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El Tea Party, o cómo rebelarse contra una bajada de impuestos

3 comentarios

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Estamos en plena campaña electoral estadounidense. En las filas republicanas el Tea Party hace tiempo que dejo de ser una sorpresa para configurarse en un elemento clave, conocido incluso en España. Ahora bien, ¿de verdad conocemos sus orígenes históricos? En este post vamos a acercarnos al verdadero Tea Party, o una revuelta contra la bajada de impuestos.

Hoy el Tea Party es un movimiento heterogéneo, pero que se caracteriza por defender un Estado más débil: reducción de los impuestos, de la regulación estatal en el comercio, en la energía, etc. Posturas liberales. Curiosamente, y contra lo que muchos creen, el Tea Party original surgió como reacción a una bajada, y no a una subida, de tasas aduaneras. Algo muy sorprendente, especialmente si consideramos la importancia que tuvo este episodio en la independencia estadounidense.

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Los hechos

El Tea Party se traduce incorrectamente como Partido del Té, cuando estaría más cerca de lo que entenderíamos como Fiesta del Té o Motín del Té. Aunque hubo episodios violentos vinculados a los hechos que vamos a describir, en 1773 acontece este hecho en Boston.

La noche del 16 de diciembre de 1773 se celebra una gran asamblea popular. Un grupo de colonos, norteamericanos disfrazados de pieles rojas, se desplaza al puerto. Son los denominados Hijos de la Libertad, queasaltan barcos de la Compañía Oriental de Indias, arrojando al mar su cargamento de té. ¿Por qué?

No es extraño encontrarse gente, con ciertas nociones históricas, que aduce que los británicos, con el fin de explotar económicamente a los colonos, subieron los impuestos sobre el té, lo que enfureció a las masas. Se trataría por tanto de una rebelión contra una subida impositiva, la resistencia violenta a lo que se entendía como un expolio fiscal. Y sin embargo esta no es la realidad..

Los antecedentes del motín

Para entender lo que ocurrió debemos remontarnos años atrás. Según la legislación inglesa, el comercio del té era un monopolio conferido a la Compañía Británica de de las Indias Orientales. Se trataba de una gigantesca multinacional, que ejercía como una suerte de virrey en las colonias inglesas de Oriente. Pues bien, todo el té que la Compañía comercializaba debía ser vendido en Londrés, pagando una suculenta tasa aduanera.

Los colonos norteamericanos, a través de importadores, debían adquirir este té con aranceles en la metrópoli. Esto permitió el nacimiento de dos clases de boyantes negocios: uno el de los intermediarios legales que adquirían este té que pagaba los aranceles, otro el de los contrabandistas que violando la legislación, importaban té holandés. Ambos grupos se enriquecieron y se hicieron sumamente poderosos.

Ya por aquel entonces, John Adams, abogado y primo de Samuel Adams, uno de los fundadores de los Hijos de la Libertad, atacaba la normativa fiscal inglesa, impuesta sin contar con representantes de los colonos, a la par que defendía ante los tribunales a los contrabandistas.

La Tea Act y el estallido del conflicto

En 1773 la Compañía de Indias Orientales esta al borde de la quiebra. Acumula grandes stocks de té. ¿La solución? La Tea Act aprobada por el Parlamento, que le permite vender directamente a las colonias norteamericanas sin pasar por Londres y su arancel. De este modo el precio del té se rebajaba considerablemente, y hacía inviable el negocio de las importaciones paralelas, e incluso el de los propios intermediarios legales.

De esta manera se conseguían dos objetivos, salvar a Compañía, fiel aliada de la Monarquía, y hundir a los contrabandistas de las colonias, que no podrían competir contra este té sin impuestos. Se trataba de una excelente jugada, que además suponía para los colonos una rebaja del coste de adquisición del té, por lo que se presuponía su apoyo popular.

Pero estas medidas llegaban demasiado tarde. Se había forjado una alianza entre los grupos afectados por la Tea Act, cargados de dinero y acostumbrados a actuar al borde de la Ley, y los independentistas. De este modo se produjo la paradoja de que el pueblo se rebelaba contra una bajada de impuestos, capitaneada por un colectivo de privilegiados (indirectos) del sistema fiscal. Fueron ellos los que convocaron esas Asambleas contra la Tea Act, y los que asaltaron los barcos.

El Tea Party fue lo opuesto al liberalismo

Así, hay quien entiende que supuso un ejercicio de violencia contra el derecho de propiedad, que se estaba impidiendo el acceso de los colonos a dichos bienes, sin fomentar un boicot voluntario. Realmente esto venía a ser la semilla de un proteccionismo que esta en las antípodas del liberalismo. Precisamente, el Tea Party actual no se caracteriza por defender las rebajas arancelarias, frente a los que lo acusan de liberal.

Por otro lado, creo que estos análisis se olvidan de que la Tea Act podía ser una rebaja fiscal, pero difícilmente se podía entender como una suerte de liberalización del comercio. En la práctica suponía un “rescate” de una compañía paraestatal, un monopolio que había sido favorecido por la Corona, a la que financiaba. Y todo ello teniendo en cuenta que la aprobación o derogaciones de las leyes los colonos carecían de representantes parlamentarios que defendiesen sus intereses.

Por tanto, podemos concluir que el Motín del Té está muy lejos de ser un ejemplo de revuelta liberal contra los impuestos. Más bien se trató de una revuelta contra los monopolios y la discrecionalidad del Poder.

Otra enseñanza que podemos extraer es cómo el proteccionismo o presiones fiscales inadecuadas pueden acabar generando movimientos políticos insospechados.

Más información | Criterio Liberal, Mises.org
En Actibva | El proteccionismo amenaza con volver
Imagen | United States Public Domain

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Comentarios

  • 1

    Avatar de yonderboy !

    Interesante.

  • 2

    Avatar de fraperlop !

    Se te ha olvidado indicar que es contra el monopolio "dado por la corona" o, en otras palabras, contra el monopolio "estatal". ¿Acaso no es eso un movimiento liberal?.

    De todos modos, el cambio de legislación de Londres no era una política liberal, como indicas al final del artículo simplemente fue un cambio en la regulación que hacían del monopolio y, por tanto, no lucharon contra una política liberal (bajada de impuestos) sino contra una política estatal que les perjudicaba directamente (si hay que hacer una política que favorece a unos por la cara, ¿por qué ellos sí y yo no?).

    Es una anécdota curiosa la que cuenta la noticia pero no supone nada que rompa el espíritu de los independentistas useños (como acabo de argumentar).

  • 3

    Avatar de borrom3o !

    Hola Fraperlop, en primer lugar gracias por comentar...

    Tienes razón en lo del monopolio, pero es que para mi, monopolio en sentido estricto es el coercitivo, el que vine impuesto por el Estado.

    Dicho esto cualquier ataque al Estado no es liberal. Creo que hay numerosos liberales que están en contra de la violencia y no se sentirían identificados con esta acción.

    Para acabar entre los independentistas sueños los había liberales y también muy proteccionistas, tal y cómo el tiempo se encargó de demostrar. En este caso, los chicos del Tea Party original eran tan intervencionistas como el Gobierno de Su Majestad, no dejando a los consumidores que optasen por uno u otra opción...

    En todo caso, un placer debatir contigo...

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