Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Siento ser tan directo, pero mejor pasarse de cauto a pecar de inocente; si le llaman o le remiten una carta o un conocido suyo le visita y le ofrece rentabilidades del 10 % mensuales con el capital asegurado y además un coche o un viaje por cada 100.000 euros de sus amigos que amablemente invite a “beneficiarse” de esta oportunidad única y exclusiva, probablemente le están engañando. La rentabilidad alta y sostenida sin riesgo no existe.
Después de leer esta entrada no podrá decir que le han engañado si tira el dinero en según que fábulas inversoras; no vaya después a quejarse a nadie si se deja deslumbrar por el brillo de los abalorios que le enseñan los buscadores de riqueza ajena.
Para detectar de inicio la posible falsedad de una inversión, tenga en cuenta que rentabilidades similares o superiores a un 22 % de media anual, la obtenida por uno de los mejores inversores de la historia, Warren Buffett, son muy sospechosas. E imposible es obtenerla sin arriesgar su dinero.
Una vez tenemos claro que el mero hecho de que nos ofrezcan altas rentabilidades con riesgo nulo ya es una señal de peligro que debe alertarnos, veamos otros indicadores de alarma ante un intermediario financiero sospechoso:
- Una empresa que nos contacta para proponernos una inversión sin haberle solicitado antes información.
Nos presionan para que decidamos enseguida con argumentos del tipo “es una oferta de tiempo limitado” o “para pocos inversores”.
Prometen que ganaremos mucho dinero en poco tiempo.
Nos arrollan con tecnicismos que no entendemos (si llegan a tanto, que no hay muchos estafadores cultivados).
Alardea de poseer información privilegiada o confidencial.
Argumentan que ellos poseen los secretos que los bancos no quieren divulgar a sus clientes (este argumento lo he oído yo muchas veces).
Propone inversiones en paraísos fiscales o instrumentos financieros que no tributan, por ejemplo una tarjeta de crédito para hacer disposiciones de la inversión opacas al fisco.
Hay algunas formas sencillas para evitar caer en las garras de los desaprensivos; antes de nada ponga en Google u otro buscador el nombre de la empresa milagrosa y del producto de inversión propuesto. Le asombrará las estafas que puede detectar con este simple mecanismo.
Haga consultas a webs, blogs y foros financieros con reputación en el tema. Además hay que asegurarse de que el intermediario esté inscrito en la CNMV o en el Banco de España y autorizado a prestar el servicio que le ofrece.
Y si la inversión propuesta es de cierta magnitud, acuda a su abogado, economista, bancario o profesional del mundo de la inversión para que le asesore. Una consulta cuesta poco y le puede ahorrar mucho dinero. Con sus ahorros no se confíe; cuestan mucho de ganar y poco perderlos en manos de desaprensivos.
Más Información | Finanzas para todos
En Actibva | Chiringuitos financieros: qué son y cómo evitarlos
Imagen | Ghostboy, Flickr
Pau A. Monserrat, editor de Futur Finances
Comentarios
Sentido común, muchas veces una única cosa de la lista hace sonar alarmas.