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Estados Unidos esta sumida en la que muchos consideran la peor crisis desde la Gran Depresión de los años 30. El sistema financiero y bancario de la mayor economía del mundo se tambalea y desde el Gobierno han lanzado un nuevo plan para evitar su Aída definitiva y, sobre todo, para evitar que algo parecido vuelva a suceder. Se trata de un proyecto de reforma de la reglamentación financiera que el secretario de Tesoro, Henry Paulson, se encargó de presentar. En líneas generales se puede decir que aumenta el poder de control de las instituciones públicas sobre un sistema que presenta males endémicos.
Aunque comparten una buena parte de elementos comunes, los sistemas financieros de cada país tienen sus propias características relacionadas principalmente, por el tipo de actividad económica que se da dentro de sus fronteras. Así, por ejemplo, en España tanto bancos como cajas de ahorro tienen grandes lazos con el sector inmobiliario. Estados Unidos no es una excepción. Su gran problema han sido los créditos de alto riesgo, especialmente las hipotecas. Así, para enderezar el rumbo de sus corporaciones financieras eran necesarias medidas concretas más allá de los existentes en la actualidad. Y es que gran parte de los mecanismos de control y regulación norteamericanos están directamente heredados de la última gran crisis y son hasta cierto punto obsoletos.
El nuevo plan queda plasmado en un borrador de 218 páginas que supone la mayor reforma normativa para regular los mercados financieros estadounidenses en los últimos y se puede resumir en una sola palabra: mayor control y menos autorregulación. La propuesta convertiría a la Reserva Federal (Fed) en el gran adalid de la estabilidad de conjunto del sistema. El organismo presidido por Ben Bernanke se ha mostrado más que activo en todo momento para tratar de atajar la crisis e incluso ha asegurado que hará todo lo que sea necesario para evitar que se extienda. Esta actitud ha fortalecido su posición, que con el nuevo plan será todavía más importante.
De hecho, la Fed mantiene sus poderes actuales como responsable de la política monetaria del país y de proporcionar liquides al sistema financiero y los extiende con nuevas atribuciones. Así, a partir de ahora también podrá solicitar cuentas a las entidades financieras sobre sus actuaciones para estudiar si suponen un riesgo para el conjunto del sistema. Pero no es la única medida más inmediata, ya que también está previsto modernizar el papel del Grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre los mercados financieros para incluir toda la información ligada al sector, es decir, protección de los inversores y los consumidores, riesgos para el sistema…). Del mismo modo, se pondrá en marcha una comisión de supervisión de préstamos hipotecarios para evitar que vuelvan a darse caso como el de las subprime y que puede traducirse en un endurecimiento de las condiciones de crédito, algo que ya está sucediendo en cualquier caso. En el medio plazo la Fed también asumirá el papel de la Office of Thrift Supervision, encargada de supervisar los préstamos y depósitos de las cajas de ahorro.
La reforma anunciada por Paulson también pretende simplificar los estatutos federales de la banca en un solo y, sobre todo, reducir el número de reguladores bancarios federales hasta dejarlos en uno sólo. De esta forma elaborará un proyecto específico para fusionar a medio plazo la Securities and Exchange Commission (Sec), autoridad reguladora de los mercados financieros y la Commodity Futures Trading Commission, encargada de hacer lo propio con los mercados de materias primas. Se trata de una operación complicada y que posiblemente tarde un tiempo en diseñarse adecuadamente.
Del mismo modo, el sector asegurador también se verá afectado por el plan de Paulson, ya que plantea aumentar su reglamentación. En realidad este proyecto pretende crear toda una nueva estructura de reglamentación con diferentes agencias que eliminen las duplicidades y solucionen algunas de las lagunas de la legislación actual en materia de control.
De momento el plan ha sido acogido con optimismo por parte de los expertos, aunque muchos han señalado que la medida llega un poco tarde. Por su parte, Paulson ha querido desvincular su plan al mal momento que vive la economía estadounidense asegurando que venía trabajando en su desarrollo desde hace tiempo.
Autor. José Trecet Analista financiero de Financialred.com