Magazine

Anunciate aquí
consumo

¿Cuánto gastar en un coche?

1 comentario

Coche

Cuánto gastar en un coche es una pregunta que pocos se hacen, pero que es esencial para las finanzas personales, especialmente porque el coche suele ser el segundo mayor desembolso que una persona hace, después de la vivienda. Lo mejor es que no hay una respuesta fácil.

Si el coche es nuevo

Empecemos por plantearnos el uso del coche, ¿qué uso le vamos a dar al vehículo? ¿Cuántas personas van a viajar en el mismo? ¿Qué tipo de viajes va a hacer? A veces necesitaremos alguna que otra función, aunque no la usemos a diario ¿Cuál será? ¿Qué necesitaremos que el coche haga en el futuro? Un coche puede durar unos diez años (a veces más y a veces menos) ¿cómo va a cambiar nuestra vida en esos diez años.

Anunciate aquí

Entonces es cuando podemos buscar en el mercado el coche que cumpla estas funciones al menor precio. Se trata de ver que es lo mínimo que tenemos que gastar para comprar ese coche de un fabricante normal sin lujos ni equipamiento extra que no sea necesario (por ejemplo el aire acondicionado si se puede considerar necesario, pero el techo solar no lo es).

Entonces a partir de ese precio podemos ver que en realidad todo lo que paguemos por encima es capricho. No es que estemos recomendando que no nos permitamos nada, pero sí que tenemos que tener en cuenta que podemos tener la misma funcionalidad a un precio menor. Es decir, distingamos los extras de las necesidades.

Por ejemplo una familia con dos hijos que vaya a utilizarlo como coche para viajes urbanos puede encontrar modelos en el mercado por menos de 13.000 euros. Si además se va a utilizar para trayectos más largos que aconsejen un coche más grande (para llevar más equipaje) hay vehículos por unos 15.000 euros que cumplen esa función perfectamente.

A veces las necesidades nos van requerir ciertas funcionalidades. Por ejemplo un turismo en el que vayan a viajar más de cinco personas el precio se dispara. Si vivimos en una zona montañosa y necesitamos más potencia, tendremos que pagar más. Si por trabajo necesitamos que tenga capacidad de carga o que pueda ir por caminos malos veremos como el precio se puede disparar.

En cambio si vamos por la calle y nos fijamos en los coches veremos que muchos han costado más de lo que el criterio de averiguar que es lo más barato que cumple las necesidades nos permite. Los coches se han convertido en símbolos de estatus social, nos guste o no. Aparte que hay quien decide gastar más en un coche por cualquier otro motivo.

Otro factor que deberíamos de considerar es nuestro sueldo ¿cuánto vamos trabajar para pagar ese vehículo? Porque si el vehículo dura diez años (aunque hay excepciones, tanto por arriba como por abajo) y nos vamos a gastar nuestro salario neto de un año estaríamos dedicando el 10% de nuestro esfuerzo a pagar el coche. Eso sin tener en cuenta los gastos de mantenimiento. No es que digamos que haya que hacer eso, sino considerar si nos merece la pena.

Si el coche es de segunda mano

Si el coche es de segunda mano la perspectiva es distinta. En principio un vehículo de segunda mano va a durar menos que uno nuevo porque ya han pasado kilómetros por el mismo. Es cierto que hay excepciones, pero estamos hablando en términos generales. Al igual que en principio cuanto más nuevo es el coche menos probable es que “nos deje tirados” en la carretera.

En los últimos diez o quince años la seguridad de los coches ha aumentado espectacularmente, algo que se debe considerar a la hora de adquirir un vehículo de segunda mano. En principio cuanto más reciente sea el modelo (no el coche) más seguro será, tanto en seguridad activa como pasiva. Tal vez merezca la pena pagar más por un coche más seguro.

También hay que plantearse el uso que se le quiere dar al coche, no es lo mismo que busquemos algo que nos dure un año mientras ahorramos para comprar uno nuevo que lo queramos utilizar una serie de años. Por ejemplo si suponemos que un coche nuevo dura unos 10 años, deberíamos de calcular el número de años que estimamos que nos va a durar y estar dispuestos a pagar en consecuencia.

Por último, a la hora de comprar un coche tengamos en cuenta que el coche, con excepciones de algunos modelos clásicos con interés para coleccionistas, se va a depreciar desde el momento en el que le pongamos las manos encima para valer cada día que pasa menos. Por tanto a no ser que sea imprescindible para nuestra profesión lo que gastemos por encima de lo justo es simplemente por placer, pero no por necesidad.

En Actibva | ¿Ha llegado el momento de cambiar de coche?
Imagen | James Emery, Flickr

Javier Navarro, editor de El Blog Salmón

Anunciate aquí
Anunciate aquí
+ Deja tu comentario

Comentarios

Síguenos

Destacados

Herramientas Actibva - Gestiona tus finanzas personales con eficacia