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¿Cuáles son las preguntas más frecuentes en una entrevista de trabajo?

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En la actualidad, cientos y cientos de currículum llegan a las empresas deseosos de que sean elegidos. Con suerte, puede que hayas conseguido una entrevista de trabajo, por lo que ahora tienes que prepararte para salir victorioso de la batalla de preguntas que te hará el entrevistador. Toda persona que acuda a una entrevista estaría encantado de saber cuáles son las preguntas más frecuentes en una entrevista de trabajo. Estas dependerán según sea el entrevistador, su experiencia en el campo, el tiempo que le pretenda dedicar, pudiendo encontrarte con preguntas tan sorprendentes como: ¿qué piensas de la soledad?

Sea como sea la entrevista, el objetivo es el mismo para todas: conocer lo máximo sobre tu experiencia laboral, formación y motivación para saber si eres el mejor candidato. Es aconsejable que investigues previamente sobre la empresa para así dar un aire más concreto a tus respuestas. También debes preparar con antelación las respuestas a las preguntas más comunes, y de esta forma, no dejar paso a la improvisación. Nervioso o no, se sincero, coherente y no hables mal de anteriores trabajos.

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Las respuestas más adecuadas a unas preguntas muy frecuentes


Preguntas de lo más variadas pueden hacernos nuestro entrevistador. Suelen enfocarse en nuestra experiencia laboral, inquietudes, aspectos personales o forma de trabajar.
  1. Hábleme de usted. Muchas entrevista comienzan con esta aparente inocente pregunta. La mayoría, cuando no están preparados, tienden a liarse en un sinfín de explicaciones que repite una y otra vez pero que no tiene ningún valor. Lo mejor es empezar siempre explicando los motivos por los que estás cualificado para ese puesto de trabajo.
  2. ¿Por qué se decantó por estos estudios? La mejor respuesta a esta pregunta es decir que por vocación y que solo mediante estos estudios podías acceder a trabajos que realmente te gustan y motivan.
  3. ¿Cuál es su mejor cualidad y peor defecto? Respecto a las cualidades, hay que ser sincero. Sobre todo se deben resaltar aquellas que se piensan que son más importantes para esa empresa o el entrevistador. Como norma general, las cualidades que más se valoran son la seriedad, responsabilidad, facilidad para trabajar en equipo, motivación, disponibilidad para trabajar duro…

    Respecto a los defectos, no te las des de perfectísimo. Tampoco expongas lo peor de ti. Lo que puedes hacer es exagerar alguno de tus puntos fuertes, como por ejemplo, “me entrego demasiado a mi trabajo”.

  4. ¿Por qué está interesado en trabajar en nuestra empresa? Es muy importante que en esta pregunta muestres que sabes cuestiones de esta empresa (productos, líneas de expansión). Puedes realizar una investigación previa para responder a esta pregunta (así quedarás protegido también ante preguntas como “¿qué sabe de nuestra empresa?”) y formular tus respuestas alrededor de lo que sabes de ella.
  5. ¿Cuál es la situación más difícil a la que ha tenido que enfrentarse en su profesión? Debes saber que con esta pregunta lo que quieren averiguar es tu capacidad para resolver problemas y tu capacidad para soportar presión. Puedes describir algo que hayas tenido que resolver de lo que tú no eras culpable.
  6. ¿Por qué razón quieres dejar tu trabajo actual? El entrevistador quiere saber si te quieres ir de la empresa o si directamente te han echado. No desprestigies a la empresa. Puedes responder que quieres evolucionar en tu vida laboral porque estás capacitado para afrontar otras responsabilidades que no asumes en tu puesto actual.
  7. ¿Te gusta trabajar solo o en equipo? Lo mejor para responder esta pregunta sería saber información sobre el puesto que se pretende ocupar. No obstante puedes responder que te adaptas a cualquier circunstancia, desde quedarte solo para pensar como unirte con el equipo para trabajar.
  8. ¿Cómo reaccionarías si estuvieras en desacuerdo con algún superior? Esta pregunta es para temblar. A esto se puede responder: “si mi jefe lo ve conveniente, adelante. No obstante, si en una reunión me pide opinión, se la daré. Si por el contrario, no me pide mi opinión, se la expresaré posteriormente y le diré mis temores”.
  9. ¿Cuánto dinero espera recibir? Esta es muchas veces la gran pregunta de una entrevista. Una buena respuesta podría se: “esa es una pregunta difícil, ¿podría decirme el presupuesto fijado para ese puesto? En la mayoría de los caso el entrevistador se sorprenderá con la pregunta y le dirá.”. Otra opción es que des un amplio rango de dinero que esperas percibir y así no te mojas tanto.
  10. ¿Tienes alguna pregunta para mí? Es aconsejable tener preparadas algunas preguntas dado que ponen de manifiesto tu interés por el puesto.

Dale la vuelta a la tortilla


Algunas veces hay que pecar de listo para salir airoso de ciertas situaciones. Puede que el entrevistador te lleve por ciertos caminos para resaltar tus aspectos “negativos” y ver como sales del embrollo. Es momento de reformular los aspectos negativos de tu persona en positivos:
  • Por lo que veo terminó sus estudios de Bachillerato muy tarde, ¿qué paso?: “Debido a la inmadurez propia de la edad no me di cuenta de la importancia de los estudios, pero luego fui maduro para tomar la decisión y cambiar. Gracias a ello ahora soy el profesional que soy”
  • Veo que está muy nervioso: “Se debe a que cuando me importa algo mucho, me pongo un poco nervioso”
  • No veo que tenga mucha experiencia en el puesto: “ Pero si muchas ganas de aprender, capacidad de adaptación, además de no tener vicios adquiridos de otras empresas”

Otros aspectos importantes


En una entrevista de trabajo no solo importan las respuestas que te hace el entrevistador. Hay otra serie de aspectos muy importantes que también van a valorar: vestimenta, mirada, fluidez verbal…

Vestimenta
Respecto a la ropa, lo más prudente es vestir de modo discreto, sin colores ni ropa demasiado atrevida. Por ejemplo, es aconsejable que las mujeres utilicen un maquillaje discreto, pelo recogido, manos y uñas arregladas, evitar pulseras y otros objetos que sean demasiado ruidosos o llamativos.

En cuanto a los hombres, ir bien afeitado, ir de traje o más informal (en función del puesto al que nos presentemos), calcetines negros y un buen olor puede ayudarnos a pasar satisfactoriamente esa entrevista.

Fluidez verbal
Es normal que con los nervios las palabras no salgan con la misma fluidez pero hay que encontrar las palabras adecuadas para decir lo que se quiere de una manera fluida. Por ello, hay que evitar expresiones como “y eso..”, “ehh”, “mmmm” ya que transmite inseguridad.

Lenguaje corporal
Este apartado es bastante amplio ya que engloba la mirada, la postura al sentarnos, el tono de nuestra voz… Una vez sentado enfrente del entrevistador, hay que mirarle directamente, pero con una mirada que no intimide ni que sea demasiado fija. Una buena mirada puede transmitir interés, seguridad, confianza… ¿A que no os gusta que no os miren a los ojos cuando habláis?

Cuando tengas que responder o expresar tus opiniones hazlo de una forma segura. Destaca con la voz (lo que no significa que chilles) lo más importante que queramos que capte el interlocutor.

Deja a un lado tus manías. No es momento de toarse el pelo, morderse el labio, mover la pierna…. Si lo haces causarás impresión de una persona nerviosa e insegura.

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