Magazine

Anunciate aquí
ahorro

¿Qué es el factor latte y cómo afecta a nuestra economía?

2 comentarios

el-factor-latte.jpg
El factor latte es la cantidad de dinero que gastamos diariamente en gastos de escasa cuantía que acumulados a lo largo de toda nuestra vida podrían generar un ahorro importante. Tal y como nos cuenta Euribor, el factor latte ha sido un término que ha popularizado David Bach, autor de muchos textos que giran alrededor de la economía doméstica, la organización de finanzas personales y métodos diversos para conseguir mayor independencia financiera.

Adaptado a la primera definición del factor latte, el término se ha extrapolado al ahorro y beneficio que podemos obtener si prescindimos todos los días de tomarnos un café latte en Starkbucks a un precio de 4 euros. después de 20 años, esos 4 euros en un depósito con interés compuesto realizando aportaciones semanales o mensuales, podemos obtener una suculenta cantidad de dinero; basta con comprobarlo con la calculadora financiera del efecto latte.

Anunciate aquí

Ventajas e inconvenientes del factor latte


A la hora de explicar el efecto latte, siempre me viene a la mente Descartes y su filosofía para separarse del resto del medio como vía para reflexionar y obtener la esencia. En este sentido, podemos partir de la base de la propia escala de valores de cada persona y de nuestra particular pirámide de Maslow en la escala de satisfacciones /gastos incurridos para detemrinar qué gastos forman parte del efecto latte o cuáles no.

Pongamos un ejemplo diario un poco extremo. Nos puede encantar un buen jamón o el marisco, pero también nos podemos alimentar con patatas o legumbres que son mucho más baratas y también cumplen con sus funciones nutricionales. En este sentido, el efecto latte crea una sustitución de beneficio a corto plazo por la búsqueda de una meta a la largo plazo. Como vehículo para conseguir nuestros objetivos, puede servir, pero este tipo de sacrificios también minan la psicología del bienestar que tenemos cada persona diseñada.

Las finanzas reales del efecto latte


Sobre el papel, los rendimientos del efecto latte son muy importantes, dado que suponemos una capitalización compuesta, no tenemos en cuenta el factor impositivo y tampoco tenemos en cuenta el factor de inflación como pérdida de valor del dinero acumulado. A efectos prácticos, obtener estas rentabilidades teóricas de alta cuantía es realmente complicado.

En esta línea, el propio beneficio intrínseco de la ganancia de un depósito de escasa cuantía, con origen en un gasto equivalente al factor latte, puede ser una pérdida financiera a largo plazo por los tres factores enumerados.

Superar la barrera de la inflación mediante la resta del tipo de interés efectivo que conseguimos menos los impuestos que se le repercutan es realmente complicado. Sólo se me ocurre a día de hoy una cuenta de reinversión del dividendo como vehículo financiero y de ahorro que pueda conseguir una rentabilidad positiva dentro del factor latte, sin perder de vista que hablamos de inversiones en renta variable con el riesgo que ello conlleva.

La organización financiera como estrategia sólida a medio plazo


La clave de la organización financiera y la riqueza como medida personal de capacidad de compra y bienestar no es un fin, es el medio que tenemos para mejorar nuestra propia vida. Es decir, no debemos realizar un diseño de nuestra vida adaptado totalmente a las finanzas personales, sino todo lo contrario.

Debemos adaptar nuestra economía a nuestra filosofía de vida, nuestras costumbres, nuestros hábitos y nuestra propia existencia. Es decir, la satisfacción de tomarme un café diario con unos amigos, dar un paseo y comerme un helado con relativa frecuencia o salir a cenar fuera un fin de semana con mi pareja, son las actividades que le dan esencia a nuestra propia vida y quizá la satisfacción personal de realizar estas actividades sea mucho mayor que la riqueza que acumulemos en el tiempo aplicando a todos esos gastos el factor latte. ¿Qué opináis vosotros?

En Actibva | Manual práctico para organizar nuestras finanzas personales
Imagen | Esparta

Remo, editor de Pymes y Autónomos y El Blog Salmón

Anunciate aquí
Anunciate aquí
+ Deja tu comentario

Comentarios

  • 1

    Avatar de alfonsosb !

    Yo creo que al final tenemos una fuerza de voluntad "limitada" y que si nos pasamos todo el día ahorrando ese euro en el metro o esos 2 euros al día en el cafe… pues no nos queda suficiente fuerza de voluntad para otros cambios que nos pueden ahorrar mucho dinero. Creo que podemos dividir el ahorro en tres categorías: - Ahorro Eficiente: Con poco tiempo, ahorras mucho dinero. Esto es por ejemplo buscar ese viaje al Caribe en páginas web, hacer una llamada a Telefónica para que te bajen la tarifa o te vas, o utilizar un comparador de seguros de coche. - Ahorros enanos: Son cosas en las que puedes ahorrar con muy poco esfuerzo por tu parte, pero que suponen poco dinero. Como no dejar en Standby los electrodomesticos. - Ahorros dolorosos: Son esas cosas a las que reununcias y a las que te cuesta renunciar. Es el ejemplo de dejar de tomar cafes, o no ir en metro… es verdad que agregados son un gasto considerable, pero tienes que estar día a día luchando para ahorrarlos. Yo creo que este tipo de ahorro, aunque está bien hacerlo, no es sostenible. Hay que vivir la vida!!! Personalmente prefiero centrarme en los primeros. En mi Delicious tengo un monton de enlaces de ahorro. Está aqui: http://delicious.com/alfonso24/ahorro

  • 2

    !

    ¿Me lo parece a mi o Remo se está volviendo un sentimental? muy buena reflexión que comparto

Síguenos

Destacados

Herramientas Actibva - Gestiona tus finanzas personales con eficacia