
Nuestras finanzas personales tienen relación con todos los aspectos de nuestra vida diaria y como no podÃa ser menos, con nuestra alimentación y hábitos de consumo. A raiz de tweet de mi amigo Alberto Aranda, haced la siguiente afirmación:

El caso es que Alberto lleva razón pero sólo a medias, dado que existe una relación entre los ingredientes de los macarrones y la economÃa doméstica, pero la afirmación no es exacta dado que no se debe relacionar el nivel más alto o más bajo solamente, sino la organización interna de la economÃa doméstica.
Los ingredientes de los macarrones como espejo de las finanzas personales
Relación entre poder adquisitivo y los ingredientes de la comida
La parte que relaciona el poder adquisitivo de una economÃa doméstica con los ingredientes de los macarrones se sustenta en la relación calidad/precio y no en el tipo de alimento. Por ejemplo, la pasta es una base alimentaria económica a la que le encajan casi todos los complementos. Situándonos en el atún podemos encontrarnos con varios tipos, por ejemplo:
- Atún marca blanca sin ningún tipo de caracterÃstica adicional
- Bonito envasado y seleccionado, con un nivel de relación calidad/precio alto o muy alto.
Entre nosotros, no es lo mismo una lata de atún de 60 céntimos a un bote de bonito en aceite de oliva a 4 euros a nivel gourmet. Ahà el factor de fuerza de la economÃa doméstica es indudable y no dejamos de hablar de la misma comida y la misma alimentación.
A nadie nos amarga un caramelo y como es lógico, cada economÃa doméstica debe adaptarse a su propio nivel de gasto. A mà me encanta el champán, Don Perignon o dimilar y el caviar ruso, pero obviamente, sólo me lo puedo permitir en circunstancias muy, pero que muy excepcionales.
La organización financiera y las finanzas personales
Este punto es la clave, porque se tenga más o menos poder adquisitivo, si no existe una organización previa de la economÃa doméstica nuestra cocina será de supervivencia. Es muy probable que más que un plato de pasta elaborado, tengamos que recurrir a un plato de macarrones de supervivencia.
El que más y el que menos se ha independizado, ha comenzado una vida común en un piso compartido o ha tenido que aprender a organizarse de manera independiente en la vida. Si miramos hacia atrás, el concepto de cocina de supervivencia cobra todo su sentido, porque estos macarrones de primera necesidad son tÃpicos de pisos de estudiantes o economÃas desorganizadas y sin criterio de gasto doméstico.
Una economÃa mal organizada no dispone de una despensa estable, no dispone de los ingredientes básicos en la alacena y no tiene una planificación alimentaria, de mayor o menor complejidad. En este sentido, se tenga más o menos dinero, en casi ningún frigorÃfico falta tomate, salchichas, atún y macarrones.
Con estos ingredientes solamente se pueden hacer unos macarrones, pero claro, mucho mejor si tenemos orégano, un poquito de cebolla, ajo, mantequilla o más variedad en las salsas a acompañar como por ejemplo nata. Y los bordamos si los podemos acompanar por ejemplo de unos mejillones, almejas o cualquier otro tipo de pescado o marisco.
Cuando falla la despensa, las conclusión no tiene porqué ser que exista poco dinero. Conozco casos de gente con mucho poder adquisitivo que no pisan siquiera su propia cocina, comen fundamentalmente fuera de casa y consideran que cocinar para ellos es una pérdida de tiempo.
Por desgracia, también existen casos en los que las despensas son exiguas y muy ajustadas por incapacidad financiera, pero no se debe concluir nunca sin un buen análisis global de la economÃa doméstica que unos macarrones pobres en ingredientes tienen el origen en una economÃa doméstica con poco poder adquisitivo.
Pero si es obvio que de manera independiente a nuestro poder adquisitivo, nuestras finanzas personales deben contemplar siempre la cocina, el placer de cocinar y la buena comida.
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Remo, editor de Pymes y Autónomos y El Blog Salmón


Comentarios
Un poco raro, pero me ha entrado hambre.