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Economía para todos: El déficit por cuenta corriente

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Economía para todos – El déficit por cuenta corriente from Actibva on Vimeo.

Con frecuencia, se alude a los desequilibrios acumulados por la economía española durante el último período de bonanza para justificar la magnitud de la crisis actual. La existencia de un déficit por cuenta corriente crónico es, junto al auge del mercado inmobiliario y la expansión del crédito bancario, uno de ellos. Intentaremos explicar qué recoge el saldo de la balanza por cuenta corriente de una economía, cómo debe interpretarse y qué implicaciones se derivan del mismo.

¿Qué es y qué recoge? La balanza por cuenta corriente es el documento contable donde se registran, como ingresos y pagos, las operaciones económicas que realiza un país con otros y que están relacionadas con la generación de renta. Excluye, así, las operaciones financieras que ese país realiza con el exterior. Por ejemplo, el valor de las ventas de automóviles de España a Alemania computaría como un ingreso en la balanza, mientras que el ingreso por la venta de las acciones de una empresa española a un inversor extranjero no se contabilizaría.

La balanza por cuenta corriente está formada por cuatro sub-balanzas:

  1. comercial: recoge en ingresos las exportaciones y en pagos las importaciones de bienes (energía, manufacturas, alimentos, etc.);
  2. de servicios: registra el valor de las exportaciones e importaciones pero de servicios (turismo, transporte, consultoría, etc.);
  3. de rentas: contabiliza la remuneración al trabajo y al capital (intereses, dividendos, etc.) empleado en el país pero de los que es propietario otro. Un ejemplo: los intereses pagados por el Tesoro español a un inversor chino que haya comprado un bono público.
  4. de transferencias corrientes: incluye transacciones corrientes sin contrapartida, como son las remesas de emigrantes o los fondos recibidos de la UE. No incorpora, en cambio, transferencias para financiar inversiones.

La diferencia entre los ingresos y los pagos constituye el saldo de cada sub-balanza, y la suma de todos ellos, el saldo agregado de la balanza por cuenta corriente.

¿Cómo debe interpretarse el signo de su saldo y qué implicaciones se derivan del mismo?

Cuando un país presenta déficit corriente (saldo negativo), es porque el valor de sus importaciones y de las rentas y transferencias que paga al resto del mundo supera el de sus exportaciones y el de las rentas y transferencias que recibe. Simplificando: ese país consume más de lo que podría producir, y es el resto del mundo quien le permite financiar ese exceso de demanda. El importe del déficit corriente generado en un año es equivalente a las necesidades de financiación en ese período y al volumen de nueva deuda que debe contraer con el exterior.

Si el resto del mundo está dispuesto a prestarle a dicho país, su modelo de crecimiento no tiene por qué estar en riesgo. El problema surge cuando los inversores extranjeros no están dispuestos a aportar esa financiación. Entonces, la única alternativa es reducir el nivel de gasto hasta adecuarlo a su producción. Este mismo razonamiento para el conjunto de la economía es, a día de hoy, aplicable a un hogar: si sus ingresos mensuales son de 1.500 euros, y pagar la cuota de la hipoteca y los gastos básicos de vivienda y manutención supera ese importe, la diferencia la tendrá que pedir prestada. Si su nómina no se incrementa o se reduce y tiene que ir devolviendo la deuda, necesariamente deberá ajustar su consumo, en mayor medida cuanto menores sean sus ingresos y más elevado el endeudamiento acumulado.
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En 2007, el déficit por cuenta corriente alcanzó 100.000 millones de euros, explicado casi en su totalidad por un déficit comercial de 90.000 millones (importábamos muchos más bienes de los que exportábamos, sobre todo productos energéticos). La sub-balanza de rentas también fue deficitaria, por 30.000 millones de euros, debido a los pagos por intereses de la deuda contraída con el resto del mundo. La única sub-balanza que presentó saldo positivo y compensó, en parte, el déficit del resto, fue la de servicios (23.000 millones), gracias a los jugosos ingresos del turismo extranjero.

En Actibva | Las exportaciones españolas anotan un incremento del 15,4% en el 2011
Vídeo | Vimeo

sara_actibva-1.jpgSara Baliña Vieites es Economista en AFI, Máster en Banca y Finanzas en la Escuela de Finanzas Aplicadas (EFA). Licenciada en Economía por la Universidad de A Coruña.
Analista Senior y directora en el Departamento de Análisis Económico y de Mercados de Afi. Profesora de la EFA.
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