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El Banco Central Europeo (BCE) es el banco central de bancos centrales de los países de la UE. Este banco central del euro se fue creado el 1 de julio de 1998 y tiene como objetivo principal mantener el poder adquisitivo de la moneda única y, de este modo, la estabilidad de precios en la zona del euro. El control de la inflación es, por tanto, su razón primordial de ser.
Durante esta crisis sin precedentes, el papel del BCE está siendo muy notorio. Recientemente se ha aprobado una ampliación de capital por importe de 5000 millones de euros y la inminente entrada en funcionamiento del Comité Europeo de Riesgos Sistémicos (CERS), organismo independiente cuyo papel es luchar por la estabilización del sistema financiero de la zona euro y prevenir nuevas crisis.
El 1 de enero de 1999 la Unión Económica y Monetaria entra en su fase final, al fijarse de forma irrevocable el tipo de cambio de las monedas de cada país y el inicio de la ejecución de la política monetaria única bajo la responsabilidad del BCE. En un primer momento 11 fueron los estados que pusieron en común su política monetaria, con la posterior incorporación de Grecia, Eslovenia, Chipre, Malta y Eslovaquia en diferentes fechas.
Ya desde un inicio muchas voces se alzaron criticando la fragilidad de una política monetaria común y una política fiscal independiente (impuestos, gasto público y demás) de cada estado miembro. Con esta crisis que estamos viviendo esas criticas se tornan premoniciones.
Organización de la política monetaria de la UE
Para la instrumentación de la política monetaria conviven dos organizaciones, al existir países de la Unión Económica que no han adoptado el euro.
- El Eurosistema, integrado por el BCE y los bancos centrales nacionales de los 16 países que forman la zona euro.
- El Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC), que lo compone el BCE y la totalidad de bancos centrales nacionales de los 27 estados miembros de la UE.
El Tratado constitutivo de la Comunidad Europea se refiere sólo al SEBC, ya que se basó en el supuesto de que todos los estados miembros adoptarían en euro.
Funciones del Eurosistema
Siendo su objetivo básico mantener la
estabilidad de precios en la UE, el Eurosistema también apoyará las políticas generales de la Comunidad con el fin de cumplir con sus objetivos de
alto nivel de empleo y un
crecimiento sostenible y no inflacionista. Lo que ocurre es que muchas veces el objetivo de pleno empleo y de control de la inflación no pueden ser alcanzados a la vez. Sin política fiscal común, los problemas económicos cuando hay
crisis asimétricas en la UE son inabordables (crecimiento de unos y caída de la producción de otros, por ejemplo).
Concretando sus funciones básicas:
- La principal es definir la política monetaria de la zona euro.
- Realizar operaciones de cambio de divisa, pudiendo intervenir en el mercado de forma unilateral o con la colaboración de los bancos centrales para controlar la cotización del euro.
- Posee y gestiona las reservas de divisas de los países del euro.
- Velar por el buen funcionamiento de los sistemas de pago.
Otras funciones:
- El BCE es quién autoriza de forma exclusiva de emisión de billetes de euro. La fabricación de los billetes es función de cada banco central nacional, que tiene un porcentaje asignado de la producción anual y corre con los gastos de fabricación.
- Confeccionar estadísticas.
- Garantizar la estabilidad financiera de la zona y supervisar el buen funcionamiento las entidades de crédito.
Cooperación internacional y a nivel europeo.
Dada la magnitud y alcance de sus funciones, no resulta complicado de entender que con la actual crisis financiera y el crecimiento del sistema financiero, desde la creación del
BCE, esta entidad haya decidido
aumentar su capital de los más de 5.760 millones actuales a 10.760 millones.
Ampliación de capital del BCE
El capital suscrito actual de la entidad es de exactamente 5.760.652.402,58 euros, de los cuales Alemania representa el 18,94% del total desembolsado, Francia el 14,22%, Italia el 12,5% y España el 8,3%.
Con la nueva ampliación de capital del BCE casi se duplica esta cifra, con 5.000 millones más. Las razones de este aumento se basan tanto en los problemas financieros actuales, con una mayor volatilidad de los tipos de cambio y de interés, el precio del oro y el riesgo de crédito, al mayor volumen del sistema financiero como a los ataques especulativos que los mercados están ejerciendo en los países más debilitados de la zona euro.
Sin duda el papel del BCE es clave tanto para la formación de una UEM estable como para hacer frente a crisis apocalípticas como la que estamos vivienda. Cabe exigirle mayor capacidad de respuesta, además de pedir a los estados miembros de la UE que avancen el la creación de instrumentos de política fiscal comunes. Las crisis de los diferentes países es evidentemente asimétrica, y con los actuales instrumentos de que dispone el UE no se puede hacer frente adecuadamente a ella. Personalmente deseo que a los problemas de Europa no se les ataque con menos Europa, sino con mucha más y mejor Europa.
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Imagen | Eugene Regis
Comentarios
Interesante la diferencia entre el eurosistema y el SEBC