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Cómo mejorar nuestro posicionamiento laboral

4 comentarios

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Las noticias del día siguen siendo el incremento en el número de parados,casi 40.000 personas más, la caida en la afiliación y la poca estabilidad laboral que rodea todo el mercado de trabajo.

Mantener nuestro empleo es una prioridad básica para todos puesto que nuestro bienestar personal y económico depende de este punto en la mayoría de nosotros. Pero claro, si las situaciones complicadas aprietan, es muy fácil que de un día para otro nos veamos en la calle con una carta de despido debajo del brazo.

Una posibilidad que tenemos para reforzar nuestra posición laboral tanto en las grandes empresas como en las pymes es la formación continua en nuestros conocimientos. En las grandes empresas, quizá pase más desapercibido pero en la pyme, este detalle puede ser un punto diferencial a nuestro favor.

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Cuando hablamos de formación continua, muchos pensamos en una serie de cursos y programas de perfeccionamiento laboral que en el fondo no nos aportan nada nuevo. Esta generalización no es cierta en muchos casos, pero no obstante, nuestros pasos no deben enfocarse por ahí. Tenemos que marcarnos un propio programa de formación en el tiempo.

Formación a corto plazo.


Este tipo de formación la necesitamos adquirir cuando necesitamos un aprendizaje rápido en nuevos procedimientos laborales, nuevos sistemas productivos o para asumir cambios en la propia estructura de la empresa.

El ejemplo más claro lo podemos encontrar si nos cambian de puesto en la empresa o introducen una nueva línea de producción. Si yo soy personal de administración pero me pasan al departamento de atención al cliente, me puede venir muy bien un curso ligerito de lenguaje, expresión corporal o psicología social por ejemplo.

Se puede definir esta formación, como la formación camaleónica, puesto que necesitamos adaptarnos rápidamente al nuevo entorno y tenemos que sacar tiempo de donde no lo hay.

Formación a medio plazo.


Esta línea la tenemos que seguir cuando mis estudios se han quedado cortos en el desempeño de mis funciones o limitan mi propia capacidad de ascenso dentro de la empresa. Imaginemos que soy camarero, y llevo un par de años en un restaurante. Plantearme asistir a una escuela de hostelería, donde aprenda a trabajar perfectamente en la cocina, sirviendo mesas, atención al público…. mejorarán sustancialmente mi rendimiento laboral.

Podemos encuadrar dentro de este bloque cualquier labor formativa que me lleve un tiempo máximo de consecución de objetivos de dos años. Imaginemos por ejemplo, módulos de formación profesional, cursos avanzados en distintas materias y áreas….

Formación a largo plazo.


En línea con la anterior pero con miras mucho más ambiciosas. En este grupo podemos incluir programas de mejora de conocimientos que oscilen de dos a cinco años. Pensemos en máster, realizar diplomaturas adicionales a nuestra formación o incluso carreras universitarias.

Ejemplos, todos los del mundo. Supongamos por ejemplo un ingeniero técnico que se encarga de gestión de procesos. Le puede venir muy bien complementar su formación con una carrera realacionada con el área de dirección de empresas.

Esta es la formación dura, larga y cara en donde tenemos que recurrir a la Universidad a distancia, obligarnos a seguir unos protocolos de estudio olvidados en el tiempo y se necesita una fuerza de voluntad importante.

Formarnos en el tiempo, reciclar nuestros conocimientos y acudir a ellas cada vez que las necesitemos es una tarea propia del trabajador, no de la empresa. Mantener una actualización constante mejora nuestra posición en la empresa y nuestro trabajo se vuelve más valioso. Este tipo de técnicas son las que un buen trabajador debe mantener en el tiempo para consolidar fuertemente su puesto de trabajo.

Remo, editor de Pymes y Autónomos y Ahorro Diario

Vía | El Mundo
Imagen | Davichi
En Actibva | Formación continua de trabajadores

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Comentarios

  • 1

    interesante

    Avatar de mare !
    mare | 2 estrellas

    Nuestro trabajo tiene que evolucionar junto con la empresa, para ello es fundamental la formación adecuada, y por otra parte el compromiso del trabajador y la empresa para que ambos se entiendan y persigan el mismo objetivo. No tiene sentido estancarse en la "mentalidad del funcionario" que siempre va a ejecutar las mismas funciones, toda su vida, de manera que nuestra posición y evolución laboral se estanque. Como en la vida, siempre hay algo que aprender ¿no?

  • 2

    interesante

    Avatar de Remo !
    Remo | 5 estrellas

    Por supuesto, nunca se sabe lo suficiente. Pero claro, tb hay que tener esa motivación para aprender más.

    BDL

  • 3

    !

    En efecto, cuestión de motivación, pero sobre todo de iniciativa propia pues al fin y al cabo empresarios y empleados tienen sus intereses, que no siempre (casi nunca) son los mismos.

    Hay que estar preparado para un cambio de aires, incluso buscarlo de forma activa.

  • 4

    Avatar de Remo !
    Remo | 5 estrellas

    Buena clave, ante todo tienen que primar nuestros propios intereses, por encima de la estructura empresarial.

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