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El
Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha presentado el primero de los informes trimestrales que elaborará el recién inaugurado
Observatorio de Precios analizando la oferta de los principales supermercados del país y vigilando especialmente el coste de cada producto. En realidad, el nuevo organismo se encargará de vigilar la evolución de los precios de una cesta de 187 productos diferentes divididos en grupos (alimentación, alimentación envasada, droguería…) en los principales supermercados del país. En total, la muestra cuenta con datos de 4.161 establecimientos y 30 enseñas líderes en superficie comercial junto con otras tres en tiendas de descuento.
El informe del Observatorio de precios ofrece información de gran utilidad para los consumidores a la hora de elaborar la lista de la compra, ya que diferencia precios de productos por supermercado y región. En este sentido, la diferencia de comprar en una u otra superficie según y que productos puede ser del 19% de forma general, aunque este porcentaje se incrementa hasta el 74% en alimentos frescos como el pescado. Según los datos del estudio, los Grupos Gadisa, Alimerka y Carrefour son los más baratos en alimentación y droguería, mientras que Uvesco, El Corte Inglés y Consum son los más caros. En el apartado de droguería Mercadona, Aldi, Carrefour y Dia son los más económicos con El Árbol y Grupo Eroski en el polo contrario.
Al margen de los resultados concretos, el informe también sirve para establecer una serie de pautas de consumo que, según el ministro Miguel Sebastián, pueden llevar a ahorrar entre 76 y 160 euros al mes sólo en alimentación y bebida. Los nombres específicos no lo son todo porque no todas las ciudades tienen la suerte de contar con los establecimientos más baratos. Así, lo importante es conocer las tendencias generales de los precios. Según el informe, las frutas, hortalizas y la carne son más baratas en los mercados tradicionales que en las grandes superficies, mientras que el pescado cuesta menos en los hipermercados que en los establecimientos más pequeños.
Para una compra estándar de productos de alimentación no existen grandes variaciones entre los tipos de establecimientos, aunque los hipermercados y los supermercados medianos son los más económicos por delante de los supermercados pequeños (1% más caro) y las grandes superficies (3% más caras). Lo que sí queda patente es la gran diferencia en función del producto, ya que la cesta económica (elaborada con los artículos más baratos) es entre un 31% y un 33,6% más barata que la ‘normal’. Es decir, las marcas blancas vuelven a mostrar sus ‘armas’.
El Observatorio de precios, que irá ampliando el listado de productos que analiza a razón de diez por trimestre, promete convertirse en una herramienta de gran utilidad para quienes quieran conseguir ‘la compra’ más barata, aunque no deja de ser un informe del coste de los alimentos que no tiene en cuenta otras variantes como la calidad de los alimentos. Otros estudios como los Índices de Supermercados de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) elaboran listados similares que pueden servir como guía. Sin embargo, aunque importante, el precio no debe de ser la única variable a tener en cuenta a la hora de hacer la compra. Existen otros elementos como la proximidad del supermercado, la variedad de productos que ofrece y, como no su calida. Esta última es la más difícil de medir. Aunque en principio se podría atender exclusivamente al aporte nutricional, este también obvia algo tan básico como el ‘gusto’ en los alimentos o la eficacia en los artículos de droguería.
Al final, en la mayoría de decisiones que se realizan respecto a la compra influyen por una parte el precio y por otra la calidad, además de la posible influencia del marketing por medio de la publicidad, ofertas especiales, situación del artículo en la tienda… En el fondo la cuestión no es más que si merece la pena pagar la diferencia de precio por la calidad de un producto frente a otro. Básicamente es la misma ‘batalla’ sobre si compensa acudir a un determinado supermercado a hacer la compra porque es necesario ir en coche (beneficios económicos de la compra + intangibles – coste económico del trayecto y tiempo empleado).
Por eso para quienes son nuevos en este arte o quieren optimizar su compra, la mejor recomendación es utilizar este tipo de informes para identificar los establecimientos y las conductas más económicas y a partir de ahí fijar un periodo de prueba para ver si el ahorro realmente compensa el resto de esfuerzos (cambio de hábitos, posible bajada de la calidad, mayor tiempo de desplazamiento…) y terminar encontrando sus propios hábitos de consumo ajustados, eso sí, a su presupuesto.
Autor. José Trecet. Analista financiero de Financialred.com
Foto fluzo