
El sector inmobiliario camina hacia un tamaño más acorde con la demanda potencial. Los ajustes de la oferta y la demanda provocarán un acompasamiento entre ambas magnitudes, eliminando el exceso de oferta y continuando la tendencia hacia la desaceleración gradual de los precios, en un ajuste mucho menos intenso que el producido en otras economías como la estadounidense.
En 2008 continuará la desaceleración, que sin embargo encontrará soportes en la evolución general de la economía (que, aunque más moderadamente, sigue creciendo), el empleo y la accesibilidad y disponibilidad de financiación (que mejorará gracias al cese de las tensiones monetarias), siguiendo así los pasos de la demanda en un entorno de mayor austeridad.
En definitiva, el sector inmobiliario ha continuado ajustándose, si bien se ha producido una alineación de la oferta con la demanda que permitirá avanzar hacia un tamaño de mercado más sostenible de manera más equilibrada. La economía española intensificará la desaceleración en marcha hasta registrar un crecimiento del 2,6%. Se seguirá creando empleo, clave para la renta de los hogares y su demanda de vivienda. En este entorno, la caída prevista de los tipos de interés contribuirá a mejorar los indicadores de accesibilidad a la vivienda y el crédito para adquisición de vivienda y el destinado a promoción seguirán evolucionando en línea con la demanda inmobiliaria en un contexto de mayor austeridad financiera dada la actual crisis de liquidez.
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Foto | Mike (el madrileño)

