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Normalmente el director de la oficina bancaria en la que el Dr. House tiene domiciliada su nómina consigue que el “amable” diagnosticador haga sus operaciones por internet. En esta ocasión no tendrá tanta fortuna, ya que Gregory quiere informarse sobre algunos productos bancarios para tener algo que contarnos. Os dejo con él.
Una vez más tengo el honor de compartir mi enorme sabiduría con vuestra enorme ignorancia económica. Dado que no he recibido aún cartas amenazantes repletas de Antrax en mi casa, deduciré que o bien os interesan mis clases o bien nadie me lee.
- Buenos días Venancio, vengo a verte para que me expliques algunos productos bancarios que encasquetas a tus clientes.
- Dr. House, ya le he dicho cien veces que mi nombre es Horacio.
- Es cierto, Oráculo. ¿Tiene un rato para disfrutar de mi elaborada prosa?
Mi director es un hombre magnífico; siempre que lo visito me recibe con una forzada sonrisa y una fuente con caramelos de naranja y lima pasados en su mesa. Ha tenido la deferencia de explicarme algunos productos financieros que comercializa una sucursal y voy a intentar trasmitiros ese saber de la forma más genial posible.
Productos bancarios para todos
Lo primero que hace uno cuando quiere trabajar con un banco es abrir una cuenta corriente. Sería lo equivalente a rellenar una alta en urgencias, pero sin intención de curarse si no más bien todo lo contrario.
Lo que le pido a una cuenta corriente es que no me cobre comisiones (mi eterna lucha con el diligente Aurelio), que remunere los saldos medios y que, en ocasiones, me permita descubiertos para hacer frente a mis descuadres de tesorería. A cambio ingreso mi suculenta nómina y me dejo vender robots de cocina.
Las tarjetas de débito y crédito son la segunda cosa en la que debemos pensar. Las primeras nos permiten movilizar nuestro dinero en cuenta corriente sin tener que acudir a la sucursal.
Las de crédito son un magnífico instrumento para hacer frente a pequeños contratiempos si no se dispone de tesorería. Deberían utilizarse sólo para el corto plazo. Los tipos de interés que nos cuelan rondan el 20%. Sólo recomiendo financiar televisores o amueblar la casa con tarjeta de crédito si es la de un amigo. A mi me fue muy bien con la de Wilson; me compré una cacatúa preciosa.
Productos para viejos
Otro producto muy interesante para la gente como vosotros, viejos cascarrabias, es la IPF; pensaba que eran las siglas de alguna comunidad de agentes secretos, pero no. Significan Imposición a Plazo Fijo. A cambio de tener el dinero amarrado durante el plazo convenido, recibimos unos intereses seguros. En caso de tener que disponer de ese dinero antes de finalizar el plazo, las entidades suelen penalizar al cliente. A mi no, claro.
Productos para listillos
Con los talonarios de cheques y los de pagarés me hago un lío. El amable Claudio me ha explicado que son un instrumento de pago y permiten pagar facturas o movilizar nuestro propio efectivo. Los pagarés sólo se pueden ingresar en cuenta o cobrar a la fecha de vencimiento; en cambio los cheques se pueden cobrar en cualquier momento, hayamos puesto la fecha que hayamos puesto.
La cosa se complica si os tengo que explicar lo que es un fondo de inversión, por no hablar de los ETF. Vendrían a ser paquetes de acciones (u otras cosas raras llamadas índices y yo que se que otros nombrecitos estrafalarios), de los que nosotros compramos un trozo y los gestores invierten para, supuestamente, darnos una rentabilidad. A mi abuela le vendieron uno diciendole que era como un plazo fijo. Mucho cuidado, este producto tiene riesgo y se puede, en general, perder dinero. Al mequetrefe que le vendió tamaño bodrio a mi santa abuela le hice una colonoscopia con una linterna de los Boy Scouts.
Podría seguir con este poema bancario pero tengo que ir a pasar consulta. Me llevaré unos caramelos del Director Mauricio para los “benditos” pacientes que vendrán a contarme sus penas. Espero no haberos aburrido demasiado poco.
En Actibva | House nos cuenta qué es la inflación, la deflación y la estanflación.
Imagen | Vanessa Yvonne
Comentarios
Jejeje la verdad que había por ahí un capítulo de House que hablada de productos bancarios más o menos así
Remo, tienes que pasarme el capítulo, no lo he visto!
Nunca pensé que vería la palabra "colonoscopia" aquí.