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Siempre he pensado que el humor es una forma muy útil de enfocar los problemas y encontrar soluciones originales. La tira cómica de Scott Adams sobre el ingeniero Dilbert y sus compañeros de cubículo rezuma conocimiento empresarial que nos golpean como un látigo de seda; nada mejor que el humor para cantar las verdades.
Vamos a hablar de uno de los libros al que el propio Adams define como uno de los que forman parte de la colección de libros de teoría sobre los negocios: La estrategia de la comadreja.
La
manipulación, entendida como el conjunto de acciones utilizadas para influir en los demás sin que se aperciban de ello, no es ni mala ni buena; lo éticamente cuestionable son sus fines. En la empresa hay una
zona comadreja, que como dice Adams, es “
una zona gris entre el comportamiento moral bueno y las actividades abiertamente delictivas“.
En la zona comadreja todo es disimulo, pero no mentira; el que no dice lo que piensa o no hace lo que dice no miente, ya que los demás saben que no lo piensa o no lo va a hacer. ¿O acaso usted confía en que el constructor acabará la reforma de su casa en el plazo acordado?
Es importante detectar las comadrejas que pueblan la empresa y sus alrededores; conocer e identificar a los jefes o empleados, a los clientes y proveedores asilvestrados, es imprescindible si queremos evitar la parálisis productiva que inyectan.
Motivar a lo comadreja
Los empleados saben que su jefe inmediato es demasiado vago para ir despidiendo a su equipo y tener que formar a otros. Por tanto, el mando intermedio comadreja tiene que utilizar sus artes para motivar al personal a su cargo; entre sus herramientas figuran:
- Aumentos de sueldo imaginarios: lo fundamental es convencer a sus subordinados de que en algún momento no demasiado lejano en el tiempo puede ser que sus esfuerzos se vean recompensados por la empresa. Hoy no, mañana.
Las charlas motivadoras: Ustedes son el mejor equipo jamás creado en esta empresa. Nos sentimos muy orgullosos, sigan así (Seguramente su jefe cree que son imbéciles, pero tiene una forma tan dulce de decirlo).
Salarios competitivos: Si, está cansado de oír que su sueldo es muy competitivo. Lo que no le dicen es que es competitivo para la empresa, no para usted.
Preocupación comadrejil: “Hay una palabra especial que sirve para describir a los jefes que se preocupan por sus empleados: desempleados“. Eso no quiere decir que su jefe no se desviva por usted, lo que ocurre es que lo sabe disimular muy bien.
Eslóganes: “el trabajo dignifica” fue creado por un gurú comadreja
.
No lo dude, escondido tras ese escritorio hay un animal hambriento. Esperando que se despiste y caiga en sus garras. No baje la guardia o acabará siendo pasto de los gusanos corporativos.
En Actibva | El libro de la semana: “Organizaciones idiotas vs Organizaciones inteligentes” de Juan Carrión Maroto
Imagen | Ol.v!er, Flickr
Pau A. Monserrat, editor de Futur Finances
Comentarios
interesante
No me suelen gustar las tiras de Dilbert pero en el post lo has clavado