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La ayuda fiscal para inversores en pymes tendrá muy poca efectividad

3 comentarios

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El ejecutivo propuso hace unos días establecer una línea de ayudas para inversores en pymes. Esta ayuda fiscal es una exención plena en la ganancias patrimoniales en la transmisión de participaciones o acciones de una empresa de nueva creación, de tal manera que se facilite la entrada de inversores en empresas de nueva creación.

De entrada, el objetivo de esta exención fiscal es canalizar los recursos financieros de familias para las empresas, siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos. Una vez publicada dicha ayuda en el BOE (PDF) y ya que han transcendido los detalles que se tienen que cumplir para canalizar dicha exención, podemos aseverar que el impacto en la creación de empresas, la ayuda fiscal para inversores en pymes tendrá muy poca efectividad.

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Características de la exención por inversión en pymes


En primer lugar, debemos saber cómo funciona realmente esta exención fiscal. Actualmente, si invertimos 10.000 euros en una sociedad, bien limitada, bien anónima y vendemos dichas participaciones sociales o acciones con plusvalías, por ejemplo, las vendemos por 12.000 euros, obtenemos una ganancia patrimonial de 2.000 euros. Sobre esta cuantía, tendremos que tributar en el IRPF un 18%, es decir, 360 euros.

La exención fiscal que se ha diseñado actúa en las ganancias patrimoniales de la transmisión de acciones o participaciones cotizadas, por lo que de entrada, si yo invierto en una pyme y salgo de la empresa con plusvalías no tendré que pagar nada en el IRPF. Las principales pegas que tiene esta exención radican en las limitaciones que le impone la propia norma fiscal diseñada al efecto y en que sólo es asimilable para la entrada en el capital de empresas personas físicas y no personas jurídicas.

Condiciones que debe tener la inversión en pymes para gozar de la exención fiscal en el IRPF


La primera condición que se impone a la deducción en el IRPF para esta inversiones es la cuantía anual máxima por entidad. Cada empresa podrá recibir un máximo de 25.000 euros anuales con un límite trianual de 75.000 euros. Es decir, si tres socios invierten 10.000 euros en una empresa, y venden sus participaciones en el futuro, el total de la inversión que estaría exento sería de 8.333 euros por cada socio.

Una vez limitadas estas cuantías, la empresa en la que invertimos, debe cumplir los siguientes requisitos:

  • La sociedad debe ser limitada, anónima o limitada laboral y debe crearse al amparo del RD 1/2010 que regula la creación y constitución de empresas por vía rápida.
  • La sociedad no puede cotizar en ningún mercado.
  • La sociedad tiene que tener actividad económica y no puede dedicarse a actuaciones inmobiliarias ni a la gestión patrimonial inmobiliaria.
  • La sociedad debe emplear al menos a una persona a tiempo completo durante los tres primeros años. Se fijan entidades que sean generadoras de empleo.
  • Los fondos propios de la entidad no pueden exceder los 200.000 euros en el ejercicio que el inversor adquiera las participaciones
  • Que la entidad no tenga ninguna relación laboral ni mercantil, al margen de la condición de socio, con el contribuyente

Además de todos estos requisitos, la fecha de adquisición de las participaciones de la sociedad debe ser posterior al 8 de julio, no se puede controlar más del 40% del capital social de la empresa en a agrupación de tenencia de valores hasta el tercer grado de consaguineidad (por ejemplo, no vale que yo compre el 25% de acciones de una empresa y mi cónyuge el 50% restante) y no se puede haber realizado la actividad económica de la sociedad anteriormente ni como persona física ni con otra sociedad.

Conclusiones sobre la exención fiscal para inversores


Tal y como se puede apreciar, la cuantía de inversión es una cuantía pequeña, tan sólo 75.000 euros como máximo, no se permite el control en ninguna faceta por parte del inversor, se obliga a un periodo mínimo de tres años y la empresa tiene que ser de nueva creación y contar al menos con una persona con contrato laboral.

En esta tesitura, invertir en una empresa es una tarea de riesgo con estas condiciones, dado que al inversor se le prohibe el conocimiento anterior del sector y tampoco se permiten inversiones bonificadas en start-ups de cuantía importante o mediante sociedades de inversión. A efectos reales, la medida va a tener un impacto casi nulo en la creación y entrada de capital de nuevas empresas.

Más Información | RDL 8/2011 de medidas económicas a las pymes
En Actibva | Razones por las que tenemos que invertir en pymes, Otras opciones de inversión: el segundo mercado, Formas jurídicas y tipos de empresas
Imagen | AMagill

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Comentarios

  • 1

    Avatar de mister_empresa !

    Dicen que ponen unas condiciones tan restrictivaws para evitar la especulación y que haya una burbuja tecnológica.

    Conclusión, fomento de la inversión familiar y poco más, ni business angels, ni fomento de la inversión privada a través de profesionales, ni nada. Eso sí se siguen sacando millones de euros a paladas en "otros negocios".

  • 2

    Avatar de bucan !

    Total, que tal como lo expones, parece más propaganda y maquillaje que otra cosa. Aparte de seguir engordando las legislaciones tributarias para que cada vez haya necesidad de más asesores.

  • 3

    Avatar de Lawson !
    Lawson | 4 estrellas

    Yo cada vez tengo más la sensación de que lo que quieren es hundir el país... si no, no se explica.

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