en EEUU la gente con más formación se separa menos que la gente con poca formación (si no recuerdo mal).

Síguenos

Destacados

Herramientas Actibva - Gestiona tus finanzas personales con eficacia