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Hemos visto los 5 primeros secretos del la riqueza abundante; es el turno aprender los siguientes para poder cerrar el círculo de los 10 secretos del bienestar económico que nos revela el maestro oriental. Esperemos que no se vaya a comer rollitos de primavera antes de revelarnos las claves que nos faltan.
Al mencionar riqueza no nos referimos a dinero, más bien a abundancia material y espiritual, a
plenitud vital, a alcanzar unos recursos que nos permitan vivir la vida que hemos elegido sin penurias económicas. Sentémonos al abrigo de la sombra de un árbol y escuchemos los secretos que nos quedan por descifrar:
El poder de la perseverancia
Muchas veces la diferencia entre los que triunfan y los que no lo consiguen no se debe a una diferencia de talento, los que alcanzan sus metas comienzan a tener éxito cuando los demás se retiran ante el fracaso. Cada batalla, se gane o no, nos debe conducir a la victoria final.
Hay un dicho aplicable a la tarea comercial que nos dice “si no vas, no has ido“, en referencia a que las excusas no valen, hay que salir a vender una y otra vez, ya que cada no es un trabajo hecho que nos acerca al próximo si.
El poder de la regulación de gastos
La riqueza no depende de lo que se gana, sino de lo bien que se vive con lo que se gana. Si tienes un sueldo millonario y no tienes ni tiempo para llevar a tus hijos al parque, ¿qué riqueza abundante crees tener? La abundancia se mide en calidad de vida.
Si de lo que ingresas guardas una pequeña parte para invertir reduciendo un poco tus gastos diarios, un 10 % por ejemplo, pones este dinero a trabajar para ti en una buena inversión, en lugar de ser tu quien que trabaje para tu dinero. Esa debe ser la finalidad de todo ahorrador (no poner su dinero debajo del colchón).
El poder de la integridad
Una leve sonrisa aparecerá en el rostro de muchos lectores al leer que se supone que la gente que goza de riqueza se comporta en base a un código ético de honestidad e integridad. Si uno es rico es por que algo malo habrá hecho para llegar a esa posición, se suele pensar. Personalmente no puedo rebatir esta leyenda urbana al conocer a poca gente rica. Pero intuyo que las virtudes y pecados se reparten equitativamente entre ricos y pobres, por mucho que se piense.
Desde luego nuestro sabio tiene claro que sin honestidad e integridad uno no llega jamás a vislumbrar la verdadera riqueza abundante. Al final de todo, en el crepúsculo de nuestras vidas, todos nos encontramos con nuestros hechos. En la cama, esperando la trascendencia, algunos tienen el calor de sus seres queridos y otros el frío y solitario ruido de los dispositivos hospitalarios. ¿Qué tipo de rico quieres ser?
El poder de tener fe
No se refiere al anciano oriental a la fe religiosa; más bien a la esperanza en algo sin necesidad de haberlo visto o tocado. Sin fe uno no se arriesga, y sin asumir riesgos uno asume el mayor de ellos: ser un esclavo de su propia seguridad.
Todo proyecto empresarial o vital entraña riesgos; la fe es la que nos mueve a intentar algo pese al miedo que nos atenaza. Y sin riesgo no hay beneficio.
El décimo poder: la caridad
La abundancia casi nunca se logra sin la ayuda de los demás. Caridad entendida como devolver a los que te rodean algo de lo que has conseguido gracias a su compañía, apoyo o trabajo en común. Incluso
devolver a la sociedad parte de tus beneficios. Nadie se lleva sus millones al abandonar la existencia terrenal, y
repartir riqueza es una forma de sentirse verdaderamente rico.
Ha llegado el momento de irme a casa, dice el venerable chino, espero que lo que has oído te sirva para una cosa: pensar. Ni yo ni nadie tienen el poder de la sabiduría, ya que éste está en cada uno de nosotros. Medita sobre lo que he dicho y que de mis pensamientos florezcan otros en ti. Los secretos de la riqueza abundante los llevas dentro; decide tu que hacer con ellos.
En Actibva | Los primeros 5 secretos de la riqueza abundante
Imagen | c a m i l o, Flickr
Pau A. Monserrat, editor de Futur Finances
Comentarios
El poder de la fe… curiosos cuanto menos
Los secretos orientales son asi ;)
El último es muy importante, he aquí viene la práctica del diezmo. Muchas personas piensan que el diezmo solo tiene que ver con donar a una iglesia o una comunidad religiosa.
El diezmo es separar el 10% de tus ingresos para donarlo, tu decides cómo, lo importante es que lo veas como un retorno a la vida por las bendiciones y oportunidades que te brinda. Tu lo interpretas como quieres, ya sea que lo hagas para bendecir a otros por medio de caridad o si lo haces a alguna organización religiosa, porque percibes que es una manera de retribuir a la vida lo que recibes.