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El mercado de derivados es lo que da ‘profundidad’ a la renta variable no sólo en España sino en todo el mundo, pero al mismo tiempo es el responsable de creación de algunos de los productos más complejos y peligrosos tanto para los inversores como para la propia economía en general. De hecho, muchos analistas han culpado al mercado de derivados como uno de los causantes de la crisis subprime.
Pero ¿qué es el un derivado? Básicamente se trata de un producto financiero cuyo valor se basa en el precio de otro activo, llamado activo subyacente. Es decir, son los contratos creados sobre otros activos que pueden ser desde materias primas como el oro o el precio de una acción de bolsa, entre otros muchos. En realidad, las alternativas en este punto son muy amplias.
La historia de los derivados se remonta varios siglos atrás. Muchas civilizaciones cuentan con ejemplos de operaciones similares a las que actualmente se llevan a cabo con los contratos de futuros como por ejemplo los fenicios, japoneses. Sin embargo, el verdadero auge de los derivados se produjo en el siglo XIX en Estados Unidos de la mano del mercado de materias primas y el Chicago Board of Trade, que se convirtió en el dentro mundial de su operativa. Sin embargo, hay que esperar hasta la década de 1970 para la aparición de los primeros derivados financieros, es decir, aquellos en los que el activo subyacente es otro producto financiero.
Características generales de los derivados
Aunque existen diferentes tipos de derivados como más adelante se podrá comprobar, estos productos reúnen una serie de propiedades en común:
Son, como los define la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en su Guía de Opciones y Futuros, “instrumentos financieros cuyo valor deriva de la evolución de los precios de otros activos”. Por lo tanto, deben establecerse sobre un activo subyacente.
Son contratos que se liquidan en una fecha posterior a su firma, es decir, en el futuro. Así, las condiciones del contrato se establecen en el momento del acuerdo pero el intercambio efectivo son se produce más tarde, generalmente a una fecha de vencimiento establecida de antemano.
La inversión inicial es menor que la de la compra del activo subyacente.
Actualmente os productos derivados mantienen el cometido por el que nacieron: eliminar la incertidumbre sobre el precio del activo subyacente. Al fijar de antemano el precio de compra y venta, las dos partes saben lo que van a pagar por hacerse con este activo en un futuro. De esta forma eliminan cualquier inseguridad. Sin embargo, los derivados financieros han ampliado su repertorio de usos y se han convertido en una opción más de inversión en la que el inversor apuesta a que un determinado activo subirá o bajará hasta un precio determinado durante un periodo igualmente determinado. Por eso, a diferencia de la compra y venta de acciones, permite obtener un beneficio incluso cuando el mercado cae.
Los tipos de derivados y el mercado español
Existen diferentes tipos de derivados financieros y no financieros que pueden negociarse en mercados organizados.
En primer lugar, los derivados que se negocian dentro de mercados organizados son por una parte los futuros y opciones tanto financieros como no financieros supervisados por la CNMV y por otro los Warrants, que en realidad se trata de una opción sobre un activo subyacente. La CNMV también se encarga de recular otros productos estructurados como los certificados o los turbowarrants que quedarían fuera de esta primea categoría. Además, también engloba los derivados de crédito que no se negocian en mercados regulados.
También existen los llamados derivados OTC (Over The Counter), que se negocian en mercados no oficiales y que son las opciones, contratos a plazo o forwards y las permutas financieras o swaps. Por último, existen otros productos no negociables como los contratos financieros.
En España el organismo encargado de regular el mercado de derivados es el Mercado Oficial de Futuros y Opciones Financieros en España Holding de Mercados Financieros (MEFF) que está supervisado por la CNMV y el Ministerio de Economía y Hacienda. Creado en 1989, en él se negocian los futuros y opciones sobre bonos del Estado, acciones y el índice Ibex 35. A este hay que sumar el Mercado sobre Futuros del Aceite de Oliva (MFAO) donde se negocian los derivados de esta materia prima.
Funcionamiento del mercado de derivados español
Para operar en el mercado de derivados es necesario hacerlo a través de un intermediario financiero por MEFF. La oferta de brokers autorizados es amplia, aunque éstos dependerán después de los miembros del MEF para que gestionen sus cuentas.
Para asegurar la operativa y reducir a cero el riesgo de que alguna de las dos partes (comprador o vendedor) no cumpla con sus objetivos, existe la Cámara de Compensación y Liquidación. Su labor es asegurar que ambas partas podrán comprar y vender el activo el día del vencimiento, es decir, la fecha fijada de antemano para ejecutar el contrato. Para cumplir este compromiso se convierte de forma simultánea en la parte vendedora el comprador y en la compradora para el vendedor.
Para garantizar el pago la Cámara utiliza una serie de herramientas que además sirven para determinar buena parte de la operativa con derivados. En primer lugar lleva a cabo una liquidaciones diarias de pérdidas y ganancias de tal forma que cada día las posiciones abiertas (es decir, los contratos que adquiere un inversor) de tal forma que cada día se abonan y se cargan las ganancias que se generan ese mismo día por las posiciones abiertas valoradas a los precios de cierre. Si el cliente no puede hacer frente a sus obligaciones la Cámara deshace la posición para que la posible pérdida máxima en la que incurra sea la de un día.
La Cámara también cuenta con un depósito de garantía por cada posición abierta que implique obligaciones, como es el caso de los futuros y la venta de opciones. Los intermediarios deberán depositar la cantidad en efectivo o en acciones necesarias para cubrir la posición y que varía en función del tipo de contrato y del activo subyacente.
En las siguientes guías abordaremos los aspectos que el inversor debe tener en cuenta a la hora de operar con derivados, así como las particularidades de las opciones y de los contratos de futuros, los dos principales tipos de derivados.
Autor. José Trecet. Analista financiero de Financialred.com
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