Magazine

Anunciate aquí
fiscalidad

¿Cómo y cuándo declarar los atrasos en el IRPF?

1 comentario

Mazo de 50 Euros
En el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (“IRPF”) los rendimientos del trabajo, tanto los ingresos como los gastos, como regla general se imputan al período impositivo en el que sean exigibles por su perceptor.

Ahora bien, cuando por circunstancias justificadas no imputables al contribuyente, los rendimientos derivados del trabajo se perciban en períodos impositivos distintos a aquellos en que fueran exigibles, deberán declararse cuando se perciban, pero imputándolos al período en que fueron exigibles, mediante la correspondiente autoliquidación complementaria, sin sanción ni intereses de demora ni recargo alguno.

Anunciate aquí

Por este motivo, este año la Agencia Tributaria ha decidido tratar de poner fin a un olvido habitual de los contribuyentes, informándoles a través de sus Datos Fiscales correspondientes a la Campaña de la Renta 2010 de los “atrasos” cobrados pendientes de imputar.

¿En qué casos se trata de verdaderos atrasos?:

  • En general, si el trabajador, por causas ajenas, no cobró en tiempo y forma ciertas rentas y las percibió finalmente en 2010, deberá efectuar ahora una declaración complementaria a la del ejercicio en que debieron imputarse tales rentas.
  • Sin embargo, en ocasiones, el cobro supuestamente aplazado a 2010 sí que deberá recogerse en la declaración ordinaria de 2010, al ser ahora cuando la renta se considera exigible. Un caso típico es el de los llamados atrasos de convenio.
  • Igualmente, si el cobro atrasado es fruto de una resolución judicial firme de 2010, esas cantidades también deberán recogerse junto con el resto de rendimientos obtenidos el pasado año y, si la resolución contempla la percepción de intereses de demora, tributarán en la base imponible del ahorro (con un tipo de gravamen del 19% por los primeros 6.000 euros y del 21% por el exceso).

A modo de ejemplo… No se considera atraso el pago del aumento salarial resultante de una cláusula de revisión sobre la base del IPC prevista en el convenio colectivo, el cual no se hace efectivo hasta la firma del nuevo convenio, pues mientras no se produzca la firma, los trabajadores no pueden exigir el abono del referido incremento salarial.

Por tanto, su imputación temporal procede realizarla al período impositivo en que se firme el convenio, período al que corresponde su exigibilidad

Por el contrario, si lo que le sucede al contribuyente es que tuvo que reintegrar en 2010 prestaciones indebidamente abonadas en años anteriores, aquí sí que la rectificación se produce en las declaraciones de aquellos ejercicios, instando a Hacienda a la devolución de la parte de IRPF abonada en exceso.

Cumplimentación, presentación e ingreso de la autoliquidación complementaria


Las autoliquidaciones complementarias, que podrán originar un importe a ingresar o una cantidad a devolver inferior a la anteriormente autoliquidada, en el supuesto de que la devolución solicitada no haya sido todavía efectuada por la Administración tributaria, deberán realizarse en los impresos correspondientes al ejercicio que es objeto de regularización.

Importante: La autoliquidación complementaria deberá ajustarse a la tributación individual o conjunta por la que se optó en la declaración originaria…

La nueva autoliquidación recogerá la totalidad de los datos que deban ser declarados, incorporando, junto a los correctamente reflejados en la autoliquidación originaria, los de nueva inclusión o modificación.

Una vez determinado el resultado de la autoliquidación complementaria, se procederá a efectuar la correspondiente regularización. A tal efecto, se restará del resultado de la autoliquidación complementaria el importe que se ingresó en la autoliquidación originaria, si ésta fue positiva, o bien se le sumará la devolución percibida, si resultó a devolver; el resultado obtenido es la cuota que deberá ser ingresada como consecuencia de la autoliquidación complementaria.

En los supuestos de autoliquidación complementaria en la que se solicite una menor devolución sin haber recibido el importe de la devolución solicitada en la autoliquidación originaria, únicamente deberá consignarse una “X” en la casilla 123 de la página 2 de la declaración, sin que proceda efectuar la regularización comentada en el párrafo anterior.

La autoliquidación se presentará en el plazo que media entre la fecha en que se perciban los atrasos y el final del plazo inmediato siguiente de presentación de autoliquidaciones por el IRPF.

Así, si los atrasos se perciben entre el 1 de enero y el 2 de mayo del año 2011, la autoliquidación complementaria deberá presentarse en dicho año antes de finalizar el plazo de presentación de declaraciones del ejercicio 2010 (hasta el 30 de junio de 2011), salvo que se trate de atrasos del ejercicio 2010, en cuyo caso se incluirán en la propia autoliquidación de dicho ejercicio. Si se perciben desde el día 3 de mayo de 2011 en adelante, la autoliquidación complementaria deberá presentarse en el plazo existente entre la percepción de los atrasos y el final del plazo de declaración del ejercicio 2011.

En Actibva | Novedad en IRPF: mejora del beneficio fiscal por rehabilitación de la vivienda

Imagen | Andrés Rueda

Todo sobre irpf IRPF

+ Deja tu comentario

Comentarios

Síguenos

Newsletter

Destacados

Encuestas

Herramientas Actibva - Gestiona tus finanzas personales con eficacia