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Productos financieros para la Tercera Edad

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Como ya comentamos a propósito de los poderes, España está envejeciendo. Y cuando nos referimos a ello lo hacemos desde una doble vertiente: cada vez hay más mayores, y cada vez viven más. Si lo vemos desde una perspectiva empresarial son un mercado a desarrollar. Por ello vamos a dedicar este post a los productos financieros para la Tercera Edad.

La idea es repasar aquellos productos que, o bien están específicamente pensados para ellos, o bien son una adaptación de los existentes a sus características diferenciales. En definitiva, productos que consiguen cubrir las necesidades de este colectivo y con ello ayudar a las cuentas de resultados de un sector, el bancario, que ve como otros nichos de negocio se han volatilizado.

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De cuentas y tarjetas

En cuanto a las cuentas corrientes y libretas lo cierto es que las adaptaciones serán mínimas. Se trata de un producto básico para la bancarización y que nuestros mayores manejan perfectamente. Las principales tendencias consisten en profundizar en las campañas de fidelizacion, con regalos en especie por saldos medios o por el mero hecho de ser titular de una cuenta de este segmento. Claro que los expertos en marketing deberán ir modulándolas, pues la Tercera Edad que viene no es, ni en gustos, ni en experiencias similar a la actual.

Un campo donde puede que las nuevas incorporaciones a dicho segmento ayuden es el de los medios de pago, el de las tarjetas. La penetración de las tarjetas de crédito entre los mayores es limitada. Sus objeciones suelen ser el desconocimiento, la posible inseguridad de su uso, la falta de información, etc. ¿Cómo salvar estas pegas sin esperar a que vayan llegando personas que en su edad activa han sido usuarios habituales de tarjeta?

Quizás una de las opciones, un paso intermedio, sean las tarjetas prepago, recargables con un saldo dado. Otra opción es vincular las tarjetas con los móviles, NFC y similares, que es una tecnología a la que parece que nuestros mayores se han sumado con decisión. Y por supuesto, reforzar los estímulos con fuertes campañas de fidelización, de incentivo de uso a la vez que estableciendo y difundiendo fuertes seguros contra el fraude con tarjetas

Las hipotecas inversas

A este producto ya le hemos dedicado en Actibva algunos artículos, abordando distintos aspectos del mismo. No vamos a profundizar por tanto en el mismo, únicamente recordar a grosso modo las distintas posibilidades que ofrece, teniendo claro que su finalidad es que el patrimonio inmobiliario de nuestros mayores genere unos ingresos, una liquidez que complemente otras posibles rentas, y todo ello gozando de una serie de beneficios fiscales.

¿Cómo se hace esto? Con independencia de la distinta terminología que se empleé, la idea fundamental es que nuestros mayores vana vender o gravar una vivienda para obtener un dinero en efectivo. ¿Cómo?

  • Constituyendo un préstamo hipotecario con carencia de capita/interés sobre la vivienda, y con la cantidad resultante del mismo contratando una renta vitalicia
  • Constituyendo una linea de crédito hipotecaria sobre la vivienda, de la cual se va a ir disponiendo.
  • Vendiendo la nuda propiedad de la vivienda, reservándose el usufructo, y con la cantidad constituyendo una renta vitalicia.
  • Entregando la nuda propiedad a cambio de una renta vitalicia.

Nos remitimos a los posts que hemos escrito al respecto, pues es un negocio jurídico con muchas variantes, aunque hemos de señalar que, con la crisis actual, se encuentra un tanto frenado. La crisis ha hecho bajar el precio de los inmuebles y ha cargado de ladrillos el balance de los bancos, lo que hace dificl onbteer unas rentas interesantes, aunque entendemos que una vez superado el momento actual es una opción natural que resurgirá con fuerza.

Las rentas vitalicias y los planes sistemáticos de reembolso de los Fondos de Inversión

Las rentas vitalicias son un seguro de vida, por el que el tomador, a cambio de aportar un bien mueble o inmueble, tiene derecho durante el resto de su vida a unas prestaciones económicas, a unas rentas. ya echemos visto, en el punto anterior, que las rentas vitalicias pueden constituirse contra la entrega de un inmueble, pero eso no es lo habitual. Lo normal es que la renta vitalicia se constituya contra la entrega de dinero en efectivo.

De este modo el tomar del seguro de rentas vitalicias consigue garantizarse unos ingresos a cambio de la entrega de un capital, pudiendo empezar a cobrarlo de inmediato o a partir de una determinada fecha. A su muerte, o bien se extingue o si se ha pactado lo contrario, cabe que se traslade el derecho a cobrar dicha renta (o un capital) a su cónyuge u potros herederos (lógicamente, en estos casos, la renta que podremos obtener es menor, al incrementares el riesgo de la aseguradora)

Más allá de la rentabilidad que podamos obtener con la renta vitalicia, que va a depender de cuanto vivamos, su principal ventaja es la de carácter fiscal. Cuanto más mayor seas al constituirla, mayores beneficios fiscales tendrás. resumiendo, digamos que se consideran rendimientos del capital mobiliario, pero podemos tener hasta un 92% de la renta que percibamos exenta.

Una posibilidad similar es la que podemos obtener con plan sistemático de reembolso de Fondos de Inversión o de una cartera de Fondos, ya que de cada reembolso, siempre habrá una parte que sea capital y no rendimientos, y por tanto no se declare en el IRPF. La pega frente a las vitalicias es que no tenemos garantizado que nos vaya a durar toda la vida, y la ventaja es que en cualquier momento podemos cancele dicho plan, reembolsar el fondo o la cartera sin problemas etc.

Así como las rentas vitalicias están muy desarrolladas, los planes de reembolso sistemático no tanto, y es probable que se exploten en el futuro.

Los seguros para mayores

Hay quien sostiene que uno de los productos estrella para nuestros mayores son los seguros de dependencia, aquellos que garantizan una cantidad económica o un a prestación de servicios complementaria de la pública. Lo cierto es que, por motivos obvios, se trata de un producto a contratar más bien antes de llegar a la Tercera Edad, con independencia de que se suela hacer uso del mismo cuando se llegue a ella. Por ello no lo vamos a considerar dentro de los productos citados.

Así que al margen de las rentas vitalicias, que recordemos que son seguros, ¿qué otros productos son interesantes para este colectivo?

  • Seguros de hogar: la idea es que las compañias de seguros van a lanzar productos específicos para mayores, con especial atendió a prestaciones compelemntarias que suelen demandar, como la ayuda con los pequeños arreglos y mantenimiento de la casa, cobertura jurídica especializada (pensiones, fiscalidad, testamentaria, etc.)
  • Seguros de coche: es muy probable que las actuales limitaciones de edad que tienen muchas compañías se modifiquen, so pena de quedarse sin clientes. Quizás les obliguen a reconocimientos médicos más exhaustivos, pero difícilmente dejarán escapar a tantos antiguos clientes.
  • Seguros de alquiler: muchos de nuestros mayores tienen más de una vivienda, o un antiguo local donde desempeñaban su profesión, etc. A la hora de obtener unos ingresos complementarios, si desean alquilarlos y ante los recelos lógicos, el seguro de alquiler es una buena opción, estando hoy por hoy infradesarrollado en España.

Y vosotros, ¿qué productos veis como los más adecuados para la gente mayor?

Más información | Cinco Días, Portal Mayores
En Actibva | ¿Cómo emplean su tiempo nuestros mayores?
Imagen | Jared Wong

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Comentarios

  • 1

    !

    www.avisavi.es sin duda, yo encontré todo tipo de productos para gente mayor en www.avisavi.es os lo recomiendo! el servicio fue rápido, me aconsejaron profesionalmente. realmente lo recomiendo.

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