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La estabilidad del sistema financiero en general y la reestructuración de las cajas de ahorro en particular son bazas estratégicas si queremos salir de la crisis económica. Nos puede parecer mejor o peor el sistema utilizado, orquestando un FROB y un FAAF con 39.000 millones de dinero público para el saneamiento y apuntalamiento del sector, pero sin un sistema financiero solvente la economía española ya se hubiese colapsado.
El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria o FROB se creó hace más de un año para gestionar los procesos de reestructuración de entidades de crédito y contribuir a reforzar los recursos propios. Se trata de crear cajas de ahorros más grandes que puedan afrontar de una forma más adecuada situaciones de dificultades financieras; para ello se recurre a fusiones propiamente dichas (fusiones calientes) y constitución de SIP o Sistemas Institucional de Protección (fusiones frías).
Cuando empezaron a sonar los tambores de la crisis, pocos preveían la intensidad con que barrería el sistema financiero internacional. Se han tenido que movilizar ingentes cantidades de dinero de los contribuyentes para apuntalar un edificio financiero que en muchos casos ha resultado afectado por aluminosis de solvencia. España no ha sido, ni mucho menos, el país con un sistema bancario peor. El Banco de España supo establecer regulaciones prudentes para el sistema.
Pero está claro que no hemos sido inmunes a la sacudida, por no decir terremoto de de escala 9,5 Richter. Las cajas de ahorro, cuya utilidad está fuera de toda duda, han demostrado ser el eslabón más débil de la cadena. El reducido tamaño de muchas cajas y sus peculiaridades en sus órganos de gestión han propiciado, en algunos casos, situaciones verdaderamente delicadas.
El FROB es un fondo público con personalidad jurídica propia dotado de 9.000 millones de euros cuya misión primordial es facilitar las fusiones frías y calientes. Se ha ampliado hasta 31 de diciembre de este año la vigencia de este sistema, dado la lentitud con que la reestructuración bancaria se está produciendo.
Veamos los dos tipos de “fusiones” posibles:
- Fusiones calientes: no es una práctica nueva es España; se trata de que dos o más cajas de ahorro se unen y crean una nueva entidad (fusión propiamente dicha) o fusión por absorción, en que una caja mantiene su nombre y las absorbidas se incorporan a dicha sociedad perdiendo su identidad jurídica.
- Fusiones frías, impropias o SIP: es un tipo de agrupación de cajas de ahorro totalmente nueva en España. Cada una de las cajas que crean el SIP ceden parte de su estructura, actividad y servicios al Sistema Institucional de Protección, encargado de gestionar el negocio. A medio plazo, se trata de desdoblar la actividad financiera de las cajas, llevada a cabo por el SIP, y la Obra Social, que sería dirigida por cada caja individualmente en el territorio que le es propio.
Nueva regulación referente a la reestructuración de las cajas
El
Real Decreto-Ley 11/2010 de órganos de gobierno y otros aspectos del régimen jurídico de las cajas de ahorros, diseña un nuevo modelo organizativo de las cajas de ahorro.
Relevante mencionar:
- Las cajas de ahorros podrán desarrollar su actividad financiera a través de una entidad bancaria, a la que aportarán todo su negocio financiero. Si la participación de la caja de ahorros no alcanza el 50% de los derechos de voto de la entidad bancaria deberá transformarse en fundación de carácter especial.
- Las cajas de ahorros podrán acordar la segregación de sus actividades financiera y benéfico-social. La caja trasmitirá todo su patrimonio financiero a una entidad de crédito y se transformará en una fundación de carácter especial que gestionaría la obra social. En realidad, esta es la finalidad a medio plazo de los SIP, que el SIP gestione el negocio de las cajas agregadas y éstas su obra social.
La particularidad más significativa sobre los SIP compuestos por cajas de ahorros se refiere a que la entidad central habrá de estar necesariamente participada por las cajas integrantes en, al menos, un 50% de su accionariado y tener naturaleza de sociedad anónima. De este modo, se logra garantizar que el conjunto de las cajas integradas mediante un SIP no desvirtúan su naturaleza jurídica de manera indirecta al perder el control de su entidad central. Si se pierde esta participación, deberán constituirse en fundación de carácter especial.
Situación actual de la reestructuración de las cajas
De las 45 cajas, hay 12 procesos de reestructuración que afectan a 38, cuyos activos suponen el 92% del total del sector (ver PDF). Si se tiene en cuenta Cajasur, administrada por el propio FROB, hay 39 entidades inmersas en el proceso.
Los 12 procesos en marcha son:
- Caixa Catalunya/Tarragona/Manresa (Fusión)
- Sabadell/Terrassa/Manlleu (Fusión)
- Caja España/Caja Duero (Fusión)
- CAM/Cajastur+CCM/Cantabria/Extremadura (SIP)
- Caja Madrid/Bancaja+Banco de Valencia/Laietana/Insular de Canarias/Ávila/Segovia/Rioja (SIP), representando un 26,3% de los activos del sector.
- Murcia/Penedés/Sa Nostra/ Granada (SIP)
- Navarra/General de Canarias/Municipal de Burgos (SIP)
- Unicaja/Jaen (Fusión)
- La Caixa/Girona (Fusión), siendo un 20,3% de los activos totales del conjunto de cajas.
- Cajasol/Guadalajara (Fusión)
- CAI/CC Burgos/Badajos (SIP)
Todos estos procesos en marcha van mucho más despacio de lo deseable, dado que hasta que no culminen, y siendo las cajas de ahorro un elemento vital del sistema para la financiación a empresas y familias fluya adecuadamente, no podremos decir que la crisis financiera de nuestro sistema está acabando.
En Actibva | La crisis financiera abre oportunidades para el euro
Más Información | Boletín Económico Banco de España Octubre 2010 (PDF)
Imagen | bachmont