Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Lo primero que hace una crisis como la que hoy estamos soportando es contraer la capacidad de consumo de la población. Indefectiblemente todos hemos dejado de comprar ciertos “pequeños lujos” que nos reconfortaban y que llenaban la copa de la felicidad. También es cierto que algunos de esos gastos estaban relacionados a una cierta tranquilidad que nos otorgaba la seguridad laboral, y un horizonte de consumo estable marcado por la prosperidad de la economía española y de la eurozona. Sin embargo, el castillo de cristal parece resquebrajarse y la sensación de inseguridad que empezábamos a palpar hace un tiempo ya está entre nosotros, y comienza a dejar huellas profundas.
Si bien algunos, no solo han retraído su capacidad de consumo sino que cada vez mas españoles sufren los altos índices del paro con consecuencias directas en las tasas de morosidad a la hora de cancelar los compromisos asumidos (prestamos, hipotecas, tarjetas), es evidente que esta crisis nos ha golpeado a todos.
En mayor o menor medida, no se han salvado ni pobres, ni ricos, y por sobre todas las cosas, los mas afectados han sido los denominados “clase media”, es decir profesionales o comerciantes que hasta hace un tiempo disfrutaban de una situación de prosperidad.
Aquellos buenos tiempos han quedado atrás, y hoy antes de gastar debemos pensar cien veces si estamos haciendo lo correcto, o si la culpa nos invadirá un segundo después de haber “derrochado” unos euros, en un gasto que a priori, era innecesario. De eso se trata, de intentar dilucidar, si esos pequeños gustos que nos damos, y que para ello trabajamos todo el año, deben quitarse del presupuesto por un buen tiempo, o si vale la pena hacerlos sin pagar el precio del arrepentimiento.
Los viajes
Uno de los placeres que nos invade y reconforta a la vez es el poder viajar, conocer nuevos lugares, culturas o personas. Sin embargo, este ha sido un rubro que ha marcado la temperatura de la crisis. El número de turistas que visita España ha descendido en los últimos tiempos y aquellos que vienen a conocer, gastan cada vez menos, y prefieren los ya famosos “low cost”.
Uno de esos gustos que nos dábamos de vacaciones de dos semanas o algún fin de semana festivo han pasado al olvido, por lo que se puede transformar en un arma de doble filo, menos descanso, puede acarrear mayor estrés y problemas de salud. Si tiene la posibilidad de gastar unos euros, no vaya tan lejos, contrate productos de menor costo (hoteles, tickets aereos) y siga haciéndolo, es una excelente alternativa.
Los Restaurantes
Otro de los rubros que ha descendido su facturación es el relativo a los restaurantes. Cuando el bolsillo empieza a enflaquecer, dejamos de salir a comer fuera de casa. Tal vez ya no lo hagamos con tanta frecuencia, pero es una buena medida para romper la rutina y disfrutar de alguna comida distinta a la de la semana. Hagámoslo, tal vez gastando menos y buscando alternativas mas baratas, que no siempre irán en paralelo con una baja en la calidad. Busque y encontrara, la oferta es amplia y los comerciantes necesitan vender.
Los eventos deportivos y culturales
Muchas veces nos ahorramos algo de dinero para presenciar un concierto o algún torneo de nuestro deporte favorito. Este tal vez es uno de los puntos que primero eliminamos del presupuesto ya que lo consideramos más que innecesario en nuestra vida diaria. Sin embargo una buena medida puede ser concurrir a ver a nuestros ídolos, pero si pensábamos pagar un ticket de determinado precio, hacerlo, pero por otro más barato. Es preferible menor confort, pero cumplir ese sueño añorado que nos llenará de satisfacción.
Música, libros y otros gustos
La lectura, un buen disco, una deliciosa botella de vino tinto, una habano cubano, esas delicatessen que nos vuelven locos parecen sufrir mas de la cuenta. Negarnos ese placer impagable de disfrutar de ese gustito tan particular parece mas una condena que una prohibición económica. Una buena medida para nos frustrarnos es aprovechar las ofertas, comprar por Internet en subastas o elegir una alternativa mas barata como puede ser una edición mas económica de nuestro producto estrella.
Salir a comprar ropa
Las mejores ofertas están en la época de rebajas, aprovechemos esos descuentos que este año han sido muy interesantes, pensemos en el próximo año y compremos lo que realmente necesitamos y no solo por el precio. Una buena alternativa puede ser la de los outlets. Para recomendar, no utilicemos la tarjeta de crédito de forma irresponsable porque gastar de más es el error más común entre los consumidores.
Recuerde darnos algunos gustos siempre dentro de nuestro presupuesto puede traernos algunas alegría que la crisis intenta quitarnos.
Autor. Matías Torres. Analista económico de América del Sur de Financialred.com
Foto jlastras
Comentarios
Me gusta este enfoque. Aunque hay que apretarse el cinturón tampoco debemos renunciar a ciertos placeres.
Estoy de acuerdo. No se puede decir que no a todo, porque entonces es cuando dejas de ahorrar.