
Desde el principio de la crisis, el debate y las acciones políticas sobre la situación financiera y fiscal de los frentes han sido muy animados. Sobre este último, los países más industrializados y las economías emergentes han tratado y aprobado paquetes fiscales del tipo keynesiano (recortes en el impuesto sobre la renta, reducción de los impuestos indirectos, mayor gasto en infraestructuras y transferencias a los gobiernos locales, familias y empresas) a fin de suavizar la caída de la demanda interna. Un estímulo fiscal eficaz debe de ser oportuno, general, duradero, diversificado, contingente, sostenible y colectivo, de acuerdo con un reciente comunicado del FMI. A pesar del acuerdo general sobre estas características, los programas fiscales aprobados no han seguido al pie de la letra muchas de estas indicaciones. En concreto, los planes de estímulo fiscal aprobados hasta la fecha, a excepción de las modestas propuestas de la Comisión Europea, no han sido en absoluto colectivo y tampoco se han llevado a cabo de forma coordinada. Hay una gran diferencia respecto a su tamaño, calendario y composición.
¿Cuál es el impacto económico de este escenario descoordinado? Desde un enfoque teórico keynesiano, el tamaño del multiplicador fiscal (es decir, el crecimiento de PIB por cada euro de estímulo fiscal) depende de tres factores: la propensión marginal a consumir©, el tipo impositivo marginal (t), y la propensión marginal a importar (m), de acuerdo con la fórmula = 1 / (1-c (1-t) + m). Por lo tanto, los países con un alto grado de apertura comercial pueden estar menos inclinados hacia una expansión fiscal: cuanto más abierto sea un país (definido como un mayor (m)), menos se beneficiarán de una expansión de la demanda interna, y un aumento de la expansión fiscal se traducirá en un deterioro de la balanza comercial. En este contexto, la coordinación puede afectar de forma precisa la propensión marginal a importar. Vamos a ilustrar este punto para la Unión Monetaria Europea (UEM).
Un país medio de la UEM gasta cerca del 40 por ciento del PIB en importaciones, y recauda aproximadamente el 40 por ciento del PIB en impuestos. Suponiendo que los tipos marginales son los mismos que la media, y suponiendo que la propensión marginal a consumir es de 0,5, el multiplicador fiscal media para un país de la zona euro es del 0,9. Por lo tanto, un cálculo aproximado sugiere que el paquete de medidas fiscales promulgado en la UEM (1,1 por ciento del PIB en 2009 y 0,9 por ciento en 2010) puede contribuir a sostener el crecimiento del PIB en 1,0 puntos porcentuales (pp) en 2009 y 0,8 pp en 2010.
Se pueden representar los efectos de una campaña fiscal coordinada (un escenario de “mundo perfecto”) fijándonos en las cifras de la zona euro en su conjunto. La única diferencia es que la m cae hasta el 0,1 porque el 80 por ciento de las importaciones de la UEM son de miembros ajenos la propia UEM. En este caso el multiplicador fiscal se eleva a 1,3. Por lo tanto, si todos los países actuasen juntos, la repercusión sobre el PIB del mismo paquete fiscal podría aumentar un promedio de 0,4 pp cada año (1,5 pp en 2009 y 1,2 pp en 2010). Este resultado también proporciona un argumento a favor de la economía política fiscal colectiva.
Medidas recientes como el ‘Buy American’ o las manifestaciones de trabajadores en Inglaterra sugieren que la economía mundial puede avanzar más rápido de lo previsto hacia un equilibrio proteccionista. Suponiendo lo contrario (un escenario del tipo ‘Pauperismo del vecino”), un aumento en los aranceles de importación también podría reducir la propensión marginal a importar de los ingresos (incluso a cero). En ausencia de una mayor coordinación, tiene sentido económico y político hacerlo(a corto plazo). Una política proteccionista se asocia con los mismos efectos a corto plazo que una coordinada (disminución de «m»): mayor crecimiento interno y más empleo que en el actual escenario de coordinación intermedia. Ojalá que prevalezca la audacia política más allá de la retórica.
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Nota: Información elaborada por el Servicio de Estudios de BBVA
Foto pfala


Comentarios
Un buena exposición. En principio yo siempre apostaría por una respuesta coordinada pero dejando un margen de actuación a cada país.