Magazine

Anunciate aquí
economia

Caída del gasto en consumo, especialmente de bienes duraderos

1 comentario

acrobatscreensnapz003.jpg
Las perspectivas de crecimiento de la economía mundial apenas han cambiado durante los últimos meses, pero el recrudecimiento de la crisis europea sesga los riesgos a la baja. Así, los países emergentes recuperarán sus diferenciales de crecimiento con los desarrollados, contribuyendo en un 80% al crecimiento global en el 2012 (3,6%) y el 2013 (4,0%).

El repunte de Japón y el dinamismo moderado de EE.UU. contrastan con la atonía de la UEM, en donde los avances en la resolución del problema de sostenibilidad de la deuda griega, en la construcción de cortafuegos creíbles alrededor de los países solventes pero con problemas de liquidez y en la implantación de una mayor unión fiscal no han sido lo suficientemente contundentes o siguen estando condicionados por incertidumbres en su ejecución.

La complacencia de los gobiernos europeos y las dudas sobre la eficacia de las medidas adoptadas han supuesto la desaparición del efecto positivo de la inyección de liquidez del Banco Central Europeo (BCE) en los primeros meses del 2012 sobre las primas de riesgo.

En este contexto de crecimiento heterogéneo, incertidumbre y agravamiento de la situación económica en Europa, la economía española entró en recesión al haberse contraído un 0,3% en el último trimestre del 2011 y el primero del 2012.

A pesar de que el empleo continuó disminuyendo, el gasto en consumo de los hogares se estancó entre enero y marzo del año en curso después de la caída registrada en el 4T11 (-1,0% t/t). El comportamiento menos desfavorable de la renta disponible causado por la evolución positiva del componente salarial y la probable disminución del ahorro compensaron el deterioro del componente no salarial –provocado, entre otros motivos, por el aumento de la presión fiscal- y de los restantes determinantes del consumo, principalmente, la riqueza financiera.

La demanda de bienes duraderos continuó descendiendo durante el 1T12, pero a un ritmo ligeramente inferior al registrado en el 4T11, lo que contribuyó a ralentizar el deterioro del consumo en el inicio del año en curso. En particular, las cifras corregidas de variaciones estacionales y cambios de calendario (cvec) muestran que el número de turismos matriculados creció un 5,5% t/t entre enero y marzo del año en curso tras haberse reducido durante el segundo semestre del 2011.

La renovación de flotas llevada a cabo por las compañías alquiladoras explica la dinámica reciente de las matriculaciones dado que el canal particular continúa deprimido. De hecho, la finalización de la Semana Santa provocó un desplome de las matriculaciones de alquiladoras en el mes de abril, lo que unido al retroceso persistente de la demanda de particulares y empresas, originó una caída del 14,7% m/m cvec de las ventas el pasado mes. En este contexto, las previsiones de BBVA Research apuntan a una disminución trimestral cercana al -9,5% cvec entre abril y junio, lo que situaría el número de turismos matriculados en el entorno de las 750 mil unidades en el conjunto del 2012.

Una de las consecuencias de la contracción del consumo de turismos durante el ciclo recesivo actual es el envejecimiento del parque. Los datos indican que el porcentaje de turismos de menos de 5 años de antigüedad disminuyó desde el 29,1% en el 2006 hasta el 16,6% a finales del 2011. En contraposición, aumentó casi 10 puntos el peso de los automóviles entre 8 y 14 años y 2 puntos el de los de más de 20 años. Estos cambios en la distribución de turismos han provocado que el envejecimiento del parque español converja al promedio de las economías de nuestro entorno.

Del mismo modo, el dinamismo de la demanda de vehículos de ocasión (VO) contribuyó a que las ventas de automóviles de segunda mano dupliquen a las de nuevos, situando la ratio VO/VN en línea con lo observado en Alemania (1,8), Italia (2,1) o Francia (2,3). Por su parte, la caída de las adquisiciones de ciclomotores y motocicletas continuó durante el último trimestre del 2011 y el primero del 2012. Las causas de la disminución de la demanda de vehículos de dos ruedas hay que buscarlas en la debilidad de sus determinantes –principalmente, de la renta disponible de los compradores potenciales ante el empeoramiento de la situación del mercado laboral- y en el incremento de la aversión al riesgo, que pospone las decisiones de compra reduciendo el consumo presente de bienes duraderos.

Adicionalmente, las modificaciones del Reglamento General de Conductores –en particular, el aumento de la edad de obtención del permiso AM hasta los 15 años y la incertidumbre asociada al permiso A2- han contribuido a contraer Situación Consumo Primer semestre 2012 Página 4 El Servicio de Estudios del Grupo BBVA las ventas de motocicletas y, sobre todo, de ciclomotores. Teniendo en cuenta que la caída de las matriculaciones se ralentizó en el 1T12 y dadas las previsiones de BBVA Research para el resto del año, el número de motocicletas matriculadas en el 2012 podría situarse en torno a las 100 mil unidades.

La demanda de mobiliario tampoco contribuyó positivamente al gasto en consumo durante el 4T11 y el 1T12, neutralizando la débil recuperación iniciada durante el primer semestre del pasado año. La facturación del sector del mueble se encuentra estrechamente relacionada con el volumen de exportaciones y con la demanda de vivienda. Al respecto, las estimaciones de BBVA Research indican que una disminución puntual de las exportaciones nominales de muebles en un 1% t/t provoca –ceteris paribus- una caída de la cifra de negocios del sector en torno al 0,7% t/t.

El efecto acumulado de una reducción de la inversión nominal en vivienda es ligeramente inferior (un 0,6% t/t). El ajuste inmobiliario también repercute negativamente sobre el consumo de electrodomésticos, acelerando el proceso de reestructuración del sector. Según los datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Electrodomésticos de Línea Blanca (ANFEL), el número de unidades vendidas disminuyó un 12,0% y la facturación un 14,9% en los cuatro primeros meses del 2012 en relación con el mismo periodo del año anterior, tras haber descendido un 11,2% y un 14,4%, respectivamente, en el 2011.

Por último, la demanda doméstica de equipamiento TIC y artículos de electrónica de consumo ha continuado deprimida durante los últimos meses del 2011 y los primeros del 2012 cuando se excluyen los cambios por motivos estacionales. Las ventas al por menor de equipamiento tecnológico cayeron un 2,5% cvec entre el 4T11 y el 1T12, mientras que las de electrónica de consumo lo hicieron un 8,5% cvec, agravando la disminución registrada durante la segunda mitad del 2010 y primera del 2011.

Con todo, las perspectivas para el segundo y tercer trimestres son favorables debido al previsible aumento de la demanda asociado a la celebración de la Eurocopa de fútbol durante el mes de junio y de los JJ. OO. de Londres en la primera quincena de agosto. El crédito juega un papel relevante como determinante de la demanda de bienes duraderos. Al respecto, la persistencia de las tensiones financieras, la reestructuración de una parte del sistema bancario español y la debilidad de la demanda interna han condicionado la financiación al consumo.

A finales del 1T12, el crédito concedido a las familias para consumo y otras finalidades –excepto vivienda- descendió un 15,3% interanual, situando el saldo vivo en niveles de finales del 2004. El proceso de desapalancamiento en el que se encuentran los hogares –con efectos persistentes sobre el gasto (véase el Recuadro 1)- ha supuesto una caída de la ratio de crédito al consumo sobre PIB de 3,9 puntos porcentuales (pp) desde el 2007, situando el nivel de endeudamiento de las familias españolas en bienes y servicios para consumo por debajo de la media europea.

Según los datos de la Encuesta de Tendencias de Negocio BBVA, el deterioro de la financiación al consumo se explica, sobre todo, por una disminución generalizada de la demanda. Los resultados del modelo de demanda de crédito al consumo presentado en el Recuadro 2 muestran que el empeoramiento de las expectativas de los hogares –recogidas en la evolución de la tasa de desempleo de la economía explica en torno al 80% de la caída de la demanda de crédito al consumo durante la crisis actual.
acrobatscreensnapz002.jpg

Las perspectivas a medio plazo apuntan a una contracción del gasto en consumo durante el resto del año en curso (-2,0%) y la primera mitad del próximo (-0,9%) provocada por el deterioro esperado de sus determinantes. Así, la destrucción prevista de empleo provocará una disminución del componente salarial de la renta bruta disponible de los hogares.

Adicionalmente, el incremento de la presión fiscal como consecuencia de la necesidad de satisfacer los objetivos de déficit público reducirá el componente no salarial a pesar del posible repunte transitorio que pueda experimentar el volumen de prestaciones por desempleo.

Por su parte, la riqueza financiera neta no se recuperará hasta el 2013, mientras que la inmobiliaria continuará cayendo durante todo el horizonte de predicción.

Por el contrario, la reducción de la tasa de ahorro de los hogares hasta niveles inferiores a los registrados durante el ciclo precedente, la ausencia de presiones inflacionistas de demanda y el mantenimiento de los tipos de interés oficiales en niveles reducidos acotarán la contracción del consumo privado durante el próximo bienio a pesar de la continuación del proceso de desapalancamiento.

bbva-gravatar.jpg Rafael Doménech es Economista Jefe para Economías Desarrolladas de BBVA Research. Acceder al artículo original en PDF.
Anunciate aquí
Anunciate aquí
Anunciate aquí
+ Deja tu comentario

Comentarios

  • 1

    Avatar de yonderboy !

    No entiendo pòrqué la Eurocopa y los juegos olímpicos van a ayudar al consumo de bienes duraderos más allá de algunas teles, que tampoco es tanto, hoy en día casi todo el mundo tiene una que compró en los años "buenos".

    Si habláramos de hostelería lo entendería...

Síguenos

Newsletter

Encuestas

Destacados

Herramientas Actibva - Gestiona tus finanzas personales con eficacia