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En el mundo globalizado en el que vivimos, hoy más que nunca tenemos a nuestra disposición la posibilidad de invertir en prácticamente cualquier país del mundo. Sin embargo hay que tener en cuenta una serie de factores que pueden influir en nuestros resultados.
Soy de la convicción de que es fundamental entender en qué se invierte y en qué ponemos nuestro dinero a funcionar. Una de las barreras por tanto que nos encontramos para invertir en el extranjero es el idioma. En la bolsa española la información de las empresas llega de forma más rápida y en español.
Otra de las ventajas de invertir en empresas españolas es que las comisiones de compraventa de acciones son mucho más bajas. En bolsa española podemos operar por menos de 10 euros (más cánones) mientras que este coste a la hora de comprar acciones extranjeras casi se triplica. No sólo es más económico invertir en empresas españolas, sino que es más fácil ya que en cualquier banco podemos operar con acciones españolas.
Sin embargo, sí que hay una serie de ventajas en invertir en el extranjero, como vamos a ver. En primer lugar tenemos acceso a una multitud de sectores que en España tienen poca representación. La bolsa española da muchas opciones de invertir en construcción, banca, eléctricas y prensa. Sin embargo es escasa en posibilidades de invertir en automóviles, nuevas tecnologías, farmacia, telecomunicaciones, etc.
Otra cuestión a tener en cuenta es el tema fiscal. Los dividendos que obtengamos en nuestras inversiones extranjeras sufrirán doble imposición, y esto puede tener bastante impacto en la rentabilidad de nuestras inversiones. Hay que informarse bien al respecto ya que según el país en cuestión, es posible recuperar parte de la retención extranjera (todo dependerá de si el país tiene convenio de doble imposición internacional con España).
Un ejemplo de esto es el caso de Estados Unidos, en el que la retención para dividendos es del 30%, pero rellenando el formulario W-8, podemos conseguir que nos cobren sólo el 15%. Lo mejor es informarse de cada caso concreto, qué podemos hacer para sacar la máxima rentabilidad a nuestras inversiones.
Imagen | fdecomite (Flickr)
Autor: Nairan, editor de El Blog del Inversor