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Guía para una boda más económica
equipoactibva
18 de marzo de 2009

Suele describirse como el día más importante en la vida de una persona y por eso son pocos los que no terminan gastando en su boda más de lo que habían previsto inicialmente. Al final es muy complicado reparar en gastos y siempre habrá quien asegure que es un día único, que sólo se da una vez en la vida (ahora no con el divorcio) y todo tipo de excusas que sólo servirán para elevar la factura del enlace. Los españoles gastamos una media de entre 13.000 y 28.000 euros en casarnos, dependiendo sobre todo del número de comensales, ya que el banquete es el elemento más caro (puede suponer hasta el 50% del coste total).
En teoría la boda es uno de los gastos que se pueden prever con relativa antelación y por consiguiente ser previsor en el ahorro. Lo ideal es que cuando llegue el momento no sea necesario recurrir a financiación ajena, bien sea esta una ayuda de los padres o, en el peor de los casos, un crédito (una mala opción desde el punto de vista estrictamente financiero). Al final, esta capacidad de ahorro, el nivel económico determinará el tipo de boda que cada pareja se puede permitir. La forma de ser de los novios y sus compromisos familiares harán el resto.
Para no caer en la trampa del gasto excesivo bajo excusas como las anteriormente expuestas o terminar cediendo a presiones externas (generalmente familiares), la mejor solución es planificar todo con suficiente antelación y elaborar un presupuesto aproximado con una cantidad máxima que se puede destinar al enlace. Eso sí, después hay que ser capaz de ajustarse a esas cifras y no caer en la tentación de gastar más de la cuenta. Para conseguirlo existen infinidad de formas de ahorrar en cada una de las partidas dependiendo de las preferencias de los novios y sobre todo de su capacidad de sacrificio.
- Limita la lista de invitados: en teoría siempre se trata de limitar lo máximo posible el número de invitados, pero esto también es lo más complicado. A los compromisos familiares se suman siempre las amistades con las que uno desea rodearse el día de su boda y recortar por ahí es muy complicado. Aquí entran sobre todo las preferencias de los novios, pero algunos consejos pueden ser huir de los compromisos familiares, no tener miedo al invitar sólo a algunas personas del grupo de amigo o de compañeros del trabajo o evitar la presencia de niños.
- El lugar: Lo ideal en este sentido sería poder celebrar el enlace en casa o en casa de algún familiar, siempre que esto no implique gastos adicionales al margen de los propios de catering. Otra alternativa puede ser la de alquilar una finca e incluso una nave industrial para tales efectos. El precio puede oscilar entre los 1.200 y los 6.000 euros, a lo que habría que añadir una carpa en caso de ser al aire libre. A esto habría que añadir los gastos del banquete o del catering.
- El banquete: es la principal fuente gasto pero también uno de los más complicados de recortar. El coste medio de un banquete para 100 comensales oscila entre los 13.500 euros y los 24.000 euros, aunque hay grandes diferencias en función de la comunidad autónoma. La calidad del menú será lo que determine el coste pero una opción más económica es apostar por un estilo diferente con un buffett o incluso un cocktail que pueden resultar menos costosos. Al final no todo el mundo disfruta por igual de la comida ni come en las mismas cantidades.
- La época del año: al margen del tiempo que haya que dejar pasar por motivos organizativos, es una de las variables que más puede abaratar el precio de la boda. Casi tres cuartas partes de los enlaces se celebran entre mayo y octubre. Casarse el resto de meses siempre suele ser más barato por la falta de demanda, lo que además facilita escoger lugar y fecha concreta. Eso sí, los días cercanos al 14 de febrero, Día de San Valentín, encarecerán el precio de las flores.
- La hora: una boda diurna suele ser más económica que una nocturna, siempre que los novios no se tengan que encargar de que la fiesta continúe durante la noche, claro.
- Las invitaciones: existe una variedad casi infinita en tiendas, pero para quienes deseen ahorrar sin renunciar al banquete o a su lista de invitados este es un buen punto de partida. Desde utilizar imprentas online hasta personalizar al máximo cada invitación y realizarla uno mismo, el ahorro puede superar los 200 euros dependiendo del número de invitados, aunque hay que tener en cuenta el esfuerzo y la inversión de tiempo que supone.
- El traje del novio: la eterna duda es chaqué o traje. La opción más económica es la segunda, ya que prácticamente todo el mundo tiene un traje en el armario y en caso de no ser así y querer comprar un nuevo, siempre se le podrá dar un nuevo uso. Quienes se decanten por el chaqué pueden observar la opción del alquiler.
- El traje de la novia: otro de los apartados donde el gasto se dispara. Un vestido de novia cuesta entre 1.500 y 6.000 euros, dependiendo del modelo y la calidad del tejido. Las opciones de alquiler son menores, pero también existe un amplio mercado de trajes de segunda mano. Además, si se organiza el enlace con suficiente tiempo es posible beneficiarse de ofertas especiales e incluso acudir a una modista para realice el traje íntegro.
- La decoración: apostar por las flores de temporada siempre ayudará a ahorrar, pero sin duda opción más económica es acudir a un mayorista y confeccionar los ramos en casa con la ayuda de algún amigo o familiar. Otra opción en este sentido es averiguar si hay algún otro enlace ese mismo día y compartir los gastos en el caso de las ceremonias religiosas.
- Los recuerdos: habitualmente se suele entregar un puro a los hombres y algún detalle a las mujeres, aunque cada vez son más las parejas que optan por añadir otro recuerdo a los hombres. Una vez más hacer por ti mismo los detalles puede implicar un importante ahorro. Otra opción es hacer detalles conjuntos a las parejas.
- El alcohol: inevitablemente en todas las bodas hay alcohol, aunque sea para el brindis. En este sentido dependiendo de las preferencias familiares se puede apostar por un vino espumoso o cava como sustituto del champán, que no suele estar incluido en el precio del menú. En el caso de las copas posteriores, se puede limitar el número de bebidas por invitado, aunque existen otras formas de moderar el consumo de los invitados. Por ejemplo se les puede recordar de forma cómica (por ejemplo en los recuerdos) que la barra libre corre a cargo de los novios y que no abusen dejando la bebida a medias y otros comportamientos del estilo.
- Fotografía y video: hoy en día las cámaras fotográficas semiprofesionales permiten hacer fotos de gran calidad, sólo hay que encontrar un amigo con capacidad para sacar buenas instantáneas. La labor de un fotógrafo suele solaparse con la del resto de invitados en lo que a fotografía se refiere y sólo cambia la calidad y algunas imágenes que sólo ellos suelen sacar, como por ejemplo las de justo después del enlace. El problema radica en la dedicación que necesita esta tarea y que puede hacer que el invitado de turno no disfrute del enlace. Eso sí, el ahorro puede ser superior a los 1.500 euros contando con el video.
- Música: un Dj puede ser una opción más económica frente a la tradicional banda de música.
Pero sin duda lo más importante es tener en cuenta que casi todos los gastos, especialmente los del banquete y celebración posterior, son negociables. Al final, la decisión de ahorrar en una u otra partida dependerá de las preferencias de los novios y sobre todo del tiempo que deseen invertir en el enlace, ya que muchos de estos consejos no son más que un intercambio de dinero por tiempo, algo muy común en lo relacionado con el ahorro. A quienes les guste esta idea pueden llevarla al extremo con los consejos que ofrecen desde
Do it yourself wedding.
Por último, y aunque no forme parte directa del ahorro en el enlace, una boda es el momento ideal para que aquellas parejas que apenas tratan los asuntos económicos comiencen a hacerlo con mayor asiduidad y naturalidad. La gestión financiera o de una familia no puede ni debe recaer sólo sobre uno de los miembros y siempre es positivo que las dos partes ofrezcan sus puntos de visa y lleguen a acuerdos respecto al gasto familiar, que al final será lo que determine su estilo de vida.
Autor. José Trecet. Analista financiero de Financialred.com
Foto Fernando Reyes Palencia
Comentarios
Buenos consejos, pero me llegan algo tarde…
El problema con las bodas es que "es un día tan especial y queremos que todo sea especial" (aunque tendemos a confundir "especial" con "caro" y no siempre es lo mismo) que empiezas a poner de más por aquí y por allá y al final se sale el asunto del cuadro, porque todo suma.
Así suele pasar. Evdentemente hay gastos muy grandes en los que es más fácil reparar pero una diferencia de tres euros de un menu a otro puede pasar inadvertida o no parecer tanto, por ejemplo, pero si lo multiplicas por 200 comensales la cosa cambia…