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¿Cuántas clases de huelga hay?

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Aun colean los ecos de la última huelga general. El concepto de huelga está asentado en la sociedad española y, sin embargo, es posible que muchos no conozcan todas sus acepciones posibles. ¿Cuántas clases de huelga hay?, ¿son todas legales en nuestro ordenamiento?, ¿quién las puede llevar a cabo?

Nos centraremos en el concepto tradicional de huelga, para a partir del mismo explorar todo un mundo de posibilidades, de figuras muy cercanas a la huelga, o radicalmente opuestas, incluso de algún que otra leyenda urbana. Bienvenidos al mundo del conflicto colectivo.

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¿Qué es una huelga?

Recordemos que nuestra Constitución reconoce en su articulo 28.2 y el Estatuto de los Trabajadores el derecho de Huelga, dándole un rango de derecho fundamental. Dicho derecho está regulado por el Real Decreto 17/77, de 4 de marzo. Curiosamente no hay una definición como tal de huelga, quizás por tratarse de una figura con una larga tradición en las sociedades occidentales.

La huelga consiste en la interrupción temporal de la la relación laboral, de la prestación de servicios por parte del trabajador, decidida por un colectivo de trabajadores.

La huelga es una manifestación de lo que se viene a denominar un conflicto colectivo, que va más allá de la relación empresa-trabajador, y que abarca a una pluralidad de estos, e incluso es posible que a una pluralidad de aquellas.Se busca una mejora en sus condiciones, un cambio en las relaciones laborales, un modo de manifestar su descontento. En el primer caso estaríamos hablando de una huelga laboral ordinaria, de ámbito empresarial, y en el segundo de una huelga sectorial.

Planteado así se empiezan a abrir interrogantes que vamos a ir despejando.

¿Pueden hacer huelga los empresarios?, ¿y los autónomos?, ¿y los jueces?

La huelga empresarial, también conocido como cierre patronal o lock out es el reverso de la huelga laboral que hemos visto. Consiste en que es el empresario el que suspende las relaciones laborales, impidiendo el derecho al trabajo de sus empleados. En nuestro marco legal, al igual que en otros muchos países, está expresamente prohibida dicha huelga empresarial como regla general.

¿Excepciones? Si, las hay, pero muy limitadas: supuestos de riesgo de violencia, de ocupación ilegal del centro de trabajo, o cuando debido a ausencias de los trabajadores sea inviable la producción.

Respecto al cierre patronal es un criterio asentado, pero en los últimos tiempos se está hablando de la posibilidad de reconocer el derecho a huelga del autónomo, partiendo siempre del mismo como aquel que no tiene trabajadores a su cargo (ya que entonces se consideraría empresario, al menos a efectos laborales).

¿En qué consistiría la huelga del autónomo? Recordemos que el trabajador, en virtud de su derecho a huelga, no puede ser despedido o sancionado por seguirla, pero si que pierde su salario correspondiente. Cuando se plantea el derecho a huelga del autónomo se defiende que éste no sólo cese en sus servicios, también que deje de cotizar, durante esas jornadas de huelga, a la seguridad social.

Hoy por hoy, dicho derecho a huelga del autónomo no esta reconocido en nuestra legislación, ni a nivel jurisprudencial. El autónomo que se declara en huelga debe seguir cotizando, y su conducta puede ser considerado como un motivo para que sus clientes/empleadores consideren que está vulnerando sus compromisos contractuales.

Tampoco lo está el derecho a huelga de los jueces, aunque conviene matizarlo. Los jueces, en tanto en cuanto funcionarios, y por tanto trabajadores por cuenta ajena, tendrían derecho al mismo. Pero es que además de funcionarios son depositarios del Poder Judicial, son la encarnación de uno de los poderes del Estado. Y difícilmente se puede entender que dicho poder pueda declararse en huelga (como tampoco los parlamentarios, que ni siquiera tienen una relación laboral), aunque se trata de una discusión controvertida. Legalmente está claro que no se contempla.

Distintas clases de huelgas ilegales

Llegado este punto, y tras aclarar quien tiene derecho a la huelga, veamos distintos tipos de huelga en función del modo de llevarla a cabo, y que nuestra legislación estima que son ilegales por abusivas:

Como vemos, lo que se busca es que la huelga consista, en esencia, en la mera suspensión colectiva de la producción. De hecho, nuestra norma dice que, además de las descritas, es abusiva e ilícita cualquier forma de alteración colectiva en el régimen de trabajo distinta a la huelga.

¿Y la conocida como huelga a la japonesa? La huelga a la japonesa vendría a consistir en disparar la producción por parte de los trabajadores, con el fin de ocasionar problemas de stocks de producto terminado, roturas en aprovisionamientos, perdidas en productos perecederos, etc…

Lo cierto es que muchos denuncian que dicha huelga a la japonesa es una leyenda urbana, u mito típicamente español. Señalando que los japoneses, en esencia, llevan a cabo las huelgas de un modo similar al occidental. En todo caso, si que parece que, antes de la globalización, había algún que otro rasgo diferencial en la manera de ponerlas en práctica.

Huelgas políticas y huelgas generales

En el Real Decreto del 77 las huelgas políticas, aquellas que no tienen una motivación laboral, están prohibidas, son ilegales. Pero, ¿qué se considera político?

En el meollo del problema esta la discusión sobre la legalidad o no de las huelgas generales, aquellas cuya finalidad no es parar una empresa o un sector, si no parar todo un país. Se trata de huelgas que, más allá del conflicto colectivo clásico trabajador-empresa, manifiestan una protesta contra decisiones gubernamentales. Pues bien, el Tribunal Constitucional no las considera políticas, y por tanto entiende que son legales.

No son huelgas políticas puras aquellas que van contra las medidas laborales adoptadas por el Gobierno, al afectar interés profesional de los trabajadores convocados.

Tengamos en cuenta, que cuando hablamos de medidas laborales se hace en un sentido amplio del termino.

Otras “huelgas”

A la luz de lo que hemos expuesto, difícilmente podemos considerar como huelgas las efectuadas por estudiantes o consumidores. No hay ninguna relación laboral, no hay una marco de producción, etc. Son escenificaciones de protesta colectiva que implican un cese en un comportamiento.

En el caso de huelgas de consumidores, es posible incluso que en casos extremos de boicot a determinados productos marcas puedan rozar el delito de coacciones.

Más información | Real Decreto Ley 17/77 de 4 de marzo, Universidad de Barcelona
En Actibva | El derecho de huelga de los trabajadores, Los expertos opinan… sindicatos y huelga general
Imagen | Kheel Center, Cornell University

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