Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Para vender un producto necesitamos básicamente dos cuestiones, primero y principal la mercadería que se venderá y comprará, según de que lado lo veamos, y por otra parte, algo aún más importante que el producto en sí mismo, publicidad.
Veamos, para llegar a la luna, el hombre necesitó de una nave espacial, pero además requirió de un aparato propagandístico fundamental. Lo mismo sucede con los productos que consumimos. Podemos elaborar el mejor de los objetos, pero si no disponemos de los canales adecuados para hacerlo conocer entre los consumidores, es probable que falle. Entonces, el sistema en el que vivimos desarrolló una carrera universitaria que se transformó en el combustible para que el vehículo llegue a la meta, y entre los mejores, el marketing.
Sin embargo, no sólo existen diferentes estilos y medios para publicitar el producto, sino que a pesar de la evolución de la tecnología, resulta de vital importancia la opinión de los consumidores.La tendencia mundial marca que los anuncios en medios convencionales como televisión, radio, diarios, revistas, cine o publicidad exterior continúan en el tope de credibilidad para los compradores.
A pesar de la masificación de los medios digitales, las publicidades en Internet, a través de banners, enlaces o buscadores siguen relegadas, aunque con una salvedad, la valoración que se realiza en los blogs o sitios de Internet por otros internautas está escalando posiciones. En el ámbito mundial, seis de cada 10 personas confía en la publicidad de los periódicos y el 56% de las personas prefiere los anuncios de televisión y los anuncios de las revistas. En contrapartida, sólo el 26% se fía del contenido de los banners, y un 34% en los enlaces patrocinados, aunque los menos creíbles para el público son los anuncios recibidos en el teléfono móvil, pues sólo el 18% de los encuestados afirma fiarse de ellos.
Los consumidores, a pesar del avance de la “maquinaria marketiniana”, prefieren con el 78%, los consejos y sugerencias de otros compradores, ubicando entre los medios más eficaces de publicidad, el famoso “Boca a Boca” que se propaga entre familiares, amigos o conocidos.
Para comprender como se posiciona el ranking de la publicidad entre los consumidores, esta es la lista:
- Boca a Boca: 78%
- Publicidad en diarios: 63%
- Opiniones de consumidores en foros y blogs de Internet: 61%
- Websites oficiales de las marcas: 60%
- Publicidad de televisión y revistas: 56%
- Radio: 54%
- Publicidad que ve en patrocinios: 49%
- Publicidad recibida por correo electrónico con un remitente conocido: 49%
- Publicidad emitida en los cines antes de las películas: 38%
- Buscadores de Internet: 34%
- Banners: 26%
- Anuncios de texto (SMS) que recibe en su teléfono móvil: 18%
España también elige el boca-oreja
Los estudios realizados demuestran que los españoles continúan con la tendencia preferida en el mundo, el boca-oreja, ya que el 79% sostiene que los más importante es la opinión de otros consumidores. En segundo lugar, los ciudadanos que residen en España se inclinan, con el 65% por lo que leen en los diarios; un 59% en la publicidad de la radio; el 57% en las revistas; el 56% en los anuncios que ven en la televisión y un 40% se inclina por la previa en los cines.
Pero al margen de las cifras, en la mayoría de las oportunidades los consumidores eligen las propias experiencias, ya sea para recomendar o defenestrar lo que le venden. Y a mayor cantidad de nuevos productos, se incrementan directamente los reclamos. Los organismos que defienden a los consumidores reciben a diario cientos de quejas por publicidad engañosa, estafas, o promociones no tan promocionales. En muchas ocasiones la letra pequeña es quien termina definiendo el producto, y eso esta mal.
Por eso, les ofrecemos a nuestros lectores una serie de sanos consejos para comprar bien, o en caso de ser engañados frente a nuestras propias narices, denunciar estas irregularidades:
- Comprar solo lo que necesitamos, dominando el eterno impulso de las compras por puro gusto.
- Leer con atención la publicidad, la letra grande y la pequeña.
- Asesorarnos con un vendedor, al margen de lo que leamos en la publicidad
- Recurrir a consejos de personas que ya han adquirido el producto
- Comparar precios de un mismo producto en diferentes comercios
- Analizar el precio y cual es la forma mas conveniente de adquirirlo, ya sea abonando a través de diferentes medios de pago, financiación, efectivo.
- Consultar en caso de comprar desde casa si incluye el envío a domicilio y si tiene costes extras
- Corroborar que el producto que aparece en la publicidad sea realmente el que nos ofrecen en las imágenes (especificaciones técnicas)
En fin una buena compra no solo se refleja cuando disfrutamos del producto, si no que comienza en casa cuando consumimos publicidad.
Comentarios
La publicidad es peligrosamente efectiva