Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect
Los diferentes niveles financieros
equipoactibva
11 de febrero de 2009

El segundo paso de la gestión financiera, justo por detrás de formarse y dedicarle el tiempo que requiere, es el de calcular nuestro patrimonio, al que le sigue conocer nuestro flujo de caja. En definitiva, hacer una instantánea de nuestro estado financiero para saber exactamente dónde nos encontramos y a partir de ahí empezar a trabajar en busca de la libertad financiera, uno de los últimos niveles económicos al que se puede aspirar.
Una vez se logra el control financiera empieza un camino hacia la mejora y optimización de los recursos en el que se irán recorriendo diferentes niveles y fases hasta ser rico. Evidentemente no todo el mundo alcanza este último estado financiero, en ocasiones por falta de medios o interés y en otras simplemente porque ese no es su objetivo en la vida. En cualquier caso, siempre es interesante conocer los diferentes niveles que nos podemos encontrar en este viaje, empezando desde el más precario hasta el más alto.
- Nivel 1: Pobreza
En este apartado entran las personas y familias sin apenas ingresos para subsistir. Cuando falta lo básico es complicado hablar de ahorro o control financiero, ya que cada día es una lucha y poco más se puede hacer para gastar menos. El mayor problema en estos casos suele ser precisamente la falta de ingresos, que imposibilita cualquier otra acción financiera.
- Nivel 2: Grandes deudas
Las obligaciones superan con creces los ingresos y la deuda aumenta a un ritmo muy fuerte. Este suele ser el paso previo a declararse en quiebra, acogerse al concurso de acreedores o tener que soportar embargos. Este nivel es consecuencia de una mala gestión financiera previa y salir de él exige sobre todo esfuerzo y mucho control, pero aún y todo es posible hacerlo. Renegociar con los acreedores, reunificar deudas o buscar otras vías de ingresos son algunas de las soluciones para empezar a reducir esta deuda y escalar niveles en el ‘ranking’ de las finanzas personales.
- Nivel 3: Deudas
En este nivel es cuando surgen las primeras llamadas de atención sobre la fragilidad de nuestro entorno financiero. Los gastos superan a los ingresos de forma habitual y el fondo de previsión ya no da más de sí, pero todavía es factible acceder a financiación y, por ejemplo, solicitar un crédito para pagar otro. En este momento es cuando muchas familias realmente se dan cuenta de la necesidad de controlar sus finanzas personales y trazar un plan para abandonar las deudas. La principal ventaja es que en los primeros estadios de endeudamiento hay una mayor capacidad de reacción porque también hay más opciones económicas y generalmente más partidas de las que recortar gastos. Lo más importante es no dejar que la deuda siga aumentando de forma sistemática bajo el efecto ‘bola de nieve’.
- Nivel 4: Vivir al día
Así es cómo se encuentra la economía doméstica de muchos españoles. Los ingresos cubren los gastos pero apenas dejan margen para el ahorro y cualquier imprevisto puede convertirse en la gota que colma el vaso. Es decir, no existe ningún tipo de previsión ni de plan financiero más allá del próximo mes. Este es el punto ideal para empezar a plantearnos la necesidad de tomar las riendas de nuestras finanzas porque aquí sí que se pueden elegir diferentes tácticas de ahorro e incluso de inversión. En este punto todavía es factible gestionar la deuda de forma alternativa y, lo más importante, empezar a crear un fondo de previsión que nos lleve al siguiente estado financiero. Evidentemente, no todo el mundo que ‘vive al día’ está en la misma situación y hay que diferenciar entre quienes ingresan cantidades considerables pero tienen muchos gastos fijos como la hipoteca, y quienes cuentan con ingresos bajos que apenas les dejan margen de maniobra. La vivienda en propiedad, por el poder patrimonial que supone, puede ser un buen baremo para identificar estos dos grupos.
- Nivel 5: Estabilidad financiera
Es el nivel básico al que todo el mundo debería aspirar y el punto en el que podríamos empezar a hablar de ‘riqueza financiera’. Se considera que se ha alcanzado la estabilidad financiera cuando se ha logrado acumular un ‘colchón’ económico con el que cubrir los gastos básicos y obligaciones durante un periodo de seis meses. En este punto ya se está produciendo un ahorro (con mayor o menor control financiero) y se puede respirar tranquilo porque hay capacidad para responder a imprevistos durante un plazo razonable y sobre todo mucho margen de maniobra. A partir de este nivel es cuando se puede realmente empezar a implementar un plan de mejoras para optimizar el gasto y las inversiones y tratar de alcanzar el siguiente escalón.
- Nivel 6: Seguridad financiera
Este nivel es el resultado de desarrollar con éxito nuestro plan de gestión financiera. La seguridad financiera consiste en tener un patrimonio que permita cubrir los gastos más básicos sin necesidad de trabajar. Es decir, contar con inversiones, dinero, ideas… que generen de forma pasiva el capital que después necesitaremos para cubrir nuestro estilo básico de vida. Se trata del escalón anterior a la libertad financiera y generalmente pocas personas abandonan sus trabajos en este punto, donde la frugalidad suele estar más que presente. En este punto los recursos pasivos (alquiler de viviendas, beneficios por acciones, ingresos por derechos de autor, publicidad…) y activos (salario, negocio propios…) multiplican las posibilidades de gestión, por lo que es más fácil ir generando cada vez más riqueza. Sin embargo, también aumenta la complicación para ascender al siguiente nivel.
- Nivel 7: Libertad financiera
Esta suele ser la meta de la mayoría de libros y gurús financieros. Existen diferentes formas de explicar en qué consiste, pero básicamente se puede definir como in estado en el que los ingresos pasivos son suficientes para no tener que trabajar o trabajar sólo el tiempo que uno desee y por puro placer. Es decir, las rentas que genere nuestro capital nos permitirán mantener el actual estilo de vida sin obligaciones laborales. La libertad financiera tiene que ver tanto con el dinero que genera una persona como con sus necesidades. En el fondo, lo que se valora es el tiempo libre para poder hacer lo que una persona realmente desea en lugar de trabajar. En este sentido, las necesidades de ingresos varían enormemente entre cada persona porque también son diferentes sus requisitos, pero cuantos menos lujos se deseen más fácil será alcanzar este estado. Por eso mismo quienes llegan a este punto cuentan con un patrimonio realmente grande o, en su defecto, han aprendido a vivir de una forma no demasiado costosa.
- Nivel 8: Abundancia financiera o riqueza
En este nivel entra ya un componente distinto, puesto que no se trata del modo de vida actual de una persona sino de lo que realmente desea. Es decir, poder vivir cómo le gustaría, sin privaciones pero sin tener que trabajar.
Estos son en teoría los diferentes niveles que se puede alcanzar en el manejo de las finanzas personales pero no es obligatorio subir cada uno de ellos (siempre partiendo del mínimo de la estabilidad financiera). En teoría, la abundancia financiera debería ser sinónimo de felicidad, ya que es cuando todos los deseos materiales se ven colmados. Sin embargo, no todo el mundo está dispuesto a hacer los sacrificios necesarios que se exigen en este largo camino y, de hecho, no tiene por qué estarlo. Al final la gestión financiera debe adaptarse a las características de cada ahorrador y siempre van a existir personas con mayor tendencia al gasto o necesidades que otros considerarían lujos. La clave reside en contar por lo menos con una planificación y un mínimo para evitar caer en los niveles de deuda.
Autor. José Trecet. Analista financiero de Financialred.com
Foto
Comentarios
interesante
Yo me encuentro en el de seguridad financiera pero veo complicado llegar a la libertad.