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El sector de hostelería anda de capa caida y muchas administraciones locales o autonómicas no le están poniendo nada fácil su mejoría de cara al verano. Toda nuestra geografía está plagada de establecimientos hosteleros y en verano las pretensiones de ampliar horarios y crear zonas de ocio específicas al aire libre están a la orden del día.
En Cataluña, por ejemplo, se ha denegado la solicitud de ampliación de horarios de todo el sector para el verano, en muchas poblaciones se están denegando licencias de apertura de terrazas y no se están hailitando espacios al aire libre como el caso de Jaén y Oliva.va, en donde la macroterraza veraniega no cuenta con autorización apra este año.
Es un dilema importante el que se plantea, puesto que la hostelería y turismo van ligadas de la mano, por no contar la carencia de actividades lúdicas y de ocio que tienen la mayoría de poblaciones de menos de 100.000 habitantes.
Siempre he pensado que la cultura tiene un coste caro, tanto para la administración local si la sufraga como para el consumidor final. Hay cosas mucho más caras, por supuesto, pero creo que tanto teatros como conciertos musicales o cines tenían que tener precios más bajos.
Aún así, creo que la administración tendría que ser más tolerante con el sector hostelero y flexibilizar las normas en verano. Entiendo que hay establecimientos que no son bien recibidos por los vecinos, que generan bastante ruido y que molestan al descanso del vecindario.
En los casos extremos, veo bien que se denieguen esas autorizaciones o se pongan los medios adecuados para no molestar, pero es importante seguir potenciando nuestro turismo con apoyo en la hostelería ya que en potenciación de cultura y ocio alternativo a los bares suspendemos rotundamente.
Me gustaría conocer vuestra opinión al respecto, sobre la posición que toma la administración en estos puntos porque en las últimas décadas las administraciones locales no han mejorado la oferta alternativa de ocio, pero si han restringido bastante el uso de locales de copas, restaurantes y otros servicios del sector. ¿Cómo se llega a una solución de consenso?
Remo, editor de Pymes y Autónomos y El Blog Salmón
Imagen | borkut.net
En Actibva | El coste del ocio y la cultura
Comentarios
interesante
Creo que el problema reside en la falta de control. La flexibilidad con el sector hostelero implica también que los bares también adapten sus instalaciones y horarios a las normas establecidas, sobre todo en zonas habitadas.
Una cosa es un día o días puntuales de fiestas por ejemplo en los que puedes llegar a ser indulgente con los bares que tienes en la planta de abajo de tu edificio, y otra muy diferente vivir durante meses con ese problema, que acaba minando tu salud.
Completamente de acuerdo con la visión de Mare, el problema está en la falta de control por parte de las autoridades y de respeto a las normas por parte de los hosteleros.
interesante
Hay un vacio legal importante al menos en Andaluc´´ia. Es decir, licencias de apertura concedidas desde hace muchos años no han tenido que adaptar sus locales a las nuevas normativas de protección del medio ambiente en materia de ruidos.
Esto provoca que haya establecimientos que sean realmente molestos frente los nuevos que no lo son.
Esa laguna no se puede solucionar así porque sí, pero es una traba importante desde luego
Cierto Remo, conozco casos en los que esa laguna está haciendo estragos en zonas que antes no eran residenciales y en los que hay locales con licencias "del pasado" que no están obligados a adaptar sus locales…