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Los titulares de esta semana sobre el virus H1N1 o “gripe porcina”, nos recuerdan que aspectos subyacentes muy importantes, que podrían tener un gran impacto económico, no han desaparecido, hayan fomentado un menor debate en los últimos meses. Como es lógico, la mayor parte de la atención mundial se ha centrado en tratar la crisis inmediata que ha sufrido la economía mundial en el último año.
Los gobiernos se han comprometido a fondo a diagnosticar los problemas y a aplicar planes para aliviar las amenazas más graves para la prosperidad y la estabilidad. Sin embargo, antes de que surgiera la crisis, pocos comentaristas identificaron la cuestión económico-financiera como la principal amenaza para el orden mundial y su preocupación giraba más en torno a otros aspectos clave tales como la energía, el cambio climático, el terrorismo, las pandemias, el crecimiento de la población, la escasez de agua y alimentos, por nombrar tan solo algunos.
En medio de la crisis provocada por el colapso del sistema financiero, muchos de estos otros aspectos se han dejado de lado, pero, según el
Profesor John Beddington, Director Científico del Reino Unido, se trata de un enfoque erróneo. En un reciente discurso, Beddington advirtió de la existencia de una serie de problemas que podrían confluir creando una “tormenta (o crisis) perfecta” que afectaría a la economía mundial de manera profunda en las próximas dos décadas y que tendría un alcance similar al de la actual crisis bancaria global. La combinación de la
falta de alimentos, la escasez de agua y el crecimiento de la población mundial se encuentran a la cabeza de la lista de preocupaciones del Profesor Beddington.
Seguridad alimenticia
Aunque el precio del trigo y el maíz se han estabilizado (tras haberse disparado el pasado año), las reservas de alimentos se encuentran en su nivel más bajo desde hace 50 años (tan solo el 14% del consumo mundial), por lo que cualquier interrupción importante en el suministro derivada de grandes inundaciones o sequías, podrían tener consecuencias catastróficas.
Además, el mundo deberá producir un 50% más de alimentos en los próximos 20 años para poder seguir el ritmo del crecimiento de la población. Aun con el uso más extendido de cultivos modificados genéticamente y métodos agrícolas mejorados, no está claro de dónde se obtendrá esta producción adicional. Tal y como están las cosas, una consecuencia probable de la presión será más hambre en las regiones más pobres y el hecho de que los consumidores de los países ricos deberán pagar más por los alimentos.
Escasez de agua
Según el Profesor Beddington, el crecimiento de la población mundial necesitará un aumento de aproximadamente el
30% en el suministro de agua potable para poder sostenerse en 2030. En el informe de Naciones Unidas
Water in a Changing World (El agua en un mundo en cambio, marzo de 2009) se destaca el estado extremadamente frágil del suministro mundial de agua y se predice una gran escasez de este elemento en África, Asia y Europa en los próximos 15 años.
Esto podría derivar en un mayor movimiento migratorio, puesto que las poblaciones abandonan las zonas afectadas con el correspondiente aumento de las tensiones y los posibles conflictos. Tal y como afirmó la anterior Secretaria de Estado estadounidense Madeleine Albright hace una década, “el agua será para el siglo XXI lo que el petróleo fue para el siglo XX”.
Jeffrey Sachs, de la Colombia University, replica y sostiene que la mayoría de los gobiernos no están preparados para tratar los problemas del agua, porque los ministerios correspondientes cuentan principalmente con ingenieros y funcionarios. Defiende que una reunión de “los líderes científicos, políticos y empresariales de los países que comparten los problemas de escasez de agua (por ejemplo, Sudán, Pakistán, EE. UU., España, Australia y México) para buscar soluciones conjuntas y enfoques creativos” sería parte de la solución.
El Profesor Beddington indica que se necesita un mayor impulso para solucionar algunos de los problemas más atemorizadores del siglo XXI e insta a la Comisión Europea a involucrar más directamente a la ciencia independiente en el diseño de sus políticas. Estos problemas no desaparecerán solos y la seguridad y prosperidad mundiales futuras dependen de que se encuentren soluciones globales.
Artículo extraido del Servicio de Estudios Económicos del BBVA
Informe completo en PDF
ImaGEN | Tom
Comentarios
interesante
Es un artículo interesante pero con exceso de énfasis. Las visiones "apocalípticas" solo deberían servirnos para afrontar los problemas esperados en el futuro, como un reto y una oportunidad del presente.
interesante
Quizá sea un tono excesivamente catastrofista pero el artículo en sí me parece sumamente interesante por la falta de preparación de los gobiernos para afrontar las crisis que se plasman.
Saludos
Ciertamente, visión apocalíptica y catastrofista de la que los Gobiernos deberían tomar buena nota.