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Como todos los años el 7 de enero marca la vuelta a la realidad para millones de españoles y el final de la Navidad. Poco a poco o de forma casi inmediata, dependiendo de las necesidades laborales, las vacaciones navideñas terminan diluyéndose como todos los recuerdos. Lo que suele resultar más complicado de olvidar es el efecto estas fiestas en la cartera. Tal y como ocurre en el plano macroeconómico, después de un periodo de gran consumismo llega otro de austeridad o de recesión, según se mire. En el caso de la economía doméstica el nombre del que se avecina ahora es el de ‘la cuesta de enero‘.
El primer mes del año suele ser el más duro principalmente porque confluyen dos factores: por un lado el sobregasto navideño y por otro la subida del precio en determinados productos y servicios. Para empezar, el presupuesto con el que se cuenta para superar enero suele ser limitado gracias al ‘coste’ de la Navidad, a lo que en 2009 hay que añadir el aumento del coste de la luz, el teléfono y el transporte y, por supuesto, la tentación o ahorro de las rebajas, según se mire. Desde un punto de vista financiero, enero es el mes ideal para empezar a tomar el control de las cuentas y las finanzas personales. No sólo es el primer mes del año, por lo que se puede planificar todo el ejercicio, sino que también es uno de los más precarios para el bolsillo.
El grado de inclinación de la cuesta de enero dependerá en buena medida del gasto que se haya realizado en Navidad, pero como esto ya no se puede cambiar, lo mejor es centrarse en las medidas que pueden ayudar a la esta pendiente sea lo menos fuerte y larga posible.
- Enero es uno de los mejores meses para eliminar gastos necesarios, desde servicios que realmente no se utilizan hasta pequeños costes de productos financieros que no tienen demasiado sentido. Suscripciones a revistas a las que no se presta atención, organizaciones en las que ya no se participa, canales de televisión que no se ven o tarjetas de crédito que no se utilizan y que cuentan con un coste de mantenimiento, por ejemplo.
- También hay que aprovechar que la cartera está casi vacía para replantearse determinados hábitos de consumo. En enero suben electricidad, teléfono y transporte, por lo que hay que intentar consumir de forma más responsable en este área para que la factura no se dispare y una buena fórmula es asegurarse de que la tarifa contratada se ajusta a las necesidades del hogar. El ahorro también se puede extender a otros ámbitos como el de la compra, cuyo precio medio caerá en 2009. En general se trata de ajustar las pautas de gasto a los nuevos costes y sobre todo crear una serie de costumbres saludables a la hora de comprar y consumir.
- En enero llegan las rebajas, una gran tentación pero al mismo tiempo una buena oportunidad de ahorro. ¿Qué hacer? Una vez más, es el momento perfecto para comenzar a consumir de forma responsable. Hay que aprovechar las rebajas, pero hacerlo de manera planificada y controlada para no gastar más de la cuenta. Remo ofrece una serie de directrices para gastar con criterio en una entrada de la pasada semana coincidiendo con el inicio de las rebajas en Madrid, Andalucía y Extremadura. Sobre todo, cuidado con el uso de la tarjeta de crédito.
- Como el dinero escasea, lo mejor es crear un presupuesto ajustado con los gastos e ingresos previstos para enero y febrero (muchas veces la cuesta se alarga unos cuantos días). Este presupuesto será la base sobre la que limitar el consumo marcando, por ejemplo, una cuantía máxima para cada gasto no planificados de tal forma que después se puedan reajustar las cuentas.
- Para quienes vivan en pareja, compartan piso o para las familias numerosas, es importante trasladar estas nuevas directrices de consumo al resto de los miembros del hogar. En estas épocas de racionalización es cuando más hay que actuar como una unidad y no sólo a título individual.
Al final, sólo se trata de que la dichosa cuesta de enero sea lo más llevadera posible para que el aumento del
IPC en el salario no se vaya acompañado por un mayor gasto.
Autor. José Trecet. Analista financiero de Financialred.com
Foto Josean Prado en Flickr