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En los últimos treinta años, el patrón de crecimiento de la economía catalana se ha desarrollado, alternativamente, de acuerdo a dos modelos claramente diferenciados. Durante el período 1981-1992 el crecimiento del producto potencial per cápita se apoyó, fundamentalmente, en las ganancias de productividad de la mano de obra, consecuencia éstas del fuerte aumento de la eficiencia tecnológica.
A continuación, y durante el período 1993-2008, el crecimiento del producto potencial per cápita catalán se debió a la evolución favorable de los factores demográficos y del mercado laboral, en concreto a la fuerte expansión en la utilización del factor trabajo, al tiempo que el crecimiento de la productividad se desaceleró considerablemente.
A medio plazo, la economía catalana podría recuperar una tasa de crecimiento del producto potencial en torno al 2,2% apoyada, de nuevo, en ganancias de productividad. Sin embargo
este patrón de crecimiento será factible únicamente si la economía catalana se embarca en un proceso de convergencia y cierre de la brecha tecnológica que mantiene con la de otros países.
Desde mediados de los años 80, las diferencias regionales entre los niveles de Producto Interior Bruto (PIB) per cápita en España han mostrado una persistencia alta. Asímismo, la posición relativa de las regiones en el ranking de riqueza comparada se ha mantenido muy estable en ausencia de, por ejemplo, una región que protagonizara un avance significativo y permanente en el ranking o la falta de posicionamiento de otra que se situara como líder indiscutible en el contexto del crecimiento de la
economía española.
Esta tendencia, sin embargo, interrumpe el camino de convergencia regional iniciado a mitad de los años 50, tal y como documenta de la Fuente (2002) en términos de productividad del factor trabajo. Así, una primera aproximación a los datos regionales pone de manifiesto la necesidad de, por un lado, profundizar en el análisis del patrón de crecimiento económico de cada región y, por otro, de situar éste en perspectiva comparada con el conjunto de la economía española.
Un estudio exhaustivo en esta materia permitiría cuantificar la heterogeneidad regional que caracteriza el modelo de crecimiento de la economía española e identificar los factores subyacentes sobre los cuales la política económica podría actuar con el objetivo de cerrar la brecha existente en el nivel de renta per cápita entre regiones. Con este objeto, este artículo explora el patrón de crecimiento potencial de la economía catalana desde finales de los 70.
Mónica Correa-López – Ana Cristina Mingorance-Arnáiz
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Información extraida del Servicio de Estudios BBVA
Imagen | Perrimoon
Comentarios
Estudio muy denso pero muy interesnate