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Guía de inversión y gestión financiera para 2009

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Los últimos doce meses pasarán a la historia como unos de los más convulsos en el panorama económico. El desplome de los mercados financieros, la falta de liquidez, la escasez de crédito y las fuertes caídas de la bolsa han convertido 2008 en un año se han traducido en importantes pérdidas para muchos inversores. El pequeño inversor y sobre todo el ahorrador medio se ha visto ‘atrapado’ en una maraña de datos e informaciones que hasta hace poco le eran desconocidos. Al final, la crisis está empujando al ciudadano medio a adquirir un mínimo de formación financiera, lo que le ayudará a tomar decisiones en un 2009 que también se prevé turbulento.

En líneas generales, la incertidumbre será la compañera de viaje durante la primera mitad de 2009. Algunas casas como Merryl Lynch prevén un periodo de deflación agravado por los problemas de liquidez. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya ha advertido que 2009 será un año de recesión para España y sitúa la recuperación a principios de 2010. Hasta entonces, las previsiones para el próximo año hablan de paro, dificultades de crédito y una situación no demasiado agradable. En este periodo de inestabilidad será todavía más importante acertar en las inversiones y para no perder los ahorros. Lo único positivo es que por lo menos los inversores ya saben a lo que se enfrentan.

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Consejos generales

Antes de entrar en detalle sobre familiar y tipos de producto, conviene trazar lo que podría ser una línea de actuación general teniendo en cuenta el panorama financiero que aguarda en 2009. Aunque cada inversor deberá marcar su perfil de riesgo concreto, la recomendación general, sobre todo para el ahorrador tipo, es la cautela y la búsqueda de la seguridad en sus inversiones. Por el momento la incertidumbre sigue reinando en el plano económico, acrecentada además por el caso Madoff, y hasta que no se vislumbre el suelo de la crisis esa inestabilidad seguirá ahí.

En la lucha entre rentabilidad frente a seguridad, la segunda es la opción más aconsejable para los inversores menos experimentados, es decir, la mayoría de ahorradores. De todas formas, siempre se puede configurar una cartera de inversión que contemple activos garantizados y una pequeña porción de riesgo. Esto se puede interpretar como dar primacía a la renta fija y productos clásicos como los depósitos frente a la renta variable, aunque al final depende de gustos.

Con esta línea de actuación en mente, las opciones de inversión en 2009 son las siguientes:

  • La Bolsa


La Bolsa la gran incógnita del próximo año. Las fuertes pérdidas sufridas en 2008, casi del 40% hacen que muchos inversores se planteen si ya ha llegado el momento de ‘entrar’ en el parqué en busca de oportunidades. Es decir, si a los precios actuales se pueden encontrar gangas. La respuesta no está del todo clara y la mayoría de analistas cree que las caídas continuarán hasta mediados de 2009, cuando podría verse un suelo. Esto no significa que haya que huir de la Bolsa, simplemente que hay que ser prudente y sobre todo consciente de la volatilidad e inestabilidad que reina en el mercado. En este sentido, quienes no posean los conocimientos adecuados es mejor que se mantengan alejados por el momento. Para quienes deseen arriesgar, Cinco Días ofrece un listado de títulos para 2009 dominados por los blue-chips, en tanto que otros apuestas por las renovables. Además, Morgan Stanely recomienda 50 acciones para tomar posiciones hasta 2012, el ‘paraíso’ de los largoplacistas.

  • Fondos de inversión


Al igual que la Bolsa, han sido uno de los productos más castigados en 2008 con importantes caídas en su patrimonio fruto del mal momento del mercado pero también de la retirada de capital por parte de los inversores. El escenario sigue siendo dudoso para 2009, aunque todo dependerá del activo o sector en el que se invierta. La recomendación más conservadora es, evidentemente, la renta variable, aunque los que realmente están triunfando son los garantizados que aseguran recuperar, por lo menos, el capital invertido. En este entorno de ganancias exiguas hay que prestar especial atención a las comisiones, que pueden ‘comerse’ los beneficios conseguidos.

  • ETF o fondos cotizados


Aunque se trata de un tipo de fondos de inversión, sus características hacen necesario mencionarlos aparte. Los ETF se pueden convertir en una de las estrellas de la renta variable porque aúnan la ventaja de la inversión en acciones con la de los fondos indexados tradicionales. Su principal virtud es que permiten seguir la evolución de un mercado o sector en concreto, lo que puede ser interesante teniendo en cuenta las subidas que pueden experimentar algunas actividades ante la crisis como las mencionadas renovables. Ya fue uno de los productos más contratados en 2008 y lo será también en 2009 por su liquidez y su capacidad de diversificación. Eso sí, hay que tener en cuenta que se trata de un producto de renta variable y que, al igual que la Bolsa, estará sujeto a gran volatilidad, por lo que no es recomendable para la mayoría de ahorradores.

  • Warrants, CFDs, futuros y otros productos financieros


La renta variable ofrece infinidad de productos a través de las opciones y futuros. Sin embargo, son productos más complejos y por lo tanto no recomendados para la mayoría de inversores. Como la Bolsa, están expuestos a gran volatilidad y en este caso concreto también a más riesgo, aunque esto hace que las posibilidades de lograr fuertes beneficios también sean mayores.

  • Letras del Tesoro


Una inversión 100% segura aunque con escasa rentabilidad. Según las última subasta las Letras del Tesoro garantizaban una rentabilidad del 2,53% a seis meses y del 3,32% a dice meses. Su principal ventaja, como la del resto de emisiones de deuda pública es la garantía que ofrecen. El mayor inconveniente es que las inversiones deben hacerse con múltiplos de 1.000 euros, así como una rentabilidad que apenas permitirá superar la inflación.

  • Bonos y Obligaciones del Estado


Los Bonos y Obligaciones del Estado son inversiones a largo plazo (3 y 5 años para los Bonos y 10, 15 y 30 años para las Obligaciones) cuya principal cualidad es, una vez más, la seguridad. Se trata de un activo garantizado cuya rentabilidad varía en función del plazo. En la actualidad, el Bono a tres años ofrece un interés del 3,05% por 4,03% a diez años, por poner un par de ejemplo.

  • Bonos corporativos


Otra opción diferente dentro del campo de la deuda son los bonos corporativos, o lo que es lo mismo, las emisiones de deuda de las empresas. Según UBS para los inversores a dos y tres años los bonos senior de los bancos son una buena alternativa. En este caso hay que tener en cuenta que la seguridad de los bonos corporativos está directamente relacionada con la empresa en la que se invierte. Es decir, no se trata de un activo garantizado y existen tantos riesgos como los inherentes a la calidad de la empresa.

  • Depósitos bancarios a corto plazo


Ha sido uno de los productos estrella en 2008 y previsiblemente lo serán también en 2009. Los depósitos son una de las opciones preferidas por el ahorrador medio por la seguridad que ofrecen y porque los plazos de la inversión no son excesivamente elevados (varían desde un mes hasta los 12 meses). Gracias a la falta de liquidez el mercado de los depósitos ha contado con grandes ofertas desde el 11% TAE para los productos a un mes hasta el 7% para los de seis meses o el 6,5% para los que alcanzan el año, lo que permite superar con holgura la inflación. Por el momento las entidades financieras están aguantando ‘el tirón’ con suculentas propuestas, pero la previsible bajada de tipos de interés hace pensar que esta situación no se prolongará eternamente.

  • Depósitos bancarios a largo plazo


Es la opción más segura para invertir más allá de doce meses. En este punto se pueden distinguir entre los depósitos estructurados y los garantizados. Su remuneración varía entre el 5% y el 2% dependiendo del plazo, que puede alcanzar hasta los 25 meses. El mayor inconveniente es el plazo de la inversión y la poca liquidez de estos productos, de los que no siempre se puede retirar el dinero y cuando se hace es a costa de perder la rentabilidad pactada.

  • Cuentas remuneradas


En realidad no deberían figurar como una inversión, pero dado que en septiembre el 39% del ahorro de los españoles estaba en cuentas sin remunerar, conviene recordar esta opción. Es una de las alternativas más interesantes ya que ofrecen una rentabilidad que permite por lo menos hacer frente a la inflación sin la necesidad de contratar ningún producto financiero adicional y por su puesto con total liquidez, ya que el cliente puede disponer de su dinero en cualquier momento.

  • Materias primas y metales preciosos


Se podría incluir como parte de la inversión en renta variable, ya que la forma más habitual de invertir en el mercado de materias primas es a través de fondos de inversión o ETFs en su defecto. Sin embargo, debido a la fuerte revalorización que han tenido el oro y la plata en la recta final de año puede ser interesante mencionarlos por separado. Según Citigroup el oro podría alcanzar los 2.000 dólares al convertirse en un activo refugio durante la crisis. Además de fondos de inversión y futuros, la otra forma de invertir en oro y otros metales preciosos es a través de certificados depósito o la compra de oro físico.

Estas son las principales opciones de inversión para 2009. Ahora sólo resta que cada ahorrador diseñe su estrategia y componga su cartera en función de su perfil de riesgo. Para quienes necesiten más valoraciones, también pueden consultar las guías elaboradas por la revista Consumer, la revista Mía, Todoproductosfinancieros o Finanzas.

Autor. José Trecet. Analista financiero de Financialred.com

Foto wilhei55

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