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Nuestros objetivos financieros personales son aquellas metas que nos marcamos para obtener. Por tanto se convierten en dos cosas, por un lado es una carta a los reyes magos, por otro es una lista de tareas. Esas tareas deben de ser viables dentro de la organización de nuestras finanzas personales.
El objetivo que nos pongamos puede ser muy variado y no directamente financiero. Es cierto que podemos elegir retirarnos con un buen colchón financiero y tener una buena vejez, pero tal vez nuestro objetivo sea comprarnos un coche de la marca X antes de cumplir los 40.
Un objetivo bastante común es salir de deudas lo antes posible, es más habitual en personas que tienen muchas deudas (créditos al consumo, préstamos personales, tarjetas de crédito, etc) y deciden organizar sus finanzas. Más adelante hablaremos sobre ese objetivo.
También depende de nuestra edad y del momento de nuestra vida. Las personas más jóvenes pueden estar interesadas en viajar y ver mundo, mientras que si tienen unos años más e hijos probablemente piensen en darles el mejor futuro posible a los mismos.
Viabilidad: ¿puedo conseguir mi objetivo?
Algo muy importante que debemos de tener muy en cuenta a la hora de determinar un objetivo es la viabilidad del mismo. Veámoslo con un ejemplo deportivo: una persona lenta y de piernas cortas no será bueno en una carrera de obstáculos, pero tal vez pueda conseguir ir a los juegos olímpicos en las disciplinas de halterofilia o tiro olímpico.
También debemos determinar el tiempo que tenemos para conseguir nuestro objetivo. Nuestra lista de tareas tiene fechas de entrega y un tiempo limitado para realizarlos. Si nuestro objetivo es poder pagar los estudios de nuestro hijo, no es lo mismo lo que podremos conseguir si empezamos desde que nace o cuando tiene quince años.
Otro factor que va a determinar mucho la viabilidad es el sacrificio que estemos dispuesto a hacer para conseguir nuestro objetivo. Habrá quien no necesite renunciar a nada para conseguir sus objetivos (tal vez porque no necesita mucho o tal vez porque no sabe que hacer con sus ingresos). Pero la mayor parte de nosotros tendrá que renunciar a algo a cambio de su objetivo, eso es algo de lo que hablaremos más adelante.
Por último, al hablar de viabilidad no decimos que los objetivos hayan de ser necesariamente pequeños y fáciles, pero si alcanzables. Ponernos un objetivo que no podamos conseguir solo nos servirá para perder el tiempo con el mismo, tiempo que podría haber estado mejor empleado en obtener otros objetivos.
En Actibva | Cómo organizar tus finanzas personales (I): tu balance personal
Imagen | M i x y, Flickr
Javier Navarro, editor de El Blog Salmón
Comentarios
interesante
La fijación de objetivos es una tarea muy muy complicada la verdad
interesante
Nadie dijo que fuera fácil…
Y si hay que cambiar de objetivos por circunstancias externas?
Entonces toca trabajar por los nuevos :)