
La actualización del indicador IA-BBA UEM correspondiente a julio confirma que la actividad en la zona euro está perdiendo su valor a largo plazo.
Los componentes reales y los de expectativas se encuentran por debajo de sus correspondientes niveles medios, apuntando a un escenario recesionista.
El sector manufacturero es el que peor se ha comportado seguido del de gastos, que alcanzó su nivel más bajo desde abril de 2003
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La lectura del indicador IA-BBVA de julio confirmó que el nivel de actividad de la zona euros sigue decelerando su ritmo muy por debajo de su media a largo plazo. El resultado de julio (-0,72) fue todavía peor que en el de junio (-0,14), aunque ligeramente mejor que el de mayo (-0,94), que fue el peor dato desde mayo de 2003. Al suavizar las fluctuaciones de alta frecuencia, el indicador muestra la clara tendencia de desaceleración de la actividad registrada en los últimos doce meses. En concreto, el indicador ajustado para el mes de julio (-0,60) estaba por debajo del de junio (-0,45). El indicador de actividad ha sido revisado a la baja por la nueva información aparecida durante este mes. La cifra correspondiente a junio disminuyó de -0,20 a -0,45 (series suavizadas).
El indicador muestra que la actividad en la zona del euro se encuentra dentro de la zona de recesión. Esta se define cuando el componente de la actividad real y el componente de expectativas del indicador se encuentran por debajo de sus correspondientes valores a largo plazo. Según esta definición, la zona del euro se encuentra en recesión desde abril. En julio, la cifra correspondiente a la componente real resultó ser – 0,75 y el que corresponde a las expectativas es -0,44.
En cuanto a las contribuciones al IA-BBVA por sectores, la industria manufacturera contribuyó con el mayor descenso (-0,33). Este es el valor más bajo desde agosto de 2003. Los gastos también contribuyó negativamente (-0,22), lo que confirma la disminución del ritmo desde abril. Empleo y construcción contribuyeron en menor medida (-0,03 y -0,07, respectivamente). La aportación del sector exterior fue el más suave (-0,01), después de haber sido ligeramente positivo en junio (0,04). La contribución de las expectativas plazo fue negativo (-0,07) la cifra más baja desde noviembre de 2005.
El indicador también disminuyó en los países más grandes. España continúa liderando la contribución negativa (-0,24), seguida de Italia (-0,17) y Francia (-0,12). Alemania contribuyó negativamente (-0,06) por primera vez desde la finales de 2005.
Nota: información proporcionada por el Servicio de Estudios de BBVA


Comentarios
En este caso espero que las previsiones no se cumplan por una mejora de la economía.