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Cuando invertimos una cantidad de dinero en algún activo, hay una serie de factores que intervienen a la hora de calcular la rentabilidad que vamos a obtener. Por supuesto influye la cantidad de la que disponemos para invertir. De igual manera es importante el tiempo del que estamos dispuestos a separarnos de nuestro dinero para que produzca beneficios. Hoy me gustaría tratar el factor tiempo en las inversiones.
Estamos en una sociedad donde se quiere todo ya. La virtud de la paciencia no está a la orden del día. Si podemos obtener algo la semana que viene, ¿para qué esperar un año? El problema es que el hermano mayor del factor tiempo, es el factor riesgo. Para obtener altas rentabilidades en poco tiempo, tenemos que recurrir a opciones de inversión de alto riesgo (como opciones, futuros, derivados, warrants, etc.). Y recurrir a estas opciones, cuando no se sabe muy bien lo que se hace, suele conducir al pequeño inversor a la ruina. Por el contrario, métodos más conservadores de inversión (como renta fija, fondos de acciones conservadoras, etc.) necesitan de un tiempo más prolongado para producir resultados interesantes.
El tiempo es igual para todos. Tanto los ricos como los pobres tienen la misma cantidad de tiempo. Lo que los grandes patrimonios entienden bien, son las
maravillas del interés compuesto. Este concepto de reinvertir nuestros beneficios puede producir resultados espectaculares, eso sí, siempre a largo plazo.
En la siguiente tabla podemos ver los resultados que podemos obtener si tomamos mil euros y los invertimos durante el tiempo indicado a la izquierda, obteniendo anualmente la rentabilidad que marca cada columna y reinvirtiendo los beneficios anualmente. Es el concepto del interés compuesto.

Como podemos ver el tiempo es un factor determinante a la hora de obtener resultados espectaculares.
Hemos dicho que el tiempo es igual para todos, y por tanto podría parecer que no podemos hacer nada al respecto. Lo que sí podemos hacer es empezar lo antes posible. De aquí la vital importancia de enseñar a los hijos a ahorrar e invertir. Una de las mejores inversiones que podemos hacer en el futuro de nuestros hijos es transmitirles lo hábitos del ahorro y la inversión.
En el refranero español encontramos: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Sabias palabras.
Imagen | Nesta Vazquez
Autor: Nairan, editor de El Blog del Inversor