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Los últimos acontecimientos en el sector financiero han elevado un poco más el nivel de pánico en los mercados bursátiles. Si durante todo 2008 invertir en bolsa era para los menos experimentados lo más parecido a una ruleta rusa, la situación ha empeorado con la llegada al Viejo Continente de las ‘turbulencias’. Algunas entidades europeas comienzan a mostrar síntomas de debilidad y esto repercute en la cotización de todo el sector. Aunque en España los dos grandes bancos (BBVA y el Banco Santander) han ofrecido síntomas de fortaleza, pero eso no ha evitado las caídas.
En este contexto la Bolsa no parece un buen lugar donde depositar nuestro capital, sobre todo si no se tienen amplios conocimientos o una estrategia muy clara. Esta es una de las principales conclusiones que pueden extraerse de los consejos de diferentes expertos para quienes pese a la tormenta financiera estén dispuestos a hacer circular su dinero de una forma u otra. Las apuestas varían desde las letras del Tesoro hasta inversiones en bolsa de perfil bajo de riesgo pasando por el oro o los depósitos bancarios. De hecho, estos últimos son unos de los que más se están beneficiando de la crisis financiera precisamente por su capacidad para garantizar el 100% de la inversión.
Además, la falta de liquidez generalizada ha llevado a las entidades a embarcarse en una guerra por el pasivo de los cliente que está dando lugar a atractivas ofertas. Y en estos casos el problema para muchos ahorradores es comparar la rentabilidad que ofrece cada uno de los productos en concreto. La herramienta que se utiliza para hacerlo es el TAE, acrónimo de Tasa Anual Equivalente, permite conocer el coste efectivo de una operación a lo largo de un año. La forma más simple de definirlo es como el mayor de cuantos más pagos se realicen en un periodo para una inversión concreta. Por eso sirve para calcular la rentabilidad de una inversión en plazos inferiores a un año, ya que calcula el coste de adelantar el dinero para el inversor si se trata de un pago y la ‘penalización’ de cobrarlo en el caso de los ingresos.
Para su cálculo se utiliza una fórmula matemática que tiene en cuenta las diferentes variables que conforman una operación financiera desde el tipo de interés, la frecuencia de pagos. Además, en el caso de los préstamos al consumo también recoge la comisión de apertura y la de cancelación de la de cancelación anticipada.

Los depósitos son un buen vehículo para comprobar el funcionamiento del TAE en la realidad a la hora de calcular la rentabilidad que ofrece cada producto independientemente de su estructura (creciente y forma de pago). En términos generales el TAE será mayor cuantos más pagos se realicen. De esta forma, un depósito a un mes que ofrezca un TAE del 10% en realidad para una inversión de 1.000 euros ofrecerá sólo una rentabilidad de 7.,79 euros o un 0,8% porque ese porcentaje se difiere en cada una de las cuotas (doce en este caso). Para la inversión a seis meses con pagos trimestrales la rentabilidad obtenida sería de 24,11 euros o del 2,41%. Si alargamos esta inversión a un año con un único pago anual el TAE coincidirá con el interés nominal y por lo tanto la rentabilidad será de 100 euros o el 10%.
Lo que consigue el TAE es que se puedan comparar en términos financieros diferentes tipos de inversiones (incluidas las que se hacen en especie). Su aplicación al mundo hipotecario y de los préstamos es ligeramente distinta, aunque igualmente útil. Para quienes los cálculos resulten excesivamente tediosos, el Banco de España dispone de una serie de herramientas y simuladores de gran utilidad.
En cualquier caso a la hora de elegir un producto financiero, tanto si es un depósito como un préstamo, no sólo hay que fijarse en el TAE o los intereses genere, sino también en el resto de condiciones y sobre todo productos asociados que pueden restar atractivo a la inversión.
Autor. José Trecet. Analista financiero de Financialred.com
Foto migthykenny
Comentarios
Me parece muy importante leer toda la letra pequeña, a la hora de contratar un producto financiero, para tener claras todas las condiciones y productos asociados del mismo.
Ya era hora de que alguien explicase con claridad los términos básicos en las inversiones. Muchas gracias.