Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Los warrants se han convertido en un elemento habitual en la cartera de muchos inversores. Ofrecen una opción de compra o venta de un activo a un precio previamente establecido en un momento determinado. En este sentido, hay que recordar que no es un producto de ahorro, por lo que una vez se ha llevado a cabo la inversión, conviene estar pendiente, no solo de la evolución del activo subyacente, sino de todos los factores que afectan a la prima del warrant, como el paso del tiempo y la volatilidad.
El paso del tiempo afecta de forma negativa tanto a los warrants call (de compra) como a los warrants put (de venta). Aun manteniéndose constantes el resto de las variables que inciden en la prima del warrant, ésta va disminuyendo simplemente por el paso del tiempo, y de forma no constante. Esta pérdida de valor temporal se acentúa a medida que nos acercamos a la fecha de vencimiento, por tanto, mucho cuidado con los warrants que vencen el 19 de septiembre ya que, si se encuentran muy fuera de dinero, la pérdida puede llegar a ser de la totalidad de la prima.
Otro factor a vigilar es el de la volatilidad implícita. Esta variable, que representa las expectativas del mercado sobre las oscilaciones del activo subyacente en un periodo de tiempo determinado, beneficia tanto a los warrants call como a los warrants put cuando aumenta. Este entorno de gran incertidumbre en los mercados financieros propicia el aumento de la volatilidad implícita, lo cual beneficia al inversor de warrants.
Para aquellos que deseen proteger su cartera de acciones durante el periodo estival, porque piensen que existe riesgo de caída adicional en el mercado, pueden recurrir a los warrants como método de cobertura de la misma mediante la compra de warrants put, en una proporción equivalente a la cartera de acciones (teniendo el cuenta el ratio). En este caso, si se realiza una cobertura perfecta, la perdida de las acciones se verá compensada con la revalorización de los warrants put. El coste de adquisición de los puts sería el coste de la cobertura y, en este caso, un gasto que el inversor tendría que asumir, a cambio de la contratación de su “seguro” ante caídas.
Nuevos subyacentes sobre divisas
El mercado de warrants sigue creciendo en España y cada vez son más los activos sobre los que se emiten estos derivados. De hecho, aunque el activo subyacente son acciones de compañías cotizadas, empiezan a verse en el mercado más alternativas sobre commodities y otros elementos.
Un buen ejemplo de esta expansión de los warrants es el mercado de divisas y el cruce de diferentes monedas. A partir del próximo 9 de julio podrán contar con nuevos subyacentes de este tipo tras la emisión de 233 warrants con subyacentes hasta ahora inéditos en el mercado español que lanzará BBVA Banco de Financiación. Se trata de warrants sobre sobre los tipos de cambio del Eur-Dólar Canadiense, Euro-Dólar Australiano, y Euro-Lira Turca. En total, los inversores dispondrán de 554 warrants y 53 subyacentes entre acciones nacionales, extranjeras, índices de Renta Variable y tipos de cambio.
Estas nuevas emisiones se emiten sobre activos novedosos. En el caso del dólar canadiense conviene tener en cuenta su alto nivel de correlación con las materias primas (petróleo y oro), algo que también ocurre con el dólar australiano, aunque en este caso con el oro y productos agrícolas. De esta forma, puede ser una vía de inversión alternativa para quienes quieran tomar posiciones respecto a estas materias primas. En el caso de la lira turca, hay que destacar que sus altos tipos de interés cercanos al 20% permiten desarrollar una estrategias más rentables para aprovechar el diferencial de tipos de interés contra otras monedas.
Autor. Marta Ruiz López. BBVA-Negocios Globales
Foto | jakalito