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Continuando con nuestra serie de post invitados, os dejamos una entrada escrita por Diego Palacios, editor de Blog Ahorro.
La crisis financiera 2008/2009 (¿2010?) ha producido que España entrara en recesión en el cuarto trimestre del 2008 y que casi cinco millones de personas se encuentren paradas en el momento de escribir estas líneas.
Muchos han intentado con mayor o menor acierto explicar las causas y sus soluciones, pero ¿qué factores han influido en la configuración de los nuevos productos bancarios a lo largos de este período?
- El cambio de mentalidad del cliente, que ante estos tiempos ha cambiado sus hábitos de consumo a un enfoque basado en el precio.
- La presión a la que están sometido los bancos por sus balances. Mayor presión comercial y mayor necesidad de monetizar al máximo cada cliente.
- Relacionado con el anterior, intentar recuperar la pérdida de ingresos que ha supuesto la recesión y el estancamiento.
- Los tipos de interés bajos, que ya no hacen tan atractivos los productos de ahorro y renta fija.
- Un nuevo hito a la vista, la subida de impuestos.
- La presión comercial ha dado la bienvenida a la nueva era comparativa, en la que los clientes disponen de la mayor cantidad de información y transparencia de toda la historia gracias entre otros a canales como Internet.
He aquí una relación de cambios de tendencia que he detectado a lo largo de mi trabajo diario analizando los productos bancarios del panorama español:
Cuentas Corrientes: Aparición de una nueva oleada de cuentas sin comisiones de administración y mantenimiento, con pujas por ver quién ofrece mayores descuentos en las domiciliaciones y mejores regalos por captar la nómina de los clientes.
Cuentas de Ahorro: han visto sus rentabilidades muy mermadas, en algunos casos han pasado de ofrecer el 4,91% TAE mensual a un 0,40% TAE en 12 meses. Han surgido una nueva puja por el interés ofrecido promocionalmente, extendiéndose del primer mes habitual a los primeros 4 meses actuales de las principales entidades.
Tarjetas de crédito y débito: La concesión de tarjetas de crédito ha recrudecido sus exigencias para controlar la morosidad y el riesgo de las entidades. Las comisiones han subido considerablemente en conceptos tales como la compra en moneda extranjera (pasando en algunos casos del 1% al 3,5% en cuestión de meses), por retirada en cajeros que no son de la entidad, por renovación, etc. La adopción de la tecnología EMV encarecerá el coste por tarjeta para el banco y probablemente sea repercutido al cliente sus condiciones en un futuro no muy lejano.
Hipotecas y préstamos en general: al igual que las tarjetas de crédito se han recrudecido las condiciones para su concesión, siendo las entidades acusadas en alguna ocasión de “cerrar el grifo”. Yo personalmente no creo que se ha cerrado en todos los casos, lo que creo que pasa es que ha disminuido las expectativas y garantías ofrecidas en retornar esos préstamos ante la incertidumbre del día a día, la ralentización de los negocios y el cierre de empresas constante del que hemos sido testigos.
Los tipos de interés se han reducido considerablemente, lo que ha rebajado el Euribor a 1 año del 5,53% al que llegó hasta un actual 1,23% (en el momento que escribo estas líneas). Aliviando de forma notable la cuota mensual de los clientes.
Muchos de ellos se han encontrado con los famosos suelos de la hipoteca y no están disfrutando de estos tipos de interés tan bajos. Quizás sea el momento de cambiar de hipoteca, pero tienen que tener en cuenta otro efecto indeseable de esta crisis. Los diferenciales han aumentado considerablemente, pasando en algunos casos de un 0,33% a un 1,00% en pocos meses.
Depósitos: El bajo tipo de interés ofrecido en los plazos fijos se ha complementado con productos combinados cuya rentabilidad depende del comportamiento de cestas de acciones. La idea es clara, si estamos en crisis las acciones se encontrarán infravaloradas o en un valor más bajo que cuando dichas empresas vuelvan a facturar “a tope”. El tiempo dirá si es cierto.
Otro tipo de depósitos que se están ofreciendo en mayor medida son los que ofrecen la remuneración por adelantado. La idea es que estén fiscalizados al 18% actual antes de que se produzca la subida de impuestos a mediados del 2010. Algunas entidades no dudan en publicitar esta idea.
En aspectos generales también hemos visto como se ha apostado definitivamente por la banca a través de Internet y a través de móvil (con la nueva aparición de terminales con conexión), que aunque no tenga que ver tanto con la crisis y sí con el avance de la ciencia en general han servido para suplir el cierre de muchas oficinas realizadas por las entidades que buscan maximizar su rentabilidad, igual que servirá para suplir el cierre de aquellas debido a las fusiones de cajas que ya hay en marcha.
La reducción de costes también ha propiciado muchas campañas a favor de la reducción de papel, con numerosos sorteos que invitan a sus usuarios a dejar de recibir el extracto por correo y permitir su consulta a través de la banca online.
Imagen | Guillermo
Diego Palacios, editor de Blog Ahorro
Gracias Diego, por este magnífico trabajo.
Comentarios
interesante
Excelente análisis por el blog amigo "Blog Ahorro"
Cierto, magnífico el análisis que ha hecho Diego de la situación actual, enhorabuena.