Desde las hipotecas subprime como detonante de la crisis que vive actualmente el sistema financiero hasta su excesivo peso del presupuesto familiar (el 31,9% del dinero se dedica a la compra de vivienda), las hipotecas se han convertido por méritos propios en uno de los grandes protagonistas de la crisis financiera. De hecho, son el mayor quebradero de cabeza para muchas economías domésticas y uno de los principales motivos de la contracción del consumo. Por eso, para que la recuperación económica sea viable no sólo es necesario establecer un nuevo sistema financiero, sino también encontrar solución al problema de las hipotecas.
La crisis del mercado inmobiliario, la contracción del crédito, el aumento del paro y del Euribor hasta apenas un mes han puesto a muchas familias contra las cuerdas, lo que a su vez ha disparado la morosidad de la banca española y especialmente de las cajas de ahorro. Para evitar que esta siga subiendo y sobre todo para relajar las presiones fiscales sobre las familias el Gobierno ha adoptado recientemente una serie de medidas para facilitar el pago de la hipoteca. Hay que recordar que en España la deuda hipotecaria no se salda con la entrega de la casa al banco, algo que por ejemplo si ocurre en Estados Unidos, sino que aquí la Ley obliga a saldar la cantidad adeudada, independientemente del valor del inmueble.
Las últimas propuestas que en breve entrarán en circulación prevén la moratoria del pago del 50% de la hipoteca durante dos años para desempleados y autónomos sin ocupación. En concreto, se podrán acoger a esta medida las hipotecas suscritas antes del 1 de septiembre de 2008 que no superen los 170.000 euros, una cuantía que se sitúa por encima de los 150.000 euros de la hipoteca media española. De todas formas, el ‘ahorro’ mensual deberá ser inferior a los 500 euros. Además, durante la misma rueda de prensa el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, también ha anunciado un posible adelanto de la deducción por inversión en vivienda habitual en la nómina de los trabajadores. Esta deducción, que sería de dos puntos, supondría ‘cobrar’ anticipadamente el dinero de las desgravaciones que se pueden practicar por el pago de la hipoteca. La medida, que sólo estará disponible para rentas inferiores a los 33.000 euros, supondría una inyección de liquidez extra al salario de las familias españolas.


