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Siguiendo con nuestro especial de financiación a empresas, comenzamos con el primer bloque de estructuras empresariales que arrancan y requieren necesidades específicas de financiación. En este primer bloque, nos vamos a situar en el segmento del autoempleo, los autonómos que van a desempeñar actividades empresariales o profesionales por cuenta propia y que su necesidad de recursos totales para arrancar el proyecto no va a exceder de 100.000 euros.
Dentro de este sector podemos encuadrar a profesionales del diseño gráfico, dentistas, abogados, arquitectos o programadores, actividades comerciales con o sin local, transportistas por cuenta propia pero con clientes estables… Dentro de este nicho encontramos una gran base de autónomos y microempresas imprescindibles para la economía.
Cantidad de inversión a realizar y fondos propios disponibles
El primer escollo que tiene cualquier emprendedor o autónomo que quiere montar cualquier tipo de proyecto es la diferencia existente entre los
recursos económicos necesarios que tiene que invertir para poner en marcha el proyecto y los recursos económicos propios de los que dispone. La mayoría de los emprendedores o autónomos que buscan el autoempleo tienen en mente proyectos que requieren una cantidad de recursos de la que no disponen.
Un ejemplo sencillo, a mí me gustaría montar una franquicia de McDonalds por ejemplo, que suele necesitar una inversión mínima de 300.000 euros, pero solo cuento con 10.000 euros. Si no tengo ni socios, ni cuento con el terreno ni con propiedades que me aporten la garantía hipotecaria para esa financiación, nunca podré poner en marcha ese proyecto.
Para los proyectos de autoempleo y emprendedores pequeños, la situación más óptima de la que podemos partir es no necesitar financiación ajena inicial. Es decir, imaginemos que quiero montar una pequeña tienda que requiere una inversión total de 40.000 euros. La situación idónea sería contar con esos 40.000 euros disponibles sin necesidad de recurrir a entidades financieras u otras fuentes de financiación.
A efectos prácticos, esta situación es muy improbable pero en todo caso, nunca debemos contar con financiación ajena en un porcentaje superior al 60%.
Las fuentes de financiación propia para autoempleo y microempresas
Este segmento de microempresas y autónomos es un segmento que tiene unas necesidades de financiación muy particulares y los recursos disponibles más usuales los encontramos en los siguientes capítulos.
- Ahorro propio y préstamos directos de familiares y amigos. Esta cantidad es la que podemos conseguir por nuestros propios medios, mediante las famosas 3 F´s de la financiación, friends, family and fools. Mi consejo particular es que nunca recurramos a préstamos más allá de los familiares directos en primer grado, como son padres, hermanos o hijos.
- Capitalización del desempleo. En el supuesto de que estemos en situación de desempleo o nos hayamos quedado en paro, podemos optar al pago único del 80% de la cantidad que nos corresponda por desempleo. Esta alternativa es adecuada para empleados que comienzan por su cuenta o para parados que acaban de perder su empleo.
- Microcréditos. En el caso de que nos encontremos en una situación financiera precaria, como son por ejemplo jóvenes o personas que no pueden acceder a préstamos de elevada cuantía, las líneas de microcréditos son préstamos destinados al establecimiento empresarial con cuantías máximas que rara vez exceden los 30.000 euros. Los microcréditos se encuentran en las cajas de ahorros y bancos de manera temporal, dado que se asignan unas líneas anuales en las entidades a estas fuentes de financiación.
- Préstamos al consumo. La gran parte de inmovilizado y necesidades de financiación que requieren los autónomos en autoempleo o microempresas, se pueden cubrir mediante la financiación al consumo. Por ejemplo, si necesito comprar equipos informáticos o un vehículo, los propios establecimientos comerciales nos ofrecerán la financiación necesaria para llevar a cabo la compra.
Fuera de estos cuatro grandes bloques podemos encontrar también la financiación mediante P2P, préstamos persona a persona o incluso la hipotética ayuda de las subvenciones. Mi consejo práctico sobre subvenciones es que nunca se consideren ni se esperen. Está genial solicitar todas las ayudas que estén disponibles pero no esperemos ese dinero como parte fundamental de nuestro negocio.
Por último, la gran pregunta que tienen que responder muchos autónonomos y emprendedores, es la cuantía necesaria de capital inicial, cuánto dinero se necesita para poner en marcha un proyecto y cómo se articula la puesta en funcionamiento. En el próximo post realizaremos una primera aproximación a las necesidades reales de financiación de cada proyecto y a todos los cálculos que debemos realizar previamente al arranque de cualquier iniciativa empresarial.
En Actibva | Financiación de empresas
Imagen | LordFerguson
Comentarios
en base a lo que leido.mi caso seria el siguiente.yo cumplo los requisitos minimos para optar a mi capitalizacion de mi paro.mi labor seria la de asesor profesional de telefonia y solo necesitaria la compra de un vehiculo y algo de material informatico.ya que el mio propio tiene muchos años y no me seria rentable trabajar con el.haciendo viajes.me podria comprar el coche con ese pago unico..???