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Hablar de amor y el método del coste-beneficio para seleccionar a tu pareja puede provocar en el lector y especialmente, en la lectora, un rictus de desaprobación; primero hacia el enunciado de la entrada y, una vez la información pasa de la amígdala al neocortex, hacia este osado escribano.
Deseo que este impulso inicial sea censurado el tiempo suficiente para acabar de leer esta entrada, continuación de otra anterior, ya que intentaré aplicar el método económico a la toma de decisiones de emparejamiento humano, sin osar con ello cuestionar ni valorar la deliciosa química cerebral que nos provoca el amor y el deseo.
Reducir a unidades monetarias una serie de alternativas no significa menospreciarlas, minusvalorarlas ni quitarles importancia. Para un economista, el artista de los recursos limitados, valorar es la única forma de decidir. El economista enamorado sigue actuando en función de los costes y beneficios de una determinada decisión. Lo que en su valoración personal el objeto de su amor valga más que casi todo.
El economista enamorado, al igual que las ratas y los locos (PDF), actúa de forma racional. Eso significa que el individuo es capaz de determinar aquello que quiere, dentro de sus límites, y que actuará de la forma más eficiente para conseguirlo. Simplificando, escogerá más cantidad de lo que desea (y no menos) y elegirá menos cantidad de lo que no desea.
Si el economista enamorado es racional, y puede elegir entre estas opciones, cuál elegiría?:
- A.- Ir con la novia a cenar e ir al cine a ver una película de zombies (y a él le gustan mucho).
- B.- Ir con la novia a cenar e ir a ver una película de autor (a él no le gustan nada).
- C.- Ir con la novia a cenar e ir a ver una sesión de dos película de autor consecutivas.
Suponiendo que pueda elegir (con la venia de su novia), un economista racional elegirá la opción A. De lo contrario podemos decir que actúa de forma menos racional que las ratas y los locos o bien que su información es incompleta o errónea. Eligió la B, ya que su novia le dijo que la película de zombies no se había estrenado aún.
En definitiva, ser racional es tomar decisiones en base al método coste-beneficio, que simplificando consiste en realizar una elección si, y sólo si, los beneficios son superiores a los costes.
Si tomamos como premisa que analizamos la toma de decisiones de un soltero o soltera para conseguir una pareja con el objetivo a medio plazo de establecer una unión duradera, lo primero que debe analizar el economista enamorado son los costes y beneficios de casarse o tener una pareja estable frente a estar soltero.
Costes de tener pareja estable
No todo son cosas buenas en una relación de pareja. El amor es muy bonito, pero también hay que analizar lo negativo que conlleva juntarse con la mayor objetividad posible, si el enamoramiento lo permite.
- Pérdida de independencia.
- Complejidad de la toma de decisiones conjunta con la pareja.
- Asumir decisiones que no nos gustan (ir a comer con el suegro todos los días, por ejemplo).
- El coste de oportunidad de no poder buscar otra pareja en un futuro (en principio).
Hay otros, que dejaré para el lector enamoradizo.
Beneficios de tener pareja estable
Imagino que el primer beneficio que pasará por las mentes de los lectores y lectoras más pasionales, será el carnal, que dejaremos mencionado pero no relacionado.
- Producir bienes y servicios comunes; tener hijos es el “bien” más preciado que sin pareja es mucho más complicado.
- Economías de escala; dónde caben dos caben tres, y además cuesta casi lo mismo alimentarlos.
En definitiva, el economista enamoradizo buscará una pareja que le enamore, pero además que tenga unos valores y preferencias similares, que reducirán los costes asociados a asumir decisiones en común, tener hijos , etc. El amor es una condición necesaria pero no suficiente para elegir pareja.
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Imagen | karpidis, Flickr
Comentarios
interesante
No puedo estar más en desacuerdo, aunque considero que Pau ha realizado en clave de humor el post. Como decía Marx (no Groucho) existe el fetichismo de la mercancía; intangibles. O dicho de otra manera: it´s only rock and roll but I´liked :)
-- editado por última vez a las 11:44
Raul, exactamente en que puntos discrepas?
Hola Pau, (tomado en clave de humor) ¿Por que se da por sentado que el "economista" es varón? Existen mujeres economistas MUY validas. ¿Por que vivir en pareja significa perdida de independencia? Yo mismo he ganado en independencia. etc... Y para finalizar -incidiendo en la clave humorística- el economista, buscará una pareja rígida y dispar, para que realice buena auditorias de cuentas. ;P
jejejeje
Buenos argumentos, a ver cómo los resuelve el amigo Pau