
Los Presupuestos Generales del Estado se regulan en la Constitución y los elabora el Gobierno para su posterior aprobación por las Cortes Generales. Tiene carácter anual y deben incluir la totalidad de los gastos e ingresos previstos del sector público estatal.
Si las Cortes Generales no aprobasen los Presupuestos, se considerarían prorrogados los del año anterior, lo que implicaría que el Gobierno vería seriamente limitada su capacidad de actuación al no poder llevar a cabo nuevas políticas económicas. por esta razón negociar con el resto de partidos políticos antes de la votación es vital para tratar de asegurar su posterior aprobación.
El
Consejo de Ministros aprobó ayer el borrador de los
Presupuestos Generales del Estado para el 2011. El jueves de la semana que viene se presentarán en el Congreso para su votación a lo largo del mes de octubre.
Objetivo reducir el déficit
La principal característica de este compromiso de gasto y estimación de los ingresos del Estado es que se busca
bajar el déficit al 6% a finales del año próximo, lo que implica gastar bastante menos en proporción a los ingresos estimados, para disminuir el desajuste entre ingresos y gastos actual. Son por tanto unos presupuestos necesariamente
austeros, lo que implicará sacrificios para muchos colectivos.
Las pensiones para el 2010 subirán el 1%, siempre que la inflación en noviembre sea superior a la prevista en enero pasado. La congelación de éstas sería para en año 2011.
Se recoge un recorte del gasto no financiero del 7,9%, equivalente a unos 122.000 millones. Si en 2009 el déficit de las administraciones públicas se situó en el 11,1%, es fácil entender el enorme esfuerzo que hay que hacer para reducir el desajuste entre lo que se gasta y lo que se ingresa al 6% en el 2011.
En cuanto al apartado de ingresos, se incluye una subida del tipo marginal máximo del IRPF. Las rentas superiores a 120.000 euros sufren un aumento de 1 punto porcentual, pasando del tipo marginal del 21,5 al 22,5% y las que superen los 175.000 euros tributarán al 23,5%. El Gobierno estima que unas 100.000 personas verán subir sus impuestos por IRPF.
Para las grandes fortunas de las SICAV se mantiene su tributación al 1%, si bien se elimina la posibilidad de que los partícipes de éstas puedan de diferir el pago por la percepción de dividendos en el Impuesto de Sociedades o en el IRPF.
Por otra parte se incluye la eliminación de la deducción por adquisición de vivienda habitual para los contribuyentes con bases imponibles iguales o superiores a 24.170,20 euros, así como la equiparación del tratamiento de este beneficio fiscal con la deducción por alquiler de vivienda. Punto muy importante dado que no está claro que se aprobara la Ley de Economía Sostenible que incluye este punto antes de 2011. El impacto recaudatorio de todas estas medidas fiscales es un discreto 300 millones de euros.
Resumen de declaraciones
La vicepresidenta primera,
María Teresa Fernández de la Vega, ha destacado que “
la recuperación, estabilidad y confianza son las señas de identidad de estas cuentas austeras y rigurosas“.
En referencia a as cuentas públicas y resto de medidas adoptadas, ha dicho, que “junto a la recién aprobada reforma laboral, la necesaria Ley de Economía Sostenible y la futura reforma del sistema de pensiones facilitarán la recuperación económica y la creación de empleo“. También destaca el recorte de gasto de los diferentes ministerios, reduciendo su presupuesto en un 16%.
Elena Salgado, vicepresidenta Segunda y Ministra de Economía y Hacienda, se refiere a la austeridad de los Presupuestos con las siguientes palabras:
“Son, sin ninguna duda, los presupuestos más austeros de los últimos años en términos relativos, porque en términos absolutos las cantidades que tienen los ministerios a su disposición para las políticas de gastos que deseen llevar a cabo son similares a los del 2006“.
Mariano Rajoy, líder de la oposición, ha dicho que recurrirá los Presupuestos si incumplen el nuevo sistema de financiación ya que es “insuficiente” y “castiga” a los territorios con “menos recursos”.
La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Soraya Sáez de Santamaría ha criticado el acuerdo entre PSOE y PNV para savar adelante los Presupuestos en el Congreso y dice que el acuerdo “rompe la caja de las pensiones, rompe la igualdad entre los españoles y, sobre todo, el principio de solidaridad que debe existir entre nosotros, los españoles entre sí y los españoles con las siguientes generaciones“.
Por su parte el sindicato UGT manifiesta que los presupuestos “evidencian“ la congelación de las pensiones, puesto que la revalorización del 1% de las mínimas se sitúa por debajo del IPC “de gran parte del año“ y han denunciado que el Gobierno “incumpla“ los compromisos alcanzados en el Diálogo Social de 2006 sobre la integración del Régimen Especial Agrario y el de Empleados del Hogar en el Régimen General de la Seguridad Social.
CC.OO. afirma que son unos Presupuestos “injustos“ en la distribución de los esfuerzos y ha alertado de que “hay muchas posibilidades“ de asistir a recortes adicionales en el gasto que “empeorarán la situación macroeconómica y la personal de muchos trabajadores“.
Importancia de los Presupuestos
Hacer un presupuesto, sea del Estado, de una empresa o de nuestra familia, tiene importancia si se confecciona con
seriedad, realismo y voluntad de ser aplicado. Por una parte limita y direcciona el destino de nuestros fondos, las partidas de gasto.
En el caso de los Presupuestos del Estado, en que se destinarán los fondos públicos. Lo que se invertirá en obra pública, en sanidad, en enseñanza, en subvenciones y subsidios y lo que gastará la Administración en su propio funcionamiento. Esta partida, la de gasto, requiere de mucha seriedad en elegir dónde se recorta y dónde no y una voluntad clara de ser aplicados. Los sacrificios cuestan y la tentación electoralista de modificarlos es muy tentadora.
Por otra parte sin una gran dosis de realismo, la estimación de los ingresos puede desviarse de la realidad, con los problemas de cumplimiento de lo presupuestado que ello conlleva.
Esperemos que los sacrificios que se nos piden a los ciudadanos se corresponda con una aplicación seria, rigurosa y adecuada de las partidas de gasto recogidas. En una época como la actual hacen falta sacrificios, sin duda, pero éstos deben correspondidos con una ejecución excelente, austera y precisa de las políticas públicas. No debemos tolerar ni el más mínimo despilfarro en los recursos públicos, escasos y de todos los ciudadanos.
Imagen | phylevyn, Flickr
Pau A. Monserrat, editor de Futur Finances
Comentarios
Bueno, las previsiones de paro son desalentadoras la verdad. Un año in-albis en empleo puede ser un desastre